

Noticias Prensa Escrita
el
Periódico: (Sabado 7 junio 1997)
El Tamagotchi ha irrumpido en 50.000 hogares españoles en dos semanas.
La criatura electrónica reproduce un ciclo vital y muere si se le
abandona.
Los expertos advierten del impacto psicológico del juguete en los
niños.
En Japón se ha llegado a pagar por él más de 100.000
ptas en el mercado negro.
Ejecutivos, diplomaticos, estudiantes y taxistas sienten una enfermiza
dependencia por la mascota.
magazine
LA VANGUARDIA
(Domingo 22-de junio de 1997)
Ocio
La MASCOTA DEL CIBERESPACIO /La fiebre Tamagotchi
El impresionante éxito del Tamagotchi en España, con unas
ventas de 30.000 en los cinco primeros días, ha confirmado que esta
pequeña mascota virtual, a la que hay que cuidar, educar y alimentar
permanentemente mediante combinaciones de tres botones, es el centro de
un fenómeno sociológico de alcance mundial, y no sólo
una nueva extravagancia tecnológica. BANDAI, el fabricante, lanzó
el producto pensado que iba a tener un gran impacto entre las niñas
de seis a doce años, pero, para sorpresa general, consiguió
atraer al público adulto de ambos sexos. En países como Japón
y Estados Unidos, que ya han vivido la primera ola del fenómeno,
está apareciendo una segunda manifestación de éste;
el coleccionismo, algo que probablemente se potenciará con el futuro
lanzamiento de nuevos modelos de mascota.
Hobby Consolas
( nº 69 Junio)
¡¡¡ Japón ha sido invadido por los Tamagotchi
y ahora vienen a por nosotros !!!
Tamagotchi la Mascota Virtual :
¿Te gustaría tener una mascota a la que pudieras llevar siempre
contigo?
¿Que tuvieras que cuidarla, alimentarla, limpiarla, jugar con ella,
y además, pudieras guardártela en un bolsillo?
Pues apúntate este nombre, Tamagotchi, porque estos simpáticos
seres han venido de otro planeta y muy pronto vas a verlos por todas partes.
BANDAI es una compañía especializada en inventar productos
que arrasan el mercado. La audacia de sus ocurrencias y su infalible sentido
de la oportunidad les colocan entre las compañías jugueteras
más importantes del mundo. No contentos con haber barrido literalmente
en los últimos años con juguetes como los muñecos
de los Power Rangers o las espadas de Hércules, se han inventado
ahora unas simpáticas y originales mascotas virtuales, los Tamagotchi,
que ya han entrado a formar parte de la vida de 14 millones de japoneses
y que en estos días llegan a Europa dispuestas a instalarse en los
corazones - y en los bolsillos - de otros tantos millones de niños.
¿ CÓMO SE CUIDA A UN TAMAGOTCHI? :
En este articulo podéis ver todas las opciones que tenemos para
cuidar de nuestra mascota
Una auténtica fiebre:
En Japón la fiebre Tamagotchi ha alcanzado los tintes de locura.
Se pueden encontrar camisetas, lápices, calcetines y casi cualquier
producto con estas rechonchas figuras. La cosa no acaba aquí ya
que en Internet pueden encontrarse hasta cementerios virtuales en los que
los apenados nipones apuntan a sus Tamagotchis tras su paso por este mundo.
Miles de webs albergan datos sobre estas criaturas que se han ganado el
favor de más de 14 millones de japoneses en menos de seis meses.
Hobby Consolas
San Sebastián de los Reyes
Calle Ciruelos Nº 4
28700 Madrid
Integral (nº
211 Julio 1997)
¿ Estamos realmente despiertos ?
Un tamagotchi ha llegado a nuestra redacción.
Hemos oído hablar tanto de esta mascota virtual que nos la miramos
con cautela. Sólo es un juego, pero lo cierto es que nadie se decide
aún a pulsar los botones y dale “vida”.
El Tamagotchi hace furor. Catorce millones de personas juegan o han jugado
con él en Japón. Muchas otras lo están probando en
Occidente. La diferencia con otros pasatiempos es que el Tamagotchi sustituye
en lo posible a un ser vivo. Hay que alimentarlo, limpiarlo, curarlo, jugar
con él, regañarle, acostarlo... En suma, atenderlo unos minutos
cada hora.
Y el Tamagotchi crece y se desarrolla en función de esos estímulos.
Cuando se siente desatendido lanza pitidos sobrecogedores. Cuando está
contento exhibe en su pantalla de cristal líquido corazones repletos
de felicidad, lanza sonrisas, dibuja soles o gruñe de satisfacción.
Si el usuario se harta y decide dejarlo “morir” el Tamagotchi lanza desgarradores
gemidos exigiendo atención. Pero si lo mima tampoco está
garantizado el éxito. En función del trato del Tamagotchi
desarrolla su propio carácter, complexión física y
talante vital.
Al principio es un bebé desvalido pero a los pocos días ya
es un niño y luego un adulto. No conocemos a nadie a quien le halla
“vivido” las cuatro semanas que fija el libro de instrucciones como tope
de caducidad: unos días antes el Tamagotchi se apaga y “regresa”
a su planeta. Entonces basta pulsar las teclas 1 y 3 para que nazca otro
Tamagotchi en la pantalla completamente distinto.
Mientras deshojamos la margarita de si poner o no en marcha este Tamagotchi
(¡ quizá podríamos cuidarlo por turnos!) comprendemos
que sería un paso sin vuelta atrás. Habría que atenderlo,
por mucha filosofía antitecnológia que se pueda tener.
Otra idea se abre paso mirando el juguete. ¿ Que pasaría
si en vez de pulsar esos botones dedicásemos dos minutos cada hora
a pensar positivamente en nosotros mismos o en los demás? ¿Se
siente pleno nuestro corazón? ¿Cuál es la tragedia
íntima de cada persona que nos rodea? ¿Podemos sentir ese
vacío y hacer algo al respecto? El experimento podría durar
cuatro semanas o muchas más. Pero da miedo. Quizá sea mejor
empezar con el Tamagotchi.
Integral
C/Pérez Galdós 36
08012 Barcelona
Interviú
(Julio 1997)
Tamagotchi, ¿ Inocente mascota virtual o peligrosa adicción?
Un juego de últoma generación: La polémica entre los
que defienden este invento japonés y quienes lo atacan está
servida. En definitiva, puede ser considerado como una metáfora
de la soledad del fin del milenio.
Un reflejo del budismo y del sintoísmo
Jose Mª Prieto, Profesor de Psicología
y Telemática de la Universidad Complutense de Madrid estudia el
fenómeno tamagotchi desde el mismo momento en que la mascota vio
la luz. Prieto ha vivido en Japón y entiende por qué el tamagochi
ha despertado tal derroche de afectos.
"En él están encarnados muchos de los elementos de la
cultura budista y sitoísta en la que se ha creado. Están
presentes el concepto de lo impermanente, la relación entre la existencia
y la satisfacción, el renacimiento ..."
La mascota virtual encarna la filosofía oriental a la perfección.
El grado de satisfacción o insatisfacción que pueda lograr
la mascota es directamente proporcional a su tiempo de existencia. "De
esa forma - indica Prieto-, se rompe la dinámica de primacía
del yo. No se trata tanto de uno mismo sino de lo que pueda generar".
Este experto en psicologia ya conoce las nuevas versiones de tamagochis
en las que se incorporan sonidos y su esperanza de vida puede ir de los
tres a seis meses, cree que los padres tienen un papel importante en ayudar
a que sus hijos asuman responsabulidades de forma natural...
- Esta mascota electrónica, llegada
de un lejano mundo que no aparce en los mapas, no sólo se ha colado
en internet, tiene su club de fans,circula por el mercado negro
y consigue que los turistas chinos la compren por docenas para revenderla
en su país de origen a precios astronómicos, sino que ha
alterado la vida de quienes la han adoptado. Esperanza , de 37 años
,una de los miles de españoles que en menos de un mes se han rendido
a los encantos de este dibu electronico, es tajante en su diagnóstico
sobre el tamagotchi: "Es un monstruo que crea dependencia. Yo
que voy ya por la cuarta, no recomiendo esta mascota para los más
pequeños. Tengo la impresión de que los niños no lo
entienden bien, sufren y les hace sentirse muy culpables porque sólo
de ellos depende la supervivencia y la felicidad del tamagotchi. No llamaría
a eso responsabilidad, es muy duro. Si tuviera hijos no se lo compraria.".
Los responsables de los departamentos de ventas de las grandes superficies
confiesan que el destinatario mayoritario del dibu virtual está
entre los 7 y 14 años. A muchos como es el caso de Guillermo
de 9 años, el tamagotchi le ha llegado como regalo de primera comunión:
"Se lo había visto a mi prima, que es la que me lo regaló,
pero no sabía muy bien que hacer con él - cuenta Guillermo
-. Al principio no me separaba ni un momento porque no tenía muy
controlado cómo cuidarle o que podía hacerle falta. Ahora
ya es distinto , es mayor, duerme toda la noche y, aunque es un poco pesado
porque siempre quiere que le haga caso y juegue con él, no me da
demasiado la lata".
Cristina , profesora en un colegio de Madrid, asegura que le ha costado
controlar a su veintena de alumnos justo en los días previos a los
exámenes. "La verdad yo no tenía ni edea de que
esto existía. De pronto, en los primeros días de este mes
de junio descubrí que casi la mitad de la clase, son alunos de 11
años, tenían ese chisme y lo llevaban al aula. No puedo decir
que molestara. No es eso. Lo que ocurrió es que no dejaban de mirarlo
por si les pediía algo. Sin querer las cosas de su sitio, me precupó
porque era una época de exámenes y observé que estaban
muy embobados con esta mascota. Si les dices que la dejen en casa se ponen
nerviosisimos. Es una especie de enganche, de adicción, por el miedo
a que le pase algo. A lo mejor hay que pensar qué hacer con ese
tipo de cosas que absorben a los chicos de una forma tan brutal".
Marisa Toro, portavoz de Bandai en España, opina que la clave de
la fiebre provocada por el tamagotchi está en la nueva concepción
de entretenimiento que encierra."Es algo nuevo, original, impensable
hasta hace nada. La curiosidad no tiene edad es una provocación
para asomarse a algo muy distinto, nada convencional, algo que no sólo
implica observar sino que permite actuar".
Jose María Prieto, el psicologo español que mejor conoce
el tamagotchi y sus efectos asegura que es, entre otras cosas, una nueva
generación de juguete. " No tiene precedentes, salvo que entendamos
que los 'nintendo' lo son. Es un juguete no violento capaz de captar a
toda clase de gente porque divierte educando en la protección, en
el respeto a la vida, en la calidad de vida, en la no violencia. Esa es
la grandeza de un invento que aún tiene muchas sorpresas por descubrir".
Interviú
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