| Digimon Fic 18
Constancia
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por Sonia |
Hikari Kamiya se encontraba leyendo en el pequeño balconcito del apartamento en donde vivía con sus padres y su hermano. Era ya una muchacha de trece años que conservaba gran parte de las características que años atrás había tenido. Seguía teniendo estatura media, pelo corto y brillante, luz en la mirada y sentimientos puros y nobles. Era más madura que cuándo luchó junto a los demás niños elegidos la primera vez, cuándo tenía ocho años, y hacía tiempo que había dejado de ser la mimada de la familia.
Kari fingía centrarse en la lectura, pero sin percatarse, se le había ido la mente a otra parte. Levaba ya tres páginas leídas cuando descubrió con cierta sorpresa que no se había enterado de nada. Cerró el libro de golpe y fijó la vista en la calle.
Se daba cuenta de que últimamente pensaba mucho en el mundo digital. Hacía ya un año que no sabía absolutamente nada de él. Un año desde que habían tenido la última batalla con el Emperador Oscuro, quedando ellos vencedores, para después despedirse de sus respectivos digimons y hacer cada cual su vida. Aunque ella nunca había sido alguien a quien le gustasen las peleas, en cierta forma echaba de menos todo aquello: el trabajo en equipo; el hecho de que cada cual, en su propia búsqueda interior, encontrarse al fin su camino a través de aquellas luchas; el aprender cosas nuevas, sentir emociones que no habían experimentado nunca...sus digimons. Eran muchas cosas.
Desde el balcón vio a su hermano Taichi llegar del entrenamiento, y se preguntó si él tendría el mismo secreto sentimiento. ¿Tai? Seguramente. Siempre había tenido madera de aventurero. Recordó que había sido el líder del grupo cuándo luchaban contra las fuerzas malvadas que amenazaban el digimundo y sonrió. Realmente era un líder nato, aunque a veces tendía ha lanzarse demasiado deprisa sin pensar en las consecuencias, aunque en los últimos tiempos, se había hecho más responsable y había sentado un poco más la cabeza.
Tai caminaba balanceándose de un lado a otro, al modo vacilón, como era su estilo, con la bolsa de deportes medio rota colgando a un hombro, y las gotas de sudor corriéndole por la frente. Tampoco él había cambiado mucho de forma de ser, pese ha haber madurado, seguía siendo un poco desastre con su tareas personales. No había más que echar una ojeada a su habitación.
Kari levantó la mano para saludar a su hermano cuándo le ocurrió algo realmente extraño. De repente se mareó y sintió que perdía el conocimiento.
__Tai...
Se le cayó el libro al suelo y derribó la silla al caerse hacia un lado completamente inconsciente.
En aquellos momentos, Koshiro Izumi se encontraba encerrado en su habitación, con la vista fija en la pantalla de su ordenador y tecleando a toda velocidad. Trabajaba en un proyecto que significaba todo para él en aquellos instantes, puesto que suponía poner a prueba toda la habilidad e ingenio que había ido adquiriendo con el paso de los años al centrar prácticamente tosa su atención en el mundo de la informática: intentaba abrir un acceso directo al digimundo a través de su ordenador. Para ello, hacía uso también de un aparato de lo más sencillo: un reloj digital.
Izzy estaba rojo de la excitación y adrenalina que sentía. Parecía que la cabeza le iba a estallar y su mente giraba en torno a todos sus conocimientos, intentando aplicar los adecuados en el momento fijo. Estaba en un punto estratégico. Casi había encontrado la clave para conseguirlo. Casi...
Pero justo entonces escuchó el sonido que produce un cuerpo al caerse. Izzy dejó a un lado el ordenador y arrastró con estrépido la silla en la que estaba sentado para ir a ver que había sido. ¡No, un momento! Primero escribió en un papel que tenia a mano lo que debía hacer a continuación. Aunque gozaba de un memorión excepcional, no se fiaba de que después se encontrara con que no recordara el siguiente paso. La sola idea le horrorizaba.
Pero lo que se encontró al salir al pasillo le dejó más horrorizado si cabe. ¡La que se había caído era su madre! Al principio creyó que se había roto algo, pero ni se quejaba ni nada. Fue corriendo a comprobarle el pulso para asegurarse de que no estaba muerta, y después suspiró aliviado. Sólo estaba inconsciente. Pero, ¿cómo había podido ser?¿y que hacía ahora? Su padre no estaba en casa...
Se limitó ha hacer lo primero que se le ocurrió: tumbarla en el sofá. Estaba absorto pensando que iba a hacer a continuación cuando sonó un pitido desde su habitación. Era su ordenador. Le habían mandado un mensaje, y por los iconos que presentaba, no pertenecía a la tierra, si no...al digimundo.
DESCONCIERTO EN ODAHIBA
Poco más tarde, todos se enteraron de que el susto había sido general: absolutamente todas las féminas de Odahiba se habían desmayado a las 18:14 del 28 de junio del 2004. Todo tipo de mujeres habían entrado en estado de inconsciencia profunda en aquel momento. Niñas como Kari, jóvenes muchachas como Sora Takenduchi y Mimí Takichawa, y mujeres ya maduras como sus propias madres. Absolutamente todas.
Aunque cuándo despertaron no mostraron ningún síntoma de enfermedad, hubo algunas a quienes les había dado más fuerte que a otras, y éstas se encontraban en el hospital. A algunas incluso las habían ingresado, pero estas últimas tendían a exagerar mucho las cosas.
De todas formas, la población estaba muy inquieta. Los médicos ya se habían quedado un poco embobados cuándo primero aparecieran en el hospital a la misma hora tres padres con sus hijas y esposas en brazos o cogidas de la mano asegurando que se habían desmayado de repente y que no había habido manera de despertarlas, y que solo habían dado señales de normalidad tres horas después. Luego habían empezado a aparecer niñas acompañadas igualmente de algún familiar con el mismo argumento, mujeres con sus maridos contando con toda exactitud lo mismo que en los casos anteriores, cuarentonas, muchachitas, incluso ancianas...todas se habían visto afectadas por la misma causa.
Matt Ishida y Takeru Takiashi se encontraban en la sala de espera. Estaban atendiendo a su madre. Aunque ella vivía en Sibuya con T.K, justamente en aquella hora se encontraba en Odahiba haciéndole una visita a Matt, al cual hacía muchos meses que no veía. Como habían encontrado el caso de gravedad, no habían aguardado a llevarla de vuelta a Sibuya para que la atendieran allí.
Tai estaba también allí con su padre, por Kari y su madre. Habían sido de los primeros en llegar, y ya esperaban los resultados de las pruebas. Entre el gentío, distinguió a Matt y a T.K y logró, no sin abrirse a codazos entre la gente, hacercarse a ellos.
__¡T.K, Matt...!
__Hola, Tai__saludó Matt de una forma un poco fría. Tai no le dio importancia a su tono; en momento así, era normal. Además, Matt era la rebeldía por excelencia.
Había aprendido a superarla, aunque en momentos de malestar, como aquel, se despertaba en sus ojos la mirada distante cargada de rebeldía que años atrás le había caracterizado.
__¿Qué hacéis aquí?
__Están atendiendo a nuestra madre__respondió T.K.
__¿A vuestra madre...? ¿Pero no vive en Sibuya?
__Ya, nosotros también pensábamos que los desmayos sólo afectaban a las mujeres de Odahiba__dijo Matt__pero parece que el virus, o lo que quiera que sea que los provoca se centra precisamente aquí.
__Tal vez sea una epidemia o algo así__aventuró Tai.
__¿Sólo en Odahiba?__Matt arqueó una ceja.
__Todavía no sabemos que Odahiba sea el único lugar afectado__objetó Tai.
__Eso sí que no__aseguró T.K__en ninguna ciudad de los alrededores ha habido caso igual. En Sibuya las chicas ni lo han notado... y en ninguna otra parte de por aquí tampoco. ¡Si no, nos abríamos enterado!
__Claro que sí.
__Entonces, ¿qué demonios creéis que será?
Los dos hermanos se encogieron de hombros.
Tai resopló.
__Desde luego, aquí la peña tiene que estar flipando...¡Primero los digimons, y ahora esto! Creo que vamos a espantar a los turistas durante una buena temporada.
__Ya, todo pasa aquí...que suerte__dijo T.K con sarcasmo.
__Sí, la del enano__refunfuñó Matt__parece mentira que podáis bromear en momentos así.
__Vale, macho, ni que nos hubiéramos partido el culo.__protestó Tai__ Además, tampoco es para tanto.
__¡Que tampoco es para tanto, dice! Es increíble, Tai, tú estás enfermo.¿Cómo crees que estarán todas en estos momentos?
__¡Ah!__intervino T.K__¿ya han dicho algo de Kari? ¿Y no sabes nada de Sora y Mimi...?
Tai miró hacia su padre y comprobó que un medico hablaba con él. Se acercó corriendo y Matt y T.K le siguieron.
__¡Papá, doctor! ¿Qué pasa? ¿Cómo están mi madre y mi hermana?
Pero el médico no parecía muy convencido. Más bien tenía una expresión de confusión en el rostro. Como si estuviera frente a un rompecabezas que tenía que resolver.
__Todavía no tenemos una teoría exacta de lo que ha podido suceder...nunca se ha dado un caso así. Hemos consultado con unos profesionales en comportamientos de extremo desconcierto como éste caso, y ellos están en las mismas. Parte de nuestro personal también ha entrado es ese estado, por lo que llevamos el asunto desde hace rato, pero...
A Tai le faltó un pelo para ponerse histérico y gritarle al médico: "¡Métase las teorías por donde le quepan, sólo dígame como están ellas!"
El médico suspiró.
__Sólo hemos comprobado que tras el desmayo, ninguna mujer ha sufrido ningún transtorno físico o psíquico...están exactamente igual que antes. Afirman que no recuerdan nada y algunas aún están un poco mareadas, pero por lo demás están perfectamente. Todo cuánto podemos recomendarle a su mujer y a su hija, señor Kamiya, es una aspirina para el dolor de cabeza o el mareo.
__¿Entonces están todas bien?__suspiró aliviado Matt.
De repente, el tono del médico cambió, y si antes era insegura, ahora se volvió más indecisa si cabe.
__No se podría decir exactamente eso...
__¡Aclárese de una vez!__Tai no aguantó más. Le dio igual que su padre le mirara de reojo. Estaba harto de aquel médico embobado.
__Lo cierto que es que un pequeño grupo de mujeres se han quedado...embarazadas tras el desmayo. Sin haber tenido relaciones en las horas anteriores.
__¡Embarazadas!__exclamó T.K.
__¿Pero como embarazadas? ¿Sin haber tenido relaciones sexuales previamente? ¡Eso es imposible!__objetó el padre de Tai.
__Durante las tres horas que duró el desmayo, ninguna de ellas ha tenido relaciones. Y, según ellas afirman, en las horas anteriores tampoco__el médico levantó las cejas__Y ahora las pruebas han afirmado que están embarazadas. Y le voy a decir una cosa: de hecho, una de ellas es virgen. Es la más joven del grupo.
No terminaban de creerse aquello que oían. Era imposible. Y sin embargo, cierto.
T.K sintió como un escalofrío recorría su espina dorsal. Matt se dio cuenta y le puso una mano en el hombro en un gesto tranquilizador.
__¿Y quienes son esas mujeres?__preguntó Tai.
Pero en aquel momento salió Kari de la consulta acompañada por su madre sosteniendo un trapo húmedo en su frente.
Tai y su padre corrieron hacia ellas y las rodeó con sus brazos.
__¡Kari, mamá! ¿Cómo estáis?
__Bien. Sólo un poco atontada__contestó Kari sonriendo a pesar del dolor de cabeza que tenía.
__A ella le ha dado más fuerte que a mi, lo mío si que no ha sido nada__dijo la señora Kamiya.
__¿Qué os pasó?
__No lo sé. De repente sentí que mareaba y me caí.
__A mí me pilló cocinando__contó la señora Kamiya__menos mal que todavía no había encendido el fuego, que si no...
__Si es que no se os puede dejar solas__bromeó el seños Kamiya, plenamente aliviado__las mujeres habláis mucho de igualdad, pero luego...
__¡Tonto!__rió Kari.
__Ellas no tienen la culpa de que de repente todas las desgracias se concentren en Odahiba__suspiró Matt.
__Tú siempre tan optimista__le reprochó Tai__¡No sonrías tanto, que te vas a tragar las orejas!
Kari y T.K rieron al unísono.
Matt le fulminó con la mirada.
__Mira, Tai, se está rifando un puñetazo y llevas tú todas las papeletas...
Sus dos hermanos se miraron con complicidad. T.K levantó una ceja y Kari rió. Algunas cosas nunca cambian.
Tai se disponía a seguirle el juego cuándo unos berridos desgarradores llamaron la atención de todos los presentes. La alborotadora era una mujer muy joven; apenas alcanzaría los 18. Era muy alta, de tez morena, ojos oscuros, y cabellos largos y negros. Recordaba a una india, por que lo cierto es que la muchacha lo parecía.
La chica gritaba, bramaba, lloraba y pataleaba. Daba la impresión de que la había poseído algún espíritu endemoniado. Varios médicos intentaban tranquilizarla sin demasiado éxito.
__¡Nooooooo! ¡Déjenme! ¡No quiero que me sometan a ningún tipo de prueba! ¡Yo no tengo nada!
Los cuatro dedujeron que aquella era una de las mujeres que se habían quedado embarazadas sin sentido. Tai iba a preguntárselo al médico, pero ya no estaba ahí. Se había unido al grupo que intentaba sujetar a la joven como si de un caballo salvaje se tratara.
__Sé quien es esa chica__dijo T.K__está trabajando en el colegio, aunque no de forma oficial por que es una menor. Es la encargada de organizar y distribuir los libros de la biblioteca..
__Sí__asintió Kari__se llama Eliana.
__Ya decía yo que me sonaba__añadió Tai.
De repente, a Matt le asaltó la duda: mira que si fuera su madre otra de las mujeres...le pareció distinguirla entre la multitud y echó a correr hacia ella.
__¡Hermano! ¿A dónde se supone que vas?__dijo T.K siguiéndole. Incluso cinco años después, seguía sintiéndose ligado a su hermano.
Tai comprobó que a la tal Eliana ya se la habían llevado, a la planta de ingresos seguramente.
__Pues no sé, pero me parece a mi que esto está relacionado con el mundo digital__sospechó.
__O puede que no tenga nada que ver una cosa con la otra, Tai__contradijo Kari__que haya pasado una vez, no significa que tenga que ser así siempre, ¿no es verdad?
Desde luego, Kari cumplía su papel de sensata a la perfección. Tai suspiró.
Mimi estaba cada vez más sacada de quicio.
__Papá, ¿cómo se supone que te tengo que decir que no me pasa nada? ¡Me puedo ir a casa perfectamente bien!
El señor Takichawa no se convencía. No obstante, Mimi lo tenía cada vez más claro. Estaba bien que sus padres se preocupasen por ella, pero de ahí a tratarla como si tuviera que conservarse en una caja de cristal...
__Pero si hasta hace poco no podías ni andar...
__¡Por que estaba mareada, como todas las demás! Si ellas están bien ahora, por que iba a ser yo una excepción...
La verdad era que su padre exageraba, y eso exasperaba a Mimi. Hasta hacía poco tiempo, la habían tenido como si fuera una princesa, siempre pendientes de ella y de que no le faltara absolutamente de nada, teniendo todos los antojos que pudiera desear una cría. No la habían enseñado a ser independiente y ahora se arrepentía. Quería parecerse un poquito más a los demás, en especial a Sora, siempre tan entregada a la acción...quería que dejaran de calificarla de pija y remilgada.
__Papá, estoy harta de estar aquí; el olor a hospital me marea, la comida es de lo peor que he visto, y encima, eso de los embarazos me está dando grima...
Y es que Mimi recordaba una película que una vez se tubo que tragar gracias a Tai y a Sora llamada "El pueblo de los malditos", cuyo argumento se basaba en una experiencia muy similar a lo ocurrido en Odahiba, con la diferencia de que le desmayo había sido general para todo un pueblo, y había durado más de tres horas el efecto. También una mujer virgen se había quedado embarazada...
Y luego todos los niños salían malditos, con el cabello muy rubio y un brillo rojo siniestro en los ojos. Controlaban a la gente según su voluntad con su propia mente provocándoles la muerte...
Mimi sintió un escalofrío. ¡Para que vería esa película! Si no se hubiera dejado arrastrar por los gustos de sus queridos amigos, ahora estaría intrigada como todos, ¡Pero no tan asustada!
Finalmente ganó Mimi y su padre cedió, pero no por el hecho de que él creyera que su hija era lo suficientemente fuerte como para estar totalmente válida, si no por la sencilla razón de que no quería que su hijita tuviera que estar en un hospital cuyos desayunos a base de tostadas llenas de carbonilla producían intoxicación.
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Izzy corría todo lo deprisa que daban sus piernas hacía la casa de Joe Kidd. Sabía que a aquellas horas Joe estaba estudiando, pero le trajo sin cuidado. Además, después de aquel caos, era imposible que su estricto amigo se encontrase en estado de concentración total. "Pues tampoco sería nada raro, ése es perfectamente capaz", pensó Izzy con molestia. Recordaba que, en todas las situaciones, Joe siempre había sido un poco rarito, siempre creyendo hacer lo correcto a base de tonterías suyas. ¡Uff, que desesperación de tío!
Llegó y empezó a darle al timbre con tanta fuerza que tubo la impresión de que lo iba a romper. Joe salió, sin aliento y sudoroso. Parecía al borde del colapso.
__¡Pero Izzy! ¿Acaso quieres fundir el timbre, macho?
Izzy había prácticamente abandonado su tono formal y su apariencia tranquila y serena, por que su interés por lo que acababa de descubrir era mucho más importante. Aquella situación le hizo sentirse plenamente aliviado, por que se descargó de un montón de estrés comportándose de esa manera que rara vez se le ha visto expresar: espontaneidad.
Estaba sin aliento de haber venido corriendo por el camino.
__Joe...escucha...lo del desmayo...y los embarazos...
__Sí, si, ya se que estamos todos un poco inquietos, pero no es razón para empieces a aporrear el timbre como un lunático desesperado, ¿no crees?
Joe seguía en sus trece.
__¡Que no es eso, tío, no es eso!
__¿Ah, no? Pues ya tiene que ser fuerte. ¿Qué es lo que pasa, Izzy?
__He recibido un mensaje del mundo digital.
Su amigo abrió mucho los ojos. Palideció en cuestión de segundos. El mundo digital aun le imponía un poco.
__¿Gennai?
__No, no es de Gennai. No se de quien es, pero en la firma o icono decía "Electra".
__¿Electra? Suena a nombre de mujer. Bueno, ¿Y como sabes que es del mundo digital?__echó un vistazo a su alrededor__Espera, entra en casa. La gente no para de mirarnos y me está poniendo de los nervios.
Izzy así lo hizo. Joe le condujo hasta la sala de estar.
__Está todo un poco desordenado, por que mi hermano se ha cambiado de habitación y aún le queda todo esto por recoger. Cuándo lleguen mis padres de la visita médica y se encuentren con todo esto, aquí va a haber bulla. Bien, dime, ¿Cómo está eso?
Izzy suspiró.
__Yo estaba trabajando con el ordenador, momentos antes de que a mi madre le diera el desmayo. Escuché la señal que emite mi ordenador cuando me llega un mensaje, y me encontré con esto: el desmayo y los embarazos están ligados a la misma cosa: el mundo digital.
__¿¡Que dices!?
__Sí. Sea quien sea Electra, me explicó toda la historia. Poco después de que hace cinco años regresáramos a la Tierra, después de salvar tanto nuestro mundo como el mundo digital junto a nuestros digimons, un grupo de científicos del mundo digital quiso asegurarse de que la historia no se repitiera. Para ello, crearon un mundo paralelo al mundo digital, con las mismas características, sólo que las criaturas que lo habitaban no eran digimons normales.
Joe analizaba las palabras rápidamente.
__Aquel mundo recibió el nombre de El Cuarto Reino__prosiguió Izzy__y los digimons eran fusiones de otros digimons normales del mundo digital. Éstas fusiones reciben el nombre de sinhals. Se crearon con el fin de tener una resistencia por si la oscuridad del mundo digital volvía a distorsionarse.
__Pero para eso ya están los niños elegidos, ¿no es así?
__Sí, bueno, pero ellos lo veían de otra forma. No querían arriesgar más la vida de ningún niño ni de ninguna otra persona inocente del mundo real; creían que la última vez se salvaron por los pelos, dado que estuvieron a punto de morir en varias ocasiones. Ahí no le quito razón...en fin, crearon a los sinhals. La palabra sinhal significa "guerrero digital". Esa es la función que estaban destinados a ejercer todos y cada uno de los sinhals, proteger al mundo digimon contra la oscuridad. Sin embargo...una cosa les salió mal. Y su empeño por hacer el bien se convirtió en su pecado.
__¿Por qué?
__Cometieron unos cuantos errores al realizar las fusiones. Las fusiones se realizan juntando datos de diferentes digimons. Y ellos emplearon para hacerlas datos de digimons malvados. De nuestros antiguos enemigos.
__¿Devimon, Etemon, Myotismon...y todos esos? ¿Pero como se les ocurrió hacer eso...?
__Ellos creían que la influencia de los datos del digimon malvado no afectaría al sinhal, por que los otros datos de los que estaban compuestos pertenecían a digimos buenos. Y no les salió como ellos esperaban, los datos de los digimons malvados afectaron a la fusión poderosamente, tanto que les ocurrió a los sinhals exactamente lo mismo que les ocurrió a Myotismon y a los demás. Que no pudieron progresar y se quedaron en la fría oscuridad como monstruos. Los datos de los digimons buenos no les influyeron para nada.
__¡Que desastre! Pero, ¿Qué tiene que ver eso con lo que ha pasado en Odahiba?
__Ahora voy. El Cuarto Reino se les va yendo de las manos. Los sinhals son cada vez más poderosos y temen que con el tiempo pierdan totalmente el control sobre ellos. Quieren destruirles, pero de momento no pueden. Hasta ahora han podido mantenerlos a raya, aunque no saben por cuanto tiempo más.
__Sigue sin explicar lo de...
__¡Te quieres esperar! Verás, no todos los sinhals se quedaron como "los hijos de los digimons malvados". Hubo una minoría de sinhals que no acabaron corrompidos por la oscuridad, o bien por que utilizaron en ellos más cantidad de datos de digimons buenos que de digimons malos y por eso dominó en ellos la luz, o bien por que no emplearon ningún dato de digimon malvado en la fusión. Y a esa minoría de sinhals "iluminados", como ese tal Electra los llama, quiere salvarlos. Es decir, no quiere que permanezcan entre los demás sinhals del Cuarto Reino, por que teme que o bien se les contagie la oscuridad, o bien que los sinhals "corrompidos" noten que son diferentes y acaben con ellos. Además, como en un futuro piensan terminar para siempre con El Cuarto Reino, no quiere que acaben muriendo junto a ellos siendo inocentes.
Joe no dijo nada. Había aprendido a cerrar la boca y no interrumpir a su amigo mientras este relataba.
__Y total, que lo que han hecho para impedir que "los iluminados" crezcan junto a "los corrompios" es enviarlos aquí, a la Tierra...a Odahiba.
__¿¡Que!?
__Sí, Joe. Durante las tres horas que duró el desmayo, Electra y los suyos estaban examinando los datos de todas las mujeres para ver en que cuerpo les convenía más meter los datos de los sinhals "iluminados"...y tres horas después, las mujeres que se han quedado embarazadas, ahora mismo llevan dentro de ellas esos mismos datos reconvertidos en genes humanos...
__No puede ser__Joe estaba estupefacto__¿Quieres decir que los bebés que nazcan de ellas serán digimons en realidad?
__Sinhals, sí.
__¿Pero como van a crecer como niños normales? ¿Hasta cuanto tiempo piensan retenerlos en la Tierra?
__Espera, que aún hay más. Esos sinhals están destinados a pelear contra los del Cuarto Reino, según Electra. Así que, a la larga, acabarán volviendo a ser lo que en realidad son: sinhals, "guerreros digitales". Pero no podrán volver a transformarse en sinhals solos.
La palabra "sinhal" a Joe le resonaba en la cabeza como un martillo.
__¿Y como se supone que van ha hacerlo?
__Necesitan de la ayuda de nuestros digimons, por que...al parecer, ellos son sus ascendientes.
__¿Cómo que ellos son sus ascendientes?
__Sí. Esos sinhals están creados a partir de los datos de los nuestros junto con los de otros digimons, y eso hace que nuestros digimons vayan ligados a los sinhals. Sólo ellos pueden hacer que esos bebés vuelvan a ser sinhals, y cuando lo hayan hecho, tendrán que pelear con los del Cuarto Reino cuando estén preparados.
__O sea, que los han mandado a Odahiba transformados en humanos para que más tarde, nuestros digimons les hagan volver a ser sinhals modificando de nuevo sus datos y así poder pelear con los "corrompidos" del Cuarto Reino...vale, todo encaja. Pero, ¿Cómo se supone que vamos a traer aquí a nuestros digimons? Además, ¿Y si para cuando consigan volver a ser otra vez sinhals, a Electra y sus compañeros científicos ya se les ha desmoronado todo?
__Creo que Electra conseguirá la manera de mantenerlos a raya, por que supongo que será algo a largo plazo, si los niños tienen que nacer y crecer y todo, llevará tiempo...en cuanto a tu primera pregunta, creo tener la respuesta.
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Eran las diez y cuarto de la noche de aquel mismo día. Nadie diría que unas horas antes la ciudad había sido víctima del caos. Ahora, todo estaba mucho más tranquilo. Las luces de Odahiba brillaban hermosas, la luna se veía alta en cuarto creciente, y las parejas paseaban serenamente por las calles. Realmente, no parecía la misma ciudad. Ahora transmitía calidez y confianza.
Sora estaba sentada en el sofá del cuarto de estar de su casa viendo un canal cualquiera de televisión cuando recibió la visita de sus amigos. Aunque estaba cansada y soñolienta, se obligó a mostrarse amable con ellos. En un principio, Sora creyó que se trataba simplemente de comentar lo que había ocurrido aquella tarde, mas se encontró con un montón de sorpresas.
Izzy les explicó, ésta vez a todos juntos y absolutamente con todo detalle, el contenido del mensaje de el misterioso Electra.
Tubo necesidad de repetirlo más de una vez, puesto que algunas cosas resultaban un tanto incomprensibles para unos y otras incrédulas para otros.
__Todo eso es increíble__dijo Tai__¿Cómo han podido hacer esto?
__Resulta desconcertante, esa es la verdad__argumentó Sora__pero está claro que tiene un buen motivo de causa. Cometieron un error.
__¡Pero yo no entiendo el comportamiento suyo, Sora!__exclamó Joe enfadado__Se supone que la única fuerza que existe válida para cuando la oscuridad se distorsiona son los niños elegidos, ¿no? ¡Siempre ha sido así, desde mucho antes que nosotros tubiéramos nuestra primera experiencia en el mundo digital! ¿Quién les mandaba a ése tal Electra y a los suyos meter las narices y crear fusiones por su cuenta para que hagan de resistencia por los niños elegidos? ¡Ahora resulta que el problema nos lo han buscado ellos a nosotros creándolos! ¡Que graciosos!
__Joe, no pienses así__le riñó Kari__ellos solo querían que no les pasara nada a gente como nosotros y a los digimons, nada más. Lo hicieron por nuestro bien. Por eso crearon a los sinhals con la intención de que lucharan por nosotros cuándo hubiera distorsiones.
__Y fracasaron__añadió Joe secamente.
__Pero esa no es la cuestión__intervino T.K.
__Es verdad__afirmó Matt__¡Tío, no seas tan borde!
Joe comprendió que se había pasado. Bajó la mirada y calló. En realidad él no pensaba así. Lo que ocurría es que últimamente todo le salía mal. Sus estudios, las riñas con su padre sobre su carrera, la disputa con su hermano sobre éste mismo motivo...todo, se le juntaba todo. Se sentía presionado por todas partes.
__Bueno, ya está bien de chorradas, ¿no?__cortó Tai__Podemos quedarnos aquí sentaditos tal cuales debatiendo su nivel de culpabilidad en el asunto o podemos intentar averiguar que se supone que tenemos que hacer ahora.
Kari miró a su hermano con admiración. Le apoyó con un movimiento de cabeza.
__Izzy, ¿Dices que los sinhals...quiero decir los niños que nacerán irán ligados a nuestros digimons?
__Así es. Por que ellos son sus ascendientes. La mitad de los datos a partir de los cuales se creó su fusión corresponden a nuestros digimons. Y ello hace que éstos tengan una poderosa influencia sobre ellos; la misma influencia que tenemos nosotros con nuestros propios digimons.
__Y tenemos que traerlos aquí para que les ayuden a volver a ser sinhals con esa misma influencia__terminó Kari.
__Eso es.
Sora había estado pensando.
__Pero, Izzy, ¿Cuándo se supone que tenemos que hacer eso, si las mujeres acaban de quedarse en estado? ¿Tiene que ser nada más nacer los niños o hay que esperarse a que tengan una determinada edad?
Izzy suspiró.
__La verdad, eso no lo sé, Electra no hizo aclaraciones en ése punto.
__¡Pues vaya!__gruñó Tai__¡Estamos igual!
__No, Tai, se mantendrá en contacto conmigo.
__¿Te lo ha dicho?
__No, ¡Pero es de suponer, hombre!
Sora adoptó una postura pensativa.
__ Pero hasta entonces puede transcurrir no se sabe cuanto tiempo, y conviene que actuemos cuándo antes. Sigo sin entender porque han de ser los mismos sinhals quienes estén destinados a enfrentarse a los corrompidos de el Cuarto Reino y no puedan ser otros quienes lo hagan en este mismo momento, pero sus razones tendrán. Mas deberíamos intentar averiguar algo. Por ejemplo, por que eligieron a las mujeres que han elegido para que den a luz a los sinhals reconvertidos en humanos. Seguramente tendrán algún motivo especial para haberlo hecho, y si lo averiguamos, muy probable es que nos sea de utilidad en el futuro.
__Sí, vale, ¿Qué pretendes, que nos presentemos en casa de las mujeres esas y les digamos "Oigan, queremos conocerla por que estamos convencidos de que su persona tiene mucho que ver con el embrión que lleva dentro"__se burló Joe__O se reirán de nosotros en nuestra cara, o nos estamparán la puesta en todas las narices.
Sora, Kari, Matt, Tai, Izzy y T.K se le quedaron mirando con una ceja arqueada.
Mimi pasaba de todo.
__¡Macho! ¿Se te ocurre algo mejor que podamos hacer hasta que ése Electra de señales de vida?__dijo Tai asqueado.
__¡Venga, argumenta!__apresuró Matt.
__Joe, ¿Te pasa algo esta noche?__preguntó Kari, sonando más antipática de lo que en realidad pretendía.
__Es verdad, todo parece molestarte__añadió T.K
Joe se vio entre la espada y la pared.
__¡Eh, eh! ¡Vale, sí, tenéis razón, lo siento! Es que no ha sido una de mis mejores semanas; perdonadme.
Los demás parecieron comprenderlo. Se tranquilizó.
__Bueno, pues falta sellar que es lo que vamos ha hacer__suspiró Matt.
__Lo que ha dicho Sora__apremió Tai__Es lo más lógico.
__Bien. ¿Por quien empezaremos?__preguntó T.K
__Podíamos empezar por conocer a la chica que hemos visto nosotros en el hospital__sugirió Kari.
__¿Eliana?
__Sí, ella. Es a la única que hemos visto por el momento. Está ingresada.
Quieren investigar su caso; ir viendo como progresa el feto.
__Pues es un feto normal y corriente, ¿Cómo esperan que progrese?__dijo Joe.
__Eso de que es normal y corriente vamos a dejarlo__contradijo Izzy__al o mejor le ven alguna anomalía.
__Vaya, un bebé que es en realidad digimon...__añadió Tai.
__Pues quedamos así__dijo Sora con un suspiro__mañana mismo vamos a ver a la tal Eliana. Puede que nos sorprendamos.
Ya empezaban los comentarios perspicaces.
__Pues vaya__rió Kari__a quien se lo contemos...¡Los hijos de nuestros digimons!
__No me imagino a Agumon de padre__dijo Tai.
__Y Piyomon, ¿Qué?__bromeó Matt mirando de reojo a Sora__yo llego a tener una madre parecida a Piyomon y...¡Jolines, que cosa más pesada de madre!
__Y que lo digas__añadió Tai__¡Seguro que se tiraba el día entero con besitos y chorraditas!
__¡Vale, gracias, yo también os quiero!__exclamó Sora.
__Seguro que los niños se parecen a nosotros__aventuró Kari.
__Es verdad__afirmó T.K__si los sinhals se parecen a nuestros digimons y nuestros digimons se parecen a nosotros...
__¡Otro Matt Ishida!__se escandalizó Tai__¡Que pesadilla! Ahí, super guay, chulo, rubio con ojos azules...
__Eh, eh, a ver que va a pasar...
__Aunque no tienen por que parecerse a nosotros__dijo Izzy__imaginaos un sinhal que viene de Patamon pero también de Piedmon...
Todos se estremecieron.
__Aggg
__No, no, la bondad de mi Patamon triunfaría sobre la influencia malvada de Piedmon__protestó T.K
__Ya, bueno...__Matt fingió quedarse con la duda.
__Sí, pues imaginaos que uno de los sinhals viene de Myotismon y luego resulta ser también de Gatomon__pensó Kari.
__¡Ja, ja! Ya te digo, pobre Gatomon__dijo Tai.
__Yo soy ella, llego a tener un sinhal así y lo tiro por el balcón. O lo dejo con los del Cuarto Reino para que se pudra__opinó Joe.
__Y cada vez que el sinhal la mirara a los ojos, se quitaría el cinturón__añadió Tai__La guinda del pastel, jaja.
__Pues no se donde le veis la gracia__se molestó Kari.
__Kari, no pasa nada...__sonrió Tai.
__Habría que ver a tu Agumon si en estado de desarrollo tuviera que ser el esclavo de un digimon subnormal y ya le hubieran dado azotes por todos lados. ¡Tu Agumon tendría un pedazo de trauma que no podría salir ni de aquí a la esquina!
__Vale, Kari, no me pegues.
Mimi bostezó.
__Sea quien sea ése Electra, se ha lucido desde luego__era su primera intervención en todo aquel tiempo__Pobres mujeres. Una de ellas es tan joven...¿Cómo se llamaba? ¿Eliana? Los científicos esos le han estropeado la juventud.
Nadie se había fijado hasta el momento en aquel punto de vista
__Entonces, por su bien, será mejor que todo esto termine pronto__objetó Sora.
__O tal vez no lo críe ella__sugirió T.K__tal vez lo done a un orfanato.
__Pues vaya, menudo plan tendrían ellos también__comentó Joe__no se que es peor, la verdad.
Kari miró su reloj digital.
__Tai, deberíamos irnos tú y yo ya. Estoy viendo que como lleguemos tarde para cenar...
__¡Pero si es viernes!__protestó.
__¿Y que? No les hace gracia a nuestros padres que en casa todo el mundo haga como si fuera un hotel, llegando a las horas que nos de la gana.
__Hermana, que control, macho...
__¡Pues tú haz lo que quieras, pero lo que es yo, paso de que me echen la bronca! Yo me piro.
__¿Sola? ¿Con la de gentuza que hay a estas horas rondando por ahí, verdad?__gruñó Tai__Me choca acceder a la voluntad de una niñita, pero no me queda más remedio que irme contigo para hacer de segurata...
__¡Taichi, eres más tonto...!
__¡Eh, que era broma!__rió Tai, y luego mirando a los demás añadió__Anda que no mola hacer rabiar a las hermanas menores. En fin, hasta mañana, chicos.
__Venga, segurata, vámonos__le hizo la burla Kari empujándole suavemente por la puerta.
Cuándo se fueron, Sora bostezó. Empezaba a rendirla el sueño. Tenía la costumbre de no dar indicios de cansancio delante de Tai, tal vez por demostrarle que era fuerte y que siempre estaba preparada para lo que fuera.
De repente, Mimi tubo una sacudida.
__¿Qué te pasa, Mimi?__le preguntó extrañado T.K.
__Es que me estaba acordando de la película que vi con Sora y con Tai: "El pueblo de los malditos..."
__¡Ah, sí, esa película en la que las mujeres de un pueblo sufren un desmayo y algunas se quedan embarazadas sin motivo aparente...!__recordó Sora.
__Sí, yo también vi esa película con mi padre__convino Matt__Luego resulta que están embarazadas de niños endemoniados de otro mundo...
__Y esos niños les hacen la vida imposible a los habitantes del pueblo, provocándoles la muerte a aquellos que se interponen en su camino de hacerse con el control del pueblo...
__Tienen unos ojillos cuya mirada te congela la sangre...__dijo Matt para entrar en suspense__y su presencia te anuncia la muerte...
__¡Ay, callaros de una vez!__exigió Joe con un escalofrío__¡Sois siniestros! No sé quien fue peor, si Myotismon con la peste a inframundo o vosotros.
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Al día siguiente llevaron a cabo la idea de Sora. Aunque no optaron por ir todos juntos a conocer a Eliana para que no se viera agobiada con tanta multitud. Finalmente, decidieron que irían solo quienes más tacto tubieran para hablar con las personas delicadas, y decidieron que esas personas serían la misma Sora, Kari y T.K.
Todo el grupo se mostró de acuerdo; tras ver la reacción de la muchacha el día anterior en el hospital, no les convenía que ésta se pusiera en plan felino otra vez por cualquier pregunta mal interrogada o comentario mal dicho.
Habían preparado el interrogatorio con antelación; querían que todo saliera bien.
Cuándo llegaron a la consulta, a la hora de preguntar por la chica, se encontraron con que no habían averiguado su nombre completo. De todas formas, tampoco es que hubiera demasiadas Elianas ingresadas por un embarazo extraño.
Kari vio que el médico de recepción era el mismo que la había atendido anteriormente. Iba a saludarle, pero él ya no la recordaba. Había atendido a tantísimas mujeres aquel mismo día que era difícil quedarse con las caras.
Subieron a la planta de ingresos, y una vez allí, T.K se puso nervioso a la hora de entrar en la habitación, pero intentó disimularlo delante de las chicas. Creía que si mostraba indicios de inquietud, pondría nerviosa también a Kari, pero lo que no sospechaba es que ésta estaba jugando exactamente a lo mismo.
__Buenos días...¿Eres Eliana, verdad?__dijo Sora.
La chica levantó la vista. Su aspecto no era preocupante, aunque se la veía cansada. No era de extrañar, habría sido una noche dura para ella. Su tono moreno de piel debido a sus orígenes latinos se veía un poco marcado por la palidez. Lo que mas llamaba la atención era su mata de cabellos gruesos, abundantes y casi rizados, pues en Japón era muy difícil ver gente con el pelo así.
No quiso mostrarse antipática, pero a la vista estaba que tampoco era que le apeteciera demasiado conversar.
__Hola. Sí, soy yo. ¿Quiénes sois?
__Somos amigos__respondió Sora.
__Pero si no os he visto en mi vida.
__Pero tenemos respuestas__dijo T.K__Sabemos lo que le ha ocurrido. No tema, no es nada malo.
Eliana se mostró desconcertada.
__No entiendo lo que queréis decir. Supongo que ya sabréis que estoy embarazada.
__Sí, pero no es nada de lo que los médicos intentan averiguar. La teoría que ellos buscan no la van a encontrar en la vida__argumentó T.K.
Eliana se quedó igual.
__Verás, lo que ahora llevas dentro de ti es un ser muy especial__intentó explicar Kari__No se tratará exactamente de un niño. Vendrá al mundo con forma de bebé, pero con el tiempo cambiará, mostrando el aspecto que en realidad le corresponde tener.
__Chica, no entiendo nada.
__Ese bebé es un refugiado. Te han elegido a ti para que lo cuides hasta que pueda volver a su estado normal, cuándo esté preparado. Entonces abandonará éste mundo para cumplir su cometido; la razón por la fue creado. Está destinado a seguir el camino de la guerra para corregir una distorsión de otro mundo que ahora mismo nos acecha y amenaza con quitarnos la paz.
Eliana asimiló las palabras de Kari. De alguna forma, notaba que podía confiar en las palabras de esas tres personas desconocidas que tenía delante suya.
Recordó la sensación que había tenido desde que se enteró de lo del embarazo.
__Yo...sabía que tenía una misión. Sabía que no me había ocurrido esto precisamente a mi en vano. Cuándo los médicos quisieron ingresarme para hacerme pruebas, experimentos y no sé que cosas...me reboté. No quería de ninguna forma dañaran al niño. Me sentía como si tuviera una responsabilidad con él. Sabía que no era algo normal, y sin embargo, eso no me preocupó para nada. Sólo pensaba en la criatura, en su bien.
__Haces bien__sonrió Kari__ahora sé por que ellos te eligieron a ti para la protección del niño. Supieron que podían confiar en ti. Eliana...es muy importante esa criatura, ¿sabes? Todavía no sabemos a que edad exactamente, pero...más tarde o más temprano se transformará en lo que realmente es. Y entonces saldrá a luchar junto con los demás niños "iluminados" que habrán tenido las otras mujeres que se han quedado embarazadas como tú. Todos ellos conseguirán que este mundo y el mundo al que pertenecen sean seguros para todos los seres que están a la luz. Son guerreros que fueron creados para eso.
__Pero, ¿Por qué tubieron que refugiarse de esta forma?
__Fueron creados en el mismo mundo que las criaturas que han venido a originar el problema que nos corroe. Esos otros seres son completamente diferentes; son seres que están corrompidos por la fría oscuridad y pretenden aplicarla a todo lo que les rodea...por que están convencidos de que es lo correcto. Llevan la oscuridad dentro. Y estos niños...son los únicos seres que se quedaron fuera del alcance de la oscuridad pese a haber sido creados en las mismas condiciones. Tanto ellos como los otros estaban destinados a luchar por el bienestar del mundo, sin embargo, sólo salieron capacitados para éste cometido esas personitas que aún no llegan a fetos. Y solo corregirán esa distorsión cuándo tengan la metamorfosis.
Sora y T.K estaban estupefactos; encantados por la rapidez del efecto de las palabras de Kari, y por la reacción tan sumisa de Eliana. Entendieron por que Tai había insistido en que una de las personas a las que llevaran al hospital fuera a su hermana.
__¿Qué tengo que hacer? ¿Cuánto tiempo llevará esto...?__preguntó Eliana un poco asustada.
__No sabemos todavía el tiempo que puede llegar a durar, pero imagino que bastante. Pero no te preocupes, nosotros estamos aquí, te lo explicaremos todo. Hoy por hoy, solo tienes que cumplir la función para la cual te han elegido__la tranquilizó Kari__Lo harás muy bien.
__Sí, nosotros te informaremos de todo conforme nos lo vayan dictando__añadió T.K__No te preocupes por nada.
De repente, Eliana adoptó una actitud de admiración y sorpresa. Los ojos le brillaban.
__Solo me entregué a la protección del niño por que sentí que debía hacerlo, pero...ahora vosotros aparecéis con todo esto y ...¿Quiénes sois?
__¿Recuerdas lo que sucedió hace cinco años, cuándo criaturas que en realidad eran digimons aparecían por la tierra causando destrucción a su paso?__preguntó Sora
__Sí, empezaron por las chicas que aparecían con anemia aguda__intentó hacerle recordar T.K__y seguidamente por las batallas, los edificios que aparecían rotos, cuándo uno de los digimons malvados capturó a todos los niños y a todos los adultos con el fin de encontrarla...__señaló con un dedo a Kari__a ella. Y cuándo aparecía el mundo digital en el cielo por culpa de otra distorsión en ese mundo.
Eliana negó con la cabeza.
__No, hace cinco años me encontraba todavía en Puerto Rico, mi país de origen. En realidad solo llevo aquí tres años y medio. Pero me suena eso que cuentas, sobre todo lo del cielo...creo que lo oí nombrar.
__Pues nosotros somos tres de los niños que eligieron para corregir la distorsión del mundo digital de aquel entonces__aclaró Sora.
__Ah, sí...los niños elegidos...a cada cual le correspondía un monstruito digital, ¿no?
__¡Exacto!__Kari se alegró de que no estuviera totalmente ajena al asunto.
__Oí hablar de vosotros, sí. Pero no sé vuestros nombres.
__Yo soy T.K, ella Sora y ella Kari__las presentó.
La joven hispana guardó unos segundos de meditación.
__Kari, Kari...Dios, que familiar me suena ése nombre ahora.
__¿Sí?
De repente, Eliana cerró los ojos y pareció entrar en éxtasis. Fue como si hubiera recibido una descarga.
__¡Ah!
Los otros tres se asustaron.
__Eliana, ¿Te pasa algo? ¿Quieres que llamemos al médico?__dijo Sora alarmada.
__¡No, no,!__sufrió otra de aquellas sacudidas.
Se quedó enmudecida en aquel estado, manteniendo los ojos cerrados y totalmente inmóvil durante unos rato. Sólo fueron escasos minutos, pero a ellos se les hicieron eternos.
Se miraron unos a otros. No sabían que hacer. T.K iba a llamar a la enfermera cuándo Kari le detuvo.
__No, espera.
__¿A Qué? ¿Has visto cómo está?
Pero Kari ya no le escuchaba. Estaba en la misma posición que Eliana, con los ojos cerrados e inmóvil. Se había unido a aquel estado de éxtasis.
Sora y T.K se las quedaron completamente alucinados.
Parecían estar hipnotizadas. T.K zarandeó a Kari, pero ésta no reaccionó. En aquel momento T.K empezó a asustarse de verdad; llegó a pensar que las estaba poseyendo un espíritu. Sora le cogió del brazo, haciéndole permanecer quieto, y después señaló a las hipnotizadas con el dedo. Comprendió lo que trataba de indicarle: no les estaba sucediendo nada malo, al contrario. Tanto Eliana como Kari tenían en el rostro un gesto solemne, y transmitían energía en aquel momento, o al menos así se lo pareció a ellos, a juzgar por la forma en que ambas vibraban. Parecían estar traspasando el límite de la realidad.
Aquello sólo duró unos segundos más. Después recobraron su postura natural. A las dos les brillaban los ojos, cómo si hubieran experimentado algo increíble y maravilloso.
Kari se giró hacia ellos. Sonreía.
__Me he comunicado con el niño que está dentro de Eliana.
__¿Qué?
__Sí, así ha sido__confirmó Eliana__No sé que pasa, pero ésta criatura está relacionada con Kari. No de forma directa, creo yo, pero sí que va, en cierta forma, ligada a ella.
__¿Cómo ha sido eso?__preguntó T.K.
Kari suspiró reconfortante.
__Me ha mandado imágenes a la mente. El niño, el sinhal...ha transmitido hechos pasados a mi cerebro__cerró los ojos__Eran digimons. Eran sinhals. Los guerreros digitales. Entonces eran muy pequeños...nivel training. Son ocho. Uno por cada unos de nuestros digimons. Son las fusiones creadas a partir de los datos de nuestros digimons, y no tiene datos de ningún digimon malvado. No tienen oscuridad. Son los iluminados. Y los demás sinhals, los corrompidos, no les dejan en paz. No paran de perseguirlos, y torturarlos de mil pequeñas maneras. Son diferentes y lo notan. Y les produce rabia. No soportan la idea de que esos ocho, sinhals como ellos, creados en las mismas condiciones que los demás, hayan podido evolucionar y llegar a la luz y ellos no__trató de recordar__Mi visión se centra sobre todo en uno de los ocho sinhals. Es una fémina. Parece una pequeña amazona, recuerda a una gatita pero con forma parecida a la de una niña humana. Tiene ojos gatunos, las uñas largas y el pelo rubio y salvaje. Está un poco apartada de sus siete compañeros y bastante asustada. Los corrompidos son tantos...y ellos son tan pocos...
__Están a punto de ser transportados aquí, a Odahiba__prosigue Eliana__Una mujer pelirroja...de nombre...Electra les hace entrar en una pequeña cámara científica para modificar sus datos y transformarlos en genes humanos. Pero no son unos genes cualquiera. Al parecer han seleccionado un tipo específico de ADN para aplicarles. Son unos ADN que dotarán a los sinhals que renazcan en la Tierra como niños humanos de un aspecto físico que ayudará a los digimons de los niños elegidos a identificarlos.
__Por que sólo los digimons de los niños elegidos pueden ayudar a sus sinhals a devolverles a su estado normal y pelear así contra la distorsión__terminó Kari. Pero no había finalizado. Cerró con fuerza los ojos y se concentró__En el último momento, vienen a unirse a los ocho sinhals otros dos. También son de los iluminados, pero no son como ellos. Están fusionados a partir de los datos de un digimon de los buenos...concretamente de unos digimons con el poder sagrado. Pero también contienen datos de dos digimons malvados. Y ello hace que la sinhala en la cual se centra mi visión desconfíe de esos dos...sobre todo de una de ellos. Sí, sobre todo teme a una, es una fémina__intentó recordar con todas sus fuerzas__Pero no logro descifrar su aspecto.
Kari abrió los ojos y miró a sus amigos. Éstos estaban encantados. Y a la vez, un poco excitados. Pero Sora no lo demostraba, permanecía impasible frente a aquella situación tan mística.
__Ahora sé por que he tenido la impresión de que ésta criatura que llevo dentro estaba relacionada con Kari__confirmó Eliana.
__Sí__dijo ésta__El sinhal que nos ha relatado todo esto es la fusión de Gatomon con otro digimon. Es su sinhala.
__¡Ah! ¿Sí?__dijo T.K.
__Sí. Todo coincidía. Los rasgos de la sinhala en la cual giraba en torno mi visión...eran muy similares a los de Gatomon. Y el hecho de que solo yo aparte de su propia portadora haya recibido su mensaje...estoy segura de que se trata de eso.
No se lo podían creer. Sora sonrió. Tenía razón ella, después de todo, sí que se habían llevado alguna que otra sorpresa. Y no era poco, aquel descubrimiento les podía ser de gran utilidad. Gracias a ello, sabían cosas nuevas, incluido el misterio de Electra.
__O sea, entonces, cada uno de nosotros también podremos comunicarnos con los sinhals de nuestros digimons, ¿no?__preguntó T.K.
__Sí, claro, seguramente__respondió Kari.
__¿No te ha dicho nada más?__quiso saber Sora.
__Um...no, no me ha dicho nada más. Se corta la visión en el momento en que se incorporan los dos nuevos sinhals, esos que sí que contienen datos de digimons malvados. ¿A ti no te ha llegado nada más, Eliana?
__No, tampoco__contestó la chica. Parecía preocupada__Pero...¿El hecho de que esos dos nuevos sinhals sí que vengan de digimons malvados...es una mala señal? ¿Pueden perjudicarnos?
__No lo creo__explicó Sora__Según Electra nos dijo...la mujer pelirroja que ha aparecido en el mensaje, sólo estaban corrompidos por la oscuridad aquellos sinhals que contenían una cantidad excesiva de datos de digimons malvados, o que estaban enteramente compuestos por esos datos. Así que si la científica los envió aquí junto con los otros sinhals, será por que se han salvado de la oscuridad. Aunque contengan datos de digimons malvados, si no les pusieron demasiados, pueden estar perfectamente bien como los demás.
__Sí, es verdad__dijo T.K__pero...¿De que digimons vienen? Es decir, sabemos que todos los sinhals que han sido enviados aquí corresponden a alguno de nuestros digimons, pero, ¿De quienes vienen esos dos?
__Pues...tendríais que conocer a todas las mujeres que se han quedado embarazadas para saber a que digimon de los vuestros pertenece cada sinhal__dijo Eliana__Somos en total diez, el mismo número de sinhals que aparecen en la visión. Probablemente, cuándo estéis cerca del niño que corresponde a vuestro digimon, reaccionará igual que ha hecho éste con Kari__se tocó el vientre__Se manifestará para dar la señal de es él.
__¿Tan pronto quieren dar señales de a que digimon pertenecen?__se sorprendió T.K__Pues sí que tienen bien claro a quien necesitan y lo que tienen que hacer.
__¿También se encuentran es éste hospital las demás mujeres?__preguntó Sora a Eliana.
__No, aquí sólo estamos tres. Las otras siete han sido enviadas a su casa por orden médica, pues según ellos dicen, su estado no está capacitado para aguantar el ritmo del hospital__suspiró irónica__Se creerán que yo sí.
Kari la miró con cariño. Sí, claro que estás capacitada. Le transmitió ánimo con la mirada, haciéndole recordar cuál era su misión. Eliana le dio las gracias con una sonrisa.
__¿Cómo vamos a localizarlas?__preguntó T.K.
__¿Qué como vamos a localizarlas?__repitió Sora riendo.
__¡Pues preguntando sus nombres en la consulta y luego buscando su dirección en la misma guía!__respondió Kari dándole un ligero empujón__¡Tienes cada cosa, T.K!
Al muchacho se le subieron los colores.
__Os habéis propuesto abochornar al chico__bromeó Eliana__Pobrecillo.
__¡Eh! ¡No os paséis, que un despiste puede tenerlo cualquiera!__se defendió T.K, poniéndose más rojo si cabe.
__Vale, tranquilo, que los demás nunca lo sabrán__siguió Kari con la broma.
__Pero esto quedará grabado con fuego para toda la historia__añadió Sora__ "T.K no supo donde poder localizar a unos personajes que desde hace veinticuatro horas son famosos por toda Odahiba."
__¡Macho, parad...!__protestó T.K.
Todos rieron.
__Bueno, sabemos cuál es el siguiente paso__finalizó Sora.
__Sí. Tenemos que irnos__dijo T.K.
__Ahora que sé quien es la sinhala de mi digimon, me mantendré en contacto contigo, Eliana__anunció Kari antes de irse__Ya sabes que antes o después, cuándo hayan nacido los niños, traeremos aquí a todos los digimons para que cumplan su tarea.
__Sí. Y es bueno que conozcamos de antemano de que sinhal tenemos que estar pendientes cada uno de nosotros__dijo Sora.
__Sí, por que han de crecer bien, y sabiendo que están en el lugar correcto__añadió T.K.
__Tenemos mucho que contarles a los demás__suspiró Sora__Adiós, Eliana. Y gracias.
__A vosotros. Me habéis ayudado.
__Hasta pronto__se despidió Kari.
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Izzy, Joe, Tai, Matt y Mimi se encontraban con la nariz metida en el ordenador del primero. Estaba exasperado por que había recibido otro mensaje de Electra, pero no conseguía encontrar su dirección de correo electrónico. El mensaje les había resuelto muy pocas dudas, y querían por todos los medios ponerse en contacto con el científico.
__No está en la carpeta de documentos. Ni en la configuración de programas__Izzy ya estaba sudando de puros nervios__¡Que faena!
__Que gracioso es ése Electra__gruñó Joe__Le gusta jugar al escondite al miserable. ¡Pero es que no comprende que esto es prácticamente una emergencia, y que si nos mantiene en vilo no vamos a resolver nada!
__Ése tío está tonto__dijo Matt.
__¿Y ahora qué? ¿Tendremos que estar esperando a que al señorito le venga bien para enterarnos de algo? ¡Cómo se nota que él no tiene que hacer nada!__añadió Tai con rabia. No soportaba para nada las burlas__¡Está jugando con nosotros!
Izzy seguía en sus trece.
__¡Tiene que estar el e-mail por alguna parte!
__Déjalo ya, Izzy__dijo Mimi__Si a él no le ha dado la gana de dejar su dirección, por mucho que busques no la vas a encontrar. ¡Vamos, si eso lo sé hasta yo, que no he dado informática en mi vida!
__No, yo instalé un programa que guardaba todas las direcciones. Las pincha en el acto y las guarda, aunque él no quiera dejarlas. ¡No entiendo por que no ha funcionado ahora!
__Es un científico del mundo digital, Izzy, sabrá como hacer para que eso no ocurra__insistió Mimi.
__¿Pero por que razón no querrá dejarnos su correo?__replicó Matt__¿Tiene algo que temer o que?
__No lo creo. Si quisiera atacarnos, ya lo habría hecho__razonó Mimi.
__Sí, pero yo veo una cosa__replicó Tai__cuándo ése no quiere que le localizamos, será por que es todo una trampa.
El comentario de Tai hizo que se encendieran las sospechas y el desconfío de Matt.
__Es verdad. ¿Y si lo que nos ha mandado en forma de niños no resulta ser la esperanza del mundo digital de acabar con El Cuarto Reino, si no los mismísimos sinhals corrompidos?
__No me extrañaría nada__dijo Joe cayendo en la cuenta del peligro que podían correr__¡Dios mío, hay que estar alerta!
Mimi estuvo a punto de exclamar "¡Acordaos de la película!" pero se avergonzó de éste pensamiento. Quiso darse de bofetadas ella misma. ¡No sabía distinguir realidad de ficción o que! Así que en lugar de ello dijo:
__No hay que pensar mal tan pronto. Tal vez lo único que haya sido es un despiste de Electra, o que tal vez no puede dejarnos su dirección por algún motivo. A lo mejor es que simplemente no puedes mandarle un e-mail por que le ocurriría algo malo al ordenador, ya que todo es diferente aquí y en el mundo digital. No lo sé. Pero lo que sí puedo deciros es que es muy temprano todavía para juzgarle.
__No sé, Mimi__dudó Joe.
__Mimi, lo que te pasa a ti es que eres muy buenecita y te crees que todo el mundo es como tú__objetó Matt__¡No podemos bajar la guardia! Podría ocurrir cualquier cosa. Tendremos que vigilar todo lo que vaya pasando con esas mujeres a partir de ya. A lo mejor, esos sinhals ni siquiera vienen de nuestros digimons, si no de los mismísimos emperadores del mal.
__Eso no lo sabemos, Matt__replicó Mimi__Además, ¿qué vamos a hacer? ¿Ignorar los mensajes de Electra, y actuar únicamente como espías? Tendremos que averiguar las cosas por nuestra cuenta. ¡Todavía no sabrá gran cosa!
__Eh, vale, tienes razón, no nos precipitemos__dijo Joe.
__Pues yo sigo pensando que ese tío nos está tomando el pelo__añadió Tai tozudo.
__¡Pero, Tai, es pronto todavía!__exclamó Mimi__¿Cómo te lo tengo que decir? ¡Si aún falta por saber si Sora, tu hermana y T.K han descubierto algo hablando con la chica!
__¿Qué puede saber esa chica que no sepamos nosotros, me lo quieres explicar?__dijo Tai acalorado.
__¡Pues igual sabe más que nosotros! Es ella la que lleva un digimon dentro, no nosotros. Además, ayer la idea te parecía buena.
__¡Es que Electra me ha puesto de los nervios!__admitió Tai.
__¡Y a mi más que ha ninguno!__añadió Izzy, que seguía sin admitir su derrota con el asunto del correo. Seguía tal que así, tecleando frenéticamente, con las gotas de sudor corriéndole por la frente y los ojos brillantes.
__Pues a mí no ha hecho más que tocarme las narices__refunfuñó Joe__Se suponía que tenía que estar estudiando y preparándome los exámenes que tendré dentro de nada, no estar aquí, los cuatro plantados como pasmarotes, intentando averiguar la dirección de un tipejo que no sabemos ni quien es.
__Sí que sabemos quien es, Joe__replicó Mimi.
__¡Bueno, yo me entiendo!__concluyó Joe.
__Electra, Electra...suena a nombre de Drack Kuin, ¿No os parece?__rompió a reír Tai.
Los demás, a pesar del cabreo y los nervios que llevaban encima, le siguieron la broma.
__Igual cuándo nos comuniquemos cara a cara con él, nos encontramos con que es un tío maricón de estos, y nos dice "Hola, guapos, lo del follón de los embarazos venía a cuento de que necesitaba compañía..."__añadió Matt poniendo voz sensual.
Todos rieron, menos Mimi, que no comparaba la gravedad del asunto con bromas de ése estilo. Además... "Necesitaba compañía"...
__Chavales, no sé donde le veis la gracia, más bien resulta un poco embarazoso tener que oíros...¡¡¡Entre otras cosas por que yo no soy un tío!!!
__¡Eh, eh, que ya se ve!__replicó Tai__Además, en caso de que el tío fuera unisexual, en cuánto te conociera te devolvería inmediatamente.
__¡Es verdad, por eso no te preocupes, tranquila!__siguió Matt__Por que, aparte de eso, desde siempre las han preferido rubias, no con el pelo rosa de bote.
Matt y Tai chocaron las manos. A Mimi le molestó un poco aquel comentario. Y había una cosa que la confundía bastante en secreto: ¿Por qué desde hacía un tiempo, Matt no dejaba de gastarle bromitas estúpidas típicas de los tíos pesados que andan detrás de la chavala difícil de turno? ¿Acaso sólo significaba eso para él, un reto? Por que sabía que esas bromas eran de lo más normales en Tai, pero en Matt...no quería pensarlo. Prefería ignorar de momento el asunto.
__Mira que sois inmaduros__se limitó a responder__Hace cinco años que os conozco, y sin embargo, no habéis cambiado para nada. Seguís exactamente igual de críos.
__Y tu sigues exactamente igual de relamida__contraatacó Matt__¿Cuál es tu nuevo e-mail, Mimi@rosa.flores.com?
De nuevo hubo carcajadas.
__¡Eh, callaos ya, no me dejáis pensar!__protestó Izzy__Aunque...¿A quien intento engañar? ¡No está el e-mail, y punto, se acabó!__cerró el ordenador de golpe y se giró hacia sus amigos__He hecho lo que he podido. Lo siento.
__Eres un caso, Izzy__dijo Tai__Si no está el mail, ¿Que culpa tienes tú?
__Es verdad, bastante has hecho, que te has quedado intentando sacar algo delante del ordenador no sé cuanto tiempo__añadió Mimi.
__Esas palabras de consuelo se agradecen__sonrió Izzy.
Y justo en aquel momento, llegaron a casa de Izzy las tres esperanzas de los cuatro chavales: Sora, T.K y Kari.
__Tenía Sora razón__empezó a decir T.K sonriente.
__Eso es__afirmó Kari.
__Sentaos que hay bastante que explicar__dijo Sora.
Lo contaron todo al pié de la letra. Empezaron por las emociones que tubo Eliana al quedarse embarazada, el por qué de su reacción; la comunicación de Kari con el niño que estaba dentro de la chica, su teoría de que todos ellos pudieran comunicarse por medio de la mente con el sinhal que les correspondía a sus respectivos digimon, ya que Kari seguraba que la sinhala con la que había tenido el contacto era de Gatomon; y después ésta les contó más detalladamente lo del mensaje, lo que había visto. Más tarde les dijeron que sabían cuales eran las direcciones de las mujeres embarazadas, que en total eran diez, y que tenían que averiguar de que digimon de los suyos venía el sinhal que cada una de ellas llevaba dentro estando junto a la misma mujer para que el sinhal se manifestara igual que había hecho el de Eliana con Kari. Y que Electra era una mujer pelirroja.
__Pero...si cada sinhal viene de un digimon de los nuestros, se supone que tendrían que ser ocho, y son diez mujeres__expuso Tai.
__Ya he dicho que según la sinhala me reveló, en el último momento, antes de llegar a la Tierra en forma de niños, se unieron otros dos sinhals__recordó Kari.
__¿Y esos también viene de alguno de nuestros digimon?__preguntó Tai de nuevo.
__Sí, también. Pero ésos dos no solo contienen datos de digimons buenos como los demás, si no que también están compuestos por datos de digimons malos. Pero a pesar de eso, consiguieron progresar__explicó Sora.
__Sí, ya, pero a la sinhala de mi Gatomon no parecía agradarle mucho la idea de compartir misión con esos dos. Sobretodo con uno de ellos, una fémina.
__¿Viste el aspecto de esa sinhala? Me refiero a la que se unió en el último momento__preguntó Joe.
__No...bueno, sí que se me reveló, pero no lo vi bien, por que la imagen se distorsionó, y a partir de ahí se cortó la comunicación.
__Ah.
__Pues cuándo no le caía bien a tú sinhala, Kari, seguro que venía de Myotismon la fémina esa__dijo Tai.
__¡Cállate ya, eres más pesado que las moscas en la caca!__protestó Kari.
__¡Aaaaaaaaaala!__exclamó T.K__¡Kari ha dicho una palabrota!
__Esto va a quedar grabado con fuego para siempre en tu historial de "Hikari la perfecta", hermanita. Ya no te darán el Premio Nobel este año.
Joe carraspeó.
__Esto...¿Podríamos ponernos serios un momento y dejar de decir paridas, por favor? No os hemos contado que hemos recibido un mensaje de la famosa Electra.
__El Drack Kuin__rió Tai.
__¿Qué dices?__preguntó Sora.
__Es que antes éstos dos han estado dando la paliza diciendo que Electra parecía nombre de Drack Kuin__explicó Mimi señalando a Tai y a Matt__Y que a lo mejor resultaba ser un científico maricón, y no se cuantas chorradas más han dicho. A mi, desde luego, me han sacado de quicio.
__Pues tú no tienes que vivir con él__señaló Kari refiriéndose a Tai.
__Joe, ¿Qué decías de un mensaje?__dijo Sora.
__¡Oh, alguien que me ha escuchado! Genial, vamos progresando__dijo Joe poniendo los ojos en blanco__Pues sí, antes de que llegarais estábamos intentando averiguar donde había dejado su dirección de correo electrónico la menda. Nos ha dicho algo parecido a lo que la sinhala de tú Gatomon te ha revelado, Kari. Más o menos...
__Sí. Nos ha dicho que los niños que nazcan pasarán a ser sinhals de nuevo con la ayuda de nuestros digimons cuándo ellos tengan la edad equivalente a lo que para un digimon es "cuerpo maduro"__explicó Izzy.
__Es decir, cuándo los niños tengan más o menos nuestra edad__aclaró Matt.
__¡Habrá que esperar mucho!__suspiró T.K__Para entonces ya seremos adultos, estaremos trabajando, nos habremos casado...que sé yo.
__Vaya__añadió Sora.
__Habrá que llevar la cosa con mucha paciencia__dijo Kari.
__Bueno...también nos ha explicado que tienen que ser los mismos sinhals iluminados quienes acaben con el Cuarto Reino por una simple razón__prosiguió Izzy__Que ningún niño elegido ni ningún otro humano puede meterse dentro del Cuarto Reino por que entonces, su sistema reconocería nuestros datos como elementos extraños.
__¿Y acaso no es lo mismo que ocurrió la primera vez que fuimos transportados al mundo digital?__objetó Sora__Gennai nos dijo que...
__No__replicó Izzy__Por que aquella vez pudimos permanecer en el mundo digital durante un período de tiempo, el suficiente para llevar a cabo nuestra misión, pero con el Cuarto Reino el proceso de identificación de los datos se acelera.
__¿Y nuestros digimons?__preguntó Kari__¿No pueden ayudar ellos a los sinhals cuándo se les haga la hora de luchar? ¿Solamente van a ayudarles a recuperar su cuerpo y sus datos?
__Um...no lo sé__reconoció Izzy__Electra dijo que los seres humanos no podían acceder al Cuarto Reino por esa razón, pero no mencionó para nada a nuestros digimons.
__Con el tiempo lo sabremos__objetó Matt__Hasta que nos llegue el momento de que los sinhals cambien...¡Cuerpo maduro, nada menos! ¡Quince o dieciséis años, alo menor más!
__Y una última cosa__recordó Joe__Los niños tendrán algunos rasgos físicos y algunos rasgos de carácter propios de nuestros digimons para ayuda de su identificación. Y tendrán algunos recuerdos de cuándo eran sinhals.
__El sinhal, de por sí solo, se manifiesta por medio de la mente__recordó Sora__Nada más fecundar, ya da señales de quien es y de quien viene. ¿No lo has visto ya?
__Yo solo he dicho lo que ha dicho Electra__protestó Joe__A lo mejor ella no sabe eso.
__Sí, puede ser__dijo Tai.
__Entonces, por ahora lo que tenemos que hacer es conocer a todas las mujeres para ver a que digimon de los nuestros pertenece cada sinhal__aclaró Sora.
__Y digo yo una cosa, ¿No tendrán rasgos físicos y de carácter de los otros digimons de los que vienen? Por que no solo contendrán datos de nuestros digimons, si no también de otros. ¡Si no, no serían fusiones!__Objetó Tai.
__También los tendrán, claro__afirmó Izzy.
Mimi llevaba rato sin intervenir.
__Pero Electra ha sido un poco descuidada con su elección__observó ésta__Eliana, por ejemplo, es una menor. ¿Cómo se supone que va a sacar adelante a la niña?
__Tendrá que hallar el modo__se encogió de hombros Matt__Y las demás lo mismo.
Joe había estado pensando.
__Desde luego, no sé que habría hecho si una de las mujeres elegidas hubiera sido mi madre...
__¡Yo me cargo a Electra!__aseguró Tai__¡Aunque me hubiera muerto con los datos del Cuarto Reino, pero hubiera ido allí aposta a estrangularla!
__No serías el único__agregó Matt.
__Pues yo me hubiera alegrado__opinó Kari__Es algo muy bonito.
__Yo creo que también__señaló Mimi__Aunque hubiera estado bastante preocupada, y nerviosa.
__Pues yo...no lo sé__afirmó Izzy.
__Yo me hubiera casi alegrado, por que así podría vigilar al niño más de cerca__observó Sora.
__¿Por qué las chicas siempre veis el lado bello de las cosas?__preguntó Tai__¡Nunca pensáis en cantarle las cuarenta a nadie!
__¡Claro que sí!__replicó Sora__Pero sabemos valorar la situación y el motivo. Pelear por pelear, es tontería.
__¿Y que ganas peleando?__concluyó Mimi__¡Más peleas! Esas ideas están bien si te gusta que te pongan la cara como un mapa.
__¡Ahí estamos!__convino Kari__Con tanta gente pensando solo en ése estúpido código del honor, no me extraña que el mundo vaya como va: guerras, bandalismo callejero, asesinatos, palizas...__se estremeció.
__¿Nos estáis llamando incivilizados?__fingió enojarse Tai.
Sora sonrió.
__Puede.
__Vale...es verdad, lo reconozco, les ha tocado a Eliana y a las demás igual que le podría haber tocado a cualquier otra__reconoció Matt poniéndose colorado.
__Las chicas ganáis__admitió Tai.
__Feminismo__dijo T.K
__Feminismo no, razonamiento__corrigió Sora.
__Razonamiento__repitió Tai.
__El razonamiento es un don humano, no un don femenino__añadió Sora__Pero a veces se ve mejor dotado en mujeres que en hombres por el simple motivo de que la fuerza física de la que os veis dotados os equivoca, y os hace tener ideas y pensamientos erróneos. Y claro, aplicando esas ideas...
__Se ven las consecuencias__terminó Kari.
Los chicos meditaron las palabras de las chicas. Claro. Visto desde el punto de vista humano, hablando ya como personas y no como hombres o mujeres...aquella era la clave. Los valores humanos. Razonamiento, justicia, tolerancia, respeto...cientos de dones. Que aplicados basándose en término igualdad...venía a ser ver con los ojos de nuestro espíritu lo nunca visto con los ojos de los prejuicios. Un mundo prácticamente perfecto en su orden y sentido. Que quedaba tan lejos, y sin embargo, estaba tan a su alcance que parecía mentira...
Por mucho que Joe se quejara de que tenía que invertir todo su tiempo en estudiar, y Mimi manifestara abierta y plenamente que no le apetecía para nada seguir con asuntos del mundo digital después de lo que tubo que pasar las otras veces(aunque ya se había concienciado de que era necesario, y después de quejarse se odiaba a ella misma por comportase como una relamida a los ojos de los demás)no les quedó más remedio que empezar a hacer el trabajo que les correspondía, y dedicarle todo el tiempo que hiciera falta y más. Habían reflexionado mucho sobre la situación, y llegado a la conclusión de que no podían dejar las cosas para el último momento; tenían que averiguar la identidad de los niños que más tarde serían sinhals ya. Para, además, que los sinhals se manifestaran al estar al lado del niño elegido que le corresponde al digimon al que pertenecen, como había pasado con Kari y la sinhala de su digimon en el hospital con Eliana. Y así, hacerles ver a todos ellos que están en el lugar correcto, que se sabe de su existencia y que no tienen de que preocuparse.
Fueron unos días muy agotadores aquellos. Hubo disputas sobre como iban a llevar a cabo la labor de localizar a los sinhals. Matt, Tai y Joe no querían conocer a las mujeres, si no pasar al lado de la misma mujer una y otra vez para ver si el sinhal le reconocía y se manifestaba; por la sencilla razón de que les daba vergüenza entablar conversación con una fémina a la que no conocían de nada. Mimi, T.K, Sora, Kari e Izzy opinaban que era una falta de educación enorme el hecho de estar todo el rato pegado a una persona desconocida sin ningún motivo aparente, que la mujer se daría perfectamente cuenta y les diría algo; creían que era mucho mejor conocer a la mujer primero, exponerle lo que ocurría y ver si alguno de ellos sentía algo. Pero ellos tres no querían ni oír hablar de eso.
__¡Y que la señora se piense que estoy intentando ligar con ella!__exclamó Tai haciendo una mueca.
Además era mucho más cómodo ir todos juntos y hablar con una sola mujer todos de una vez para averiguar eso que luego tener que hacerlo cada uno por su cuenta. Pero cada loco con su tema, ellos estaban con que les daba mucho corte tener que hacer eso, sobre todo a Joe.
__Menos vergüenza me da acercarme a la mujer disimuladamente que ponerme rojo, tartamudearme la voz y parecer idiota__manifestó.
Así que se dividieron en dos grupos, y cada uno lo haría de la manera que quisiera. Izzy no podía encajar eso, pero se resignó. Si ellos optaban por hacer el cuadro de esa manera, allá ellos. Luego si volvían muertos del bochorno por que una señora les había dado una guantada, a él que no le dijeran nada. Lo mismo manifestó Sora. ______________________________________________________________________
El Cuarto Reino estaba al 100% echado a perder. Daba auténtica pena de ver. Su paisaje estaba formado por tantísimos elementos oscuros que en ningún momento se pensaría nadie que había sido creado con el fin de proteger a los otros mundos de la misma oscuridad. Por que ya no era más que eso: oscuridad.
De los cientos de fusiones que se habían creado juntando datos de diferentes digimons con el fin de éstas lucharan por la paz cuando se distorsionara el mundo como guerreros digitales independientes bajo el nombre de "sinhals", solo habían salido adelante diez. Solamente diez. Todo por culpa de la mala utilización de unos dichosos datos.
Estos pensamientos tenía Electra. Desde el laboratorio, que se situaba en el centro del Cuarto Reino pero había sido protegido con una escafandra circular eléctrica cuyo mero roce resultaba mortal para cualquier ser vivo, se encontraba la mujer observando con sus profundos ojos azules el desolador panorama. Recordaba como cinco años atrás, después de presenciar varias veces como los ocho niños elegidos y sus respectivos digimons habían estado a punto de morir en varias ocasiones, surgió el proyecto "sinhal". Sus compañeros hablaban de crear unas formas de vida de composición similar a la de los digimons normales, pero creadas con el único fin de velar por la seguridad de ambos mundos y luchar cuando hiciera falta. Todo por no correr el riesgo de que muriera nadie inocente. De modo que encargaron a Electra y a otro científico que poseía sus mismos conocimientos elaborar éstas formas de vida. Ella los había diseñado, los había programado, les había dado formas, facultades...a partir de datos de digimons normales, algunos ya muertos y otros aún vivos, pero que siempre habían estado "a la luz". Y entonces su compañero científico insistió en meterles también datos de digimons oscuros. Ella le había dicho que era una locura, que se corromperían, pero él decía que los sinhals heredarían de los digimons oscuros únicamente su poderío, no su maldad.
Y el resultado había sido aquel: Todos los sinhals podían considerarse un derivado de los villanos digitales que otrora habían causado tantos problemas.
Sencillamente catastrófico. Y por no hablar de los diez sinhals que se habían salvado...no había tenido más remedio que mandarlos a la Tierra para que los otros no acabaran con ellos, ya que eran la única esperanza de corregir la distorsión que de momento podían controlar, aunque a duras penas. En cuando se desmoronara...tanto el mundo digital como el mundo normal se sumirían en un auténtico caos. Los niños elegidos no podían intervenir, por que los virus del Cuarto Reino los detectarían como presencias extrañas y acabarían con ellos. En cuánto a los digimons...tal vez no tendrían más remedio que intervenir. Dudaba que solo diez sinhals pudieran derrotar a cientos de ellos. Era casi imposible. Aunque las características de los diez eran muy buenas, y poseerían formas espléndidas y poderosas, eran demasiados sinhals oscuros.
Electra suspiró. Si se les escapaba de las manos la situación antes de que los sinhals enviados a la Tierra con forma de niños nacieran y cambiaran, no les quedaría más remedio que pelear a los digimons normales, y muchos no podían ni tan siquiera alcanzar el cuerpo perfecto. Y en caso de que pudieran, los sinhals oscuros eran muy poderosos también...moriría más de un digimon.
Y faltaba además que los niños elegidos de Odahiba realizaran bien la labor que ella les había encomendado. Necesitaban la ayuda de sus digimons. Por que solo a partir de la relación de datos que mantenían los diez sinhals con sus digimons podían ellos recuperar su cuerpo de sinhal y poder luchar. La ayuda partía de algo emocional. Para que los sinhals cambien, tienen que aprender valores de sus digimons y tener los mismos sentimientos en esos momentos.
Los niños elegidos sabían que era necesaria la ayuda de sus digimons, pero no eran conscientes de éste punto. Aunque tal vez ya se lo hubieran imaginado. De todas formas, se lo diría en el próximo e-mail.
Electra estaba rabiosa. No era de extrañar. Si hubieran dejado las cosas tal y como ella las dejó...si no se hubiera impuesto su compañero científico diciendo que habría que meter también datos de digimons malvados para que los sinhals ganaran poderío...pero claro, la última palabra siempre tenía que ser la suya. Nunca le perdonaría.
Sin embargo, y para su alivio momentáneo, le proporcionaba una enorme placer ver a su compañero avergonzado, con la mirada cortada, habiendo quedado como un inútil frente a todos los científicos del cuerpo...
Como aquella vez. Los pensamientos de Electra fueron interrumpidos cuándo el mismo científico en el que instantes atrás había enfocado su rabia apareció por la puerta metálica que separaba una sala de otra. No se molestó en girar la cabeza para mirarlo, simplemente lo miró de reojo un segundo para asegurarse de que quien había interrumpido en su sala privada era él y nadie más. Electra notó como su compañero enrojecía. La indiferencia que ella mostraba hacia él le recordaba el error que había cometido, y que quedaría grabado con fuego para siempre. Jamás se olvidarían del incidente, y menos ella.
Electra sonrió para sí. No solía ser antipática con la gente, pero a aquel hombre le tenía excepcional manía.
__Buenas, Electra.
__Buenas, Genji. No te molestes, pero la próxima vez me congratularía que llamaras antes de entrar. En mi tierra se considera de mala educación. Ahora bien, no sé en que academia estudiaste tú__aquella doble indirecta fue captada a la primera.
__Ya, ya. Venía a preguntar por la posición en la que nos encontramos.
__Puedes juzgar tú mismo__replicó Electra señalando el cristal a través del cual se apreciaba el tétrico paisaje__Las bestias se desarrollan peligrosamente. Muchas de ellas están a punto de alcanzar el cuerpo maduro. No encuentro medicamento, virus, ni sustancia capaz de dañarlas. Las preparamos absolutamente para todo tipo de infecciones para que su capacidad en la lucha no se viera interrumpida. Bueno...mejor dicho, yo las preparé. Ningún tipo de dato puede dañarlos. De haber salido como los diez sinhals que hemos enviado a la Tierra, habrían resultado ser guerreros extraordinarios.
__Entonces...solo nos queda esperar__dijo Genji evitando su mirada.
__Sí. Por que no pueden destruirse con nada de lo que tenemos. Tiene que ser a puñetazo limpio.
__¿Y no calculas la posibilidad de crear más sinhals...pero esta vez de la forma correcta? Podrían combatir mientras tanto.
__¿Sí, verdad?__rió Electra con burla__¡Para que los cientos de sinhals corrompidos que tenemos aquí los maten antes de que lleguen siquiera al nivel de entrenamiento! No tenemos otro sitio para engendrarlos más que éste. Y ahora mismo, no está disponible, te lo puedo asegurar. ¡Tienes cada cosa, Genji!
De nuevo re ruborizó.
__No podemos si no intentar evitar que todos estos monstruos permanezcan aquí, en El Cuarto Reino, sin que se escapen. ¡Ni de casualidad! Hay que mantenerlos así hasta que puedan venir los sinhals que se salvaron.
__¿Y por que no traemos a digimons del mundo digital?
__¿Por qué los matarían, quizás? A la mínima que cualquier tipo de digimon o humano normal entre en éste mundo y permanezca en él poco más de unos minutos...fiambre, fiambre total. Los datos del digimon se desintegrarían. El organismo de los humanos normales se debilitaría hasta morir. ¡Además de que creamos a los sinhals con el único fin de que lucharan por ellos! Si ahora tuvieran que guerrear ellos mismos contra los sinhals que hicimos precisamente para su protección, ¡Sería el colmo! ¡El cantar de los cantares, vamos! ¡Haremos eso! Y mantener la guardia en todo momento. __consultó su reloj digital__Me toca ir a inspeccionar el sistema de seguridad que aísla a las bestias de la frontera sur. Quédate aquí. ¡Y antes de hacer ni tocar nada, espérate a que vuelva para impedir que la fastidies!
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Sora, Kari, Mimi y T.K venían riéndose a carcajada limpia por el camino. Izzy había intentado contenerse la risa por respeto, pero sus amigos se la acabaron pegando. A unos pasos por delante de ellos, caminaban Tai y Matt uno junto al otro, y detrás de ellos, Joe. Los tres estaban abochornados después de haber sido víctimas del ridículo más espantoso. Aunque era Tai quien había sufrido el tropezón, Matt y Joe habían estado con él y los habían calificado a los tres por igual
__¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡No me gustaría estar en tu pellejo, hermano!__se reía T.K.
__Que cuadro, macho__dijo Sora__¡Espero que no nos hayan visto con vosotros!
__¡Yo a ese parque no pienso volver!__sentenció Kari__Quien me vea allí, me recordará como la hermana del chaval más pervertido de Odahiba.
__Vaya deshonra para los Kamiya__añadió Mimi divertida.
__¡Y se lo advertimos!__exclamó Izzy__¡El caso es que se lo advertimos! Pero ellos, como son tan sumamente cabezones...¡Ala, ala, a vivir con el recuerdo de la bofetada de la señora!
__Y encima, como ibais juntos, os han relacionado a los tres__observó Sora.
Tai ya empezaba a hartarse.
__¡Ya está bien, macho! ¿Me vais a estar recordando lo de la señora esa toda la vida?__protestó.
__No__contestó Kari irónica__¡Solo cuando te veamos!
__O sea, sí__dijo T.K.
__Si es que podías haber sido más disimulado, tío__le reprochó Joe__Lo que hacías no era pasar al lado de la señora. ¡Era pegarte a ella como una lapa! No me extraña que se pensara cosas raras. Yo también te hubiera dado una guantada.
__La próxima vez que me quiera unir a los planes de estos dos__empezó a decir Matt señalando a Joe y a Tai__os doy permiso para que me cortéis las manos.
__Vale__aceptó Mimi__¿Cuándo te viene mejor, hoy o mañana o...ahora mismo?
__Yo apostaría por ya mismo__bromeó T.K__¡Tai y Joe son mala influencia!
Joe les ignoró. Al menos, sabía que no había sido culpa suya el que la segunda señora embarazada a la que ponían a prueba se asustara al ver a un menda de dieciséis años acercarse a ella de mala manera y finalmente atacara...aunque él también se había comido el marrón, pues había permanecido junto a Tai, aunque mas bien poco le faltó para dejarle tirado e irse por donde había venido sin querer saber nada.
__Pues no sé por que os quejáis__replicó Tai__¡Gracias al bueno de Taichi hemos descubierto que la señora malpensada del parque está embarazada del sinhal del digimon de Matt!
__Bueno__sonrió Matt__algo es algo.
Ya le extrañaba a todos que Matt apenas se hubiera molestado por el descuido de Tai. El hecho de haber localizado al sinhal de Gabumon le producía cierta alegría. Era como haber encontrado al hijo de un buen amigo suyo. Siempre sentaba bien.
Se le había manifestado al acercarse a Tai para tranquilizar la situación de Tai con la señora. Entonces sintió como si hubiera recibido una especie de shock, y habían empezado a venirle imágenes a la mente de parte del sinhal, mostrando como vivían él y los otros sinhals iluminados antes de que les enviasen a la Tierra. Le había visualizado bien. Era un monstruito con forma de caballo muy pequeño, que se parecía a Gabumon por el color de la piel. También tenía sus ojos, o al menos eso le había parecido a Matt. Aunque no había logrado identificar de que otro digimon podría venir. Parecía un poni chiquitajo, de eso se había dado cuenta. ¿Podría venir de Centauromon, quizás?
Tai adivinó los pensamientos de Matt.
__¡Ohhh! ¡Que bonito!__se burló.
__¡Calla ya!__saltó Matt__Que tú nunca demuestres sentir nada hacia nadie no significa que los demás tengamos que ser igual.
__¡Pero tío, como eres!__se metió Tai.
__Pues tú no te has visto, chaval.
Tai iba a seguir con la discusión, y ya había preparado una nueva frase resultona para picarle cuándo Sora le agarró del brazo, le hizo girarse y le miró con molestia. Tai comprendió que le había dado a entender que cerrara la boca y lo dejara.
No sin resignación, y tras poner los ojos en blanco, hizo caso a su amiga.
El ambiente se había caldeado, así que Kari y T.K se vieron llamados a relajarlo
__¡Ja, ja, ja, ja!
__¿De qué os reís vosotros, niños?__preguntó Tai levantando una ceja.
__¡Eh, que en el parque has demostrado ser más niño que yo!__dijo Kari guiñándole un ojo__Es que me estaba acordando de cuando Joe ha dicho... "¡Señora, tranquilícese, no pasa nada, es que anda mal de la vista y la ha confundido con una tía suya!"
__Y yo de cuándo la mujer le ha quitado el paraguas a un abuelo para amenazar a Tai a golpes si no se alejaba__añadió T.K riendo.
__La verdad es que la situación ha sido cómica__sonrió Mimi.
__¡Pues para mi no ha sido tan cómica!__replicó Tai tocándose la cara__Seguro que esa mujer hace pesas. ¡No necesitaba el paraguas del viejo aquel para nada!
A todos se les volvió a contagiar la risa. Tai les miró asqueado, pero acabó por unirse.
La experiencia vivida aquel día les hizo pensar en que tenían que superara una pequeña faceta: en el caso de Joe, la timidez, y en el de Matt y Tai, la vergüenza. Quedaron en que no volverían ha intentar localizar a los sinhals con ese método; les había quedado claro que preferían hablar con las mujeres embarazadas como personas normales aunque les diera corte antes de llevarse otro disgusto de ese calibre. Además, Kari le había asegurado a Tai que si le volvía a pasar otra vez aquello, ella no volvería a salir a la calle con él.
__Entre otras cosas por que la gente me tiraría males de ojo__auguró Kari__¡O piedras!
Tai aceptó de mala gana. ¿De verdad había sido para tanto? No, solo le había dejado con el orgullo por los suelos...pero Sora le dijo algo después que le reconfortó mucho:
__Tranquilo, aunque seas un desastre socialmente, yo te seguiré apreciando igual__bromeó, y luego sonriendo con picardía añadió__¡Pero de todas formas, hago referencia a lo que ha dicho tu hermana!
Con aquellas palabras finalizó el asunto.
Realmente fueron días muy entretenidos aquellos que siguieron. La misión llevaba trabajo, y a veces incluso se les hacía pesado, pero tuvieron que reconocer que lo pasaron bien con todo aquello, disfrutaban observando el comportamiento de cada uno con las mujeres, la diferente reacción de cada cual cuando uno de los sinhals se manifestaba; profundizaban sobre la relación que tendrían ellos con esos sinhals posteriormente, cuándo nacieran y fueran ya niños. El único que parecía no dormir era Izzy:
__¿Qué pasa con Electra? Hace ya varios días que no sabemos nada de esa mujer.
__Eso es buena señal, significa que todo marcha bien y que no hay novedades en el Cuarto Reino__decían casi siempre T.K o Kari__No te preocupes tanto, si se hubiera desmoronado algo, nos lo habría comunicado.
Izzy se olvidaba de eso durante un tiempo, pero posteriormente volvía a lo de siempre. No intentaba sacarle demasiado partido juerguista a la misión, se centraba únicamente en llevarla a cabo como era debido.
No tardaron en darse cuenta de que no pensaban igual los ocho con respecto a los sinhals. Era algo extraño, místico, el hecho de que sus digimons tuvieran que desempeñar en un futuro con sus respectivos sinhals la misma función que tuvieron que desempeñar ellos con los mismos digimons: hacerles aprender características positivas. Sería exactamente lo mismo, con la diferencia de que en lugar de tener que aprender esas cualidades para digievolucionar, los sinhals tendrían que aprenderlas para volver a su estado sinhal. Y, después, para digievolucionar. Sin embargo, cada uno interpretaba las cosas de una manera diferente. Para Kari, Matt y T.K, el hecho de saber que tenían la responsabilidad de que orientar al sinhal que correspondía a su digimon cuando naciera les llenaba de gracia, alegría y felicidad, aunque Matt no lo expresase demasiado abiertamente. Para Joe, era tener que descuidar sus propias responsabilidades y no poder centrase únicamente en sus propias metas, una carga.
Para Mimi suponía algo similar, ya le tocaría tener que estar encima de un chiquillo o una chiquilla que ni le va ni le viene, y pensaba solo en la faena que les habían endosado a las pobres mujeres, que tendrían que hacerse cargo de unos niños que cuando se transformaran en sinhals otra vez, las abandonarían para volver al mundo digital y pelear. Para Tai, se trataba de una misión más que el destino le presentaba para poner a prueba sus aptitudes, y por ello mostraba cierta emoción al pensarlo. Para Sora, era una responsabilidad más que tendría que ejercer a rajatabla sin oposiciones ni quejas, pues era lo que le había tocado hacer y punto. Para Izzy, era una complementación mutua, pensaba que él ayudaría al sinhal de su digimon y él a cambio tendría a alguien más para poder formar su personalidad y asumir nuevos pensamientos y capacidades, igual que le sucedió con Tentomon.
El que más y el que menos, ninguno lo vio como algo "malo". Además, al fin y al cabo, las criaturas no tenían culpa alguna si se veían en esas condiciones. No tenían culpa de haberse vistos obligados a ser enviados a la Tierra con forma humana para salvarse, ni de haber causado tantos problemas en Odahiba, ni de verse ligados a los digimons de los que venían con tal de volver a ser sinhals, ni de que esos digimons fueran precisamente los digimons de los niños elegidos, ni de que sus compañeros del Cuarto Reino que habían sido creados con el mismo propósito que ellos diez fueran una especie de reencarnación de los digimons malvados que tanto mal habían causado antaño.
Era cosa del destino, nada más. O por lo menos así lo vieron.
Transcurrió el tiempo, y uno a uno, contactaron con los sinhals. Se vieron sorprendidos por una pequeña anécdota: Los dos sinhals que estaban formados no solo con datos de digimons buenos, si no también a partir de datos de digimons malvados, venían de los digimons de T.K y Kari. Lo supieron por que a cada uno se le manifestó un solo sinhal, y sin embargo, a Kari y a T.K se les manifestaron dos sinhals a cada uno.
Comentaron este hecho poco después.
__Yo creo que ha sido por que, al fin y al cabo, los digimons de Kari y T.K son ángeles. Y claro, así la influencia de los datos de los digimons malvados no pesan tanto en el sinhal__opinó Izzy.
__Claro__afirmó Matt__ Digimon demonio por una parte pero digimon con el poder sagrado por otra...inclina la balanza.
__Exacto__dijo Izzy.
__Pues menos mal que para crearlos les metieron los datos de nuestros digimons, por que si no hubieran acabado podridos con los otros del Cuarto Reino__observó T.K.
__Vaya. Todo gracias a los ángeles__dijo Sora.
__Pues falta saber de que digimons malvados vienen__objetó Tai__Por que imagínate un mezclaillo entre Patamon y Devimon. Angemon no ayudaría mucho.
__¿Por qué no?__protestó T.K__¡Están en el mismo nivel, y aunque no lo estuvieran, progresaría igualmente bien, por que su formación empieza a partir de los datos, es decir, desde que se crea el sinhal, no cuándo va digievolucionando!
__Vale, es verdad__admitió Tai__Hablas como un científico, T.K.
Notó que Kari le miraba y se ruborizó.
__Sólo digo lo que me parece__se excusó.
__Pero, ¿Por qué habéis notado que los segundos sinhals que se os han manifestado son los que viene de digimons malvados?__preguntó Joe.
__Pues...por que esta vez ha sido diferente__dijo T.K sin saber muy bien como explicarlo__No ha sido igual a la primera vez.
__Sí. No es que esta vez haya sido una sensación mala__explicó Kari__Si no simplemente que la primera vez noté que lo que me venía era pureza al cien por cien, por decirlo de algún modo. Fue algo muy agradable, sin embargo esta vez si que he notado que hay algo que no encaja del todo. No mucho, la verdad, en realidad no ha sido una diferencia abismal como del hielo al fuego, pero sí que he sentido que el segundo sinhal tiene dentro una influencia mala, pero no le afecta hasta hacerle cambiar. Solamente...está ahí, lo lleva metido, y tendrá que aprender a vivir con eso.
Sora se les quedó mirando pensativa.
__Entonces...¿Dices, Kari, que no le afecta hasta hacerle cambiar? ¿Tú has sentido lo mismo, T.K?
__Sí, lo mismo. Vamos...creo que la influencia de la parte oscura no les hace realmente daño. Lo que ha dicho ella, tendrán que aprender a vivir con eso.
__Pero, ¿Y si no lo consiguen? ¿Y si se dejan dominar por la parte oscura? Acabarán igual que los del Cuarto Reino.
__Viniendo de ángeles, no lo creo, Sora__supuso Mimi__Es contradictorio, eso sí, pero no es algo que pueda cambiarles hasta el punto de hacerles igual que los del Cuarto Reino. Además, para eso necesitan a nuestros digimons precisamente, ¿No? ¡Para ayudarles igual que nosotros les ayudamos a ellos!
__Es verdad__añadió Matt__Y en caso de que no pudieran cambiar de humanos a sinhals por culpa de esos datos y Patamon y Gatomon no han podido hacerlo, no habrá peligro alguno, por que no podrán ser sinhals de ningún tipo, y por lo tanto, no causarán problema alguno, ni aquí ni en el mundo digital.
__¿Y a ti quien te dice eso?__señaló Tai__¿No te ha servido la experiencia? Hasta donde yo sé, Ken era humano, y causó más de un estrago en el mundo digital.
__Ya__dijo Matt.
__Razón de más para estar encima de esos dos sinhals__concluyó Joe__¡Gatomon y Patamon ya lo pueden hacer bien, por que si no, menudo asco de futuro, más niñatos problemáticos en la sociedad y en el mundo digital!
__Tranquilo__dijo Kari__No creo que los sinhals de nuestros digimons lleguen a ser tan...bueno, tan así.
__Pues yo creo que sí__replicó Tai__¡De menudas joyas vienen!
__Cállate ya, macho, siempre estás con lo mismo__le reprochó Matt__¡Aún no han ni nacido, y ya les estás juzgando! Lo tuyo es fuerte.
__¿Superfuerte?__le imitó Tai poniendo voz de pijo.
Izzy preveía una pelea, así trató de zanjar el tema rápidamente, como de costumbre.
__¡Eh, ya está, que nos pasamos de una cosa a otra como quien cambia de calzoncillos! A ver, ¿De que estábamos hablando antes de que empezáramos con esto de los sinhals "medio ángeles medio demonios"?
__Um...Izzy, llevamos todo el rato hablando de lo mismo__sonrió Sora.
__Oh__notó como se encendía.
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Estaban Agumon, Gabumon, Piyomon, Gomamon, Patamon, Gatomon y Tentomon en su mundo durmiendo tal cuales, tendidos en la hierba, disfrutando de su entorno y sin preocupaciones. Desde que conocían, se habían vuelto inseparables, aunque aún así seguían chocando a veces por que claro, no existen relaciones perfectas de ningún tipo, sin embargo, incluso lo pasaban bien discutiendo. Era una especie de juego.
A algunos de ellos, sobre todo a Agumon y a Gatomon, les había dado en los últimos tiempos por espiar a los demás digimons del mundo digital y provocarles gritando cualquier tontería, a lo que sabían que el digimon en cuestión se enfurecería. Luego echaban a correr, se escondían y le dejaban con la palabra en la boca y dando tumbos por toda la zona buscándoles para cantarles las cuarenta. ¡Aquello si que era un buen juego, y muy divertido además! No todos lo pasaban bien según las reglas, claro, pero era una forma de pasar el rato bastante entretenida.
Quienes consideraban una inmadurez a este tipo de comportamientos y no eran para nada partidarios, eran Piyomon y Tentomon. Según ellos decían, era algo arriesgado y digno de una persona maliciosa. Sin embargo, los otros pasaban olímpicamente, incluso les acusaban de desaboridos.
__¡Con tanta perfección dais agonía!__les dijo en una ocasión Agumon.
__¡Por lo menos no somos tan infantiles!__contraatacó Piyomon.
__Callaos ya__finalizaba casi siempre Patamon, y luego desconectando de la situación, exclamaba__¡Eh, por la orilla de la playa puedo ver a Shellmon! ¡Gatomon, Gatomon, vamos a tirarle piedras...! ¡Agumon, deja eso y ven!
__¡Vale, vale!
Esta era la discusión que solían tener cuándo la tomaron con Shellmon. Les gustaba mucho provocar a ese digimon, por que lo veían tan sumamente torpe e idiota que el mal genio de poco le servía. Les encantaba ver como intentaba alcanzarles trepando por las rocas de la playa, y como acababa cayendo de nuevo a la orilla dado su poca flexibilidad.
Pues aquel día se encontraban en ese plan, tumbados todos durmiendo a la bartola desconectados del resto del mundo. Algunos ya habían empezado a roncar cuando la voz de Palmon les despertó a todos. Fue una mañana de susto.
__¡Eh, chicos, venid a ayudarme, un monstruo me persigue!__gritó.
__¿Uuummmm?__refunfuñó Agumon.
__¿Qué pasa, Palmon?__preguntó Gabumon.
__Yo sé lo que pasa__dijo Tentomon medio enfadado__Es ese estúpido jueguecito que Agumon y Gatomon se inventaron. ¡Seguro que has ido a chinchar a una de las bestias de los volcanes! ¿Verdad, Palmon?
Palmon estaba la borde del colapso.
__¡No sé quien es, ni de donde viene, ni siquiera sé si es un digimon...! ¡Y no le he hecho nada en absoluto! ¡Es injusto!
__¿Cómo que no sabes ni si es un digimon?__preguntó Gomamon incrédulo.
__¡Es muy extraño!__insistió Palmon.
__Hay, a saber...__se temió Piyomon.
En ése momento el supuesto monstruo se hizo presente.
Se trataba de una bestia más grande de lo que fue Kuwagamon, pero tenía unos rasgos muy similares a éste. Tenía cuerpo maduro, pero contaba con una costra que le recubría toda la espalda, aparentemente muy dura, que daba la impresión de ser casi indestructible. Parecida a la de Shellmon, pero más dura. Realmente, parecía ser un engendro de la naturaleza que disponía de las mejores armas de cada uno.
Estaba rugiendo a más no poder. Los digimons se estremecieron.
__¿Pero quien es ese?__preguntó Gomamon.
__Pues no sé, pero a juzgar por su aspecto yo diría que no quiere entablar amistad con nosotros precisamente__observó Tentomon__ ¡Vamonos corriendo!
__A lo mejor es que se ha perdido y ahora está desconcertado, en tal caso no sería lo correcto echar a correr sin más.__sugirió Piyomon.
__¡Ese es su problema, hay mejores formas de pedir ayuda que no empezar a perseguir a la planta de turno!__replicó Palmon.
__¡Os aseguro que ése no busca ayuda, más bien diría que busca bulla!__exclamó Agumon.
El extraño digimon que parecía una fusión entre Shellmon y Kuwagamon rugió de nuevo y se lanzó a la carga.
__¡Voy a pelear con él, estoy en su mismo nivel!__se quiso lanzar Gatomon__¡Se va enterar...!
__¡No, no nos precipitemos, vamos a ver si le podemos despistar!__la interrumpió Tentomon.
Gatomon soltó un bufido de resignación. Echaron todos a correr en dirección contraria a la bestia.
Pero el plan de Tentomon no dio demasiado buen resultado, puesto que el bicho no les quitaba ojo y resultaba difícil desconcertarle. Incluso probaron a tirar cada uno en una dirección distinta para observar su comportamiento. Negativo: cuándo hacían eso, el extraño digimon se lanzaba a por uno en concreto.
__¡Me estoy hartando de correr!__protestó Palmon.
__¡Y yo de volar tontamente!__añadió Patamon.
__¡Pues vosotros no tenéis que correr arrastrándoos por tierra!__se quejó Gomamon.
__¡Pero que manera de hacer el imbécil es esta!__exclamó Gatomon__¡Comprendo que queráis evitar la pelea, pero esto ya empieza a ser vergonzoso! ¡Ocho contra uno, por favor!
__¡Lo mismo digo!__añadió Gabumon__¡Encima no hace falta ni que digievolucionemos!
__¡De acuerdo, tenéis razón!__aceptó Tentomon__¡Vamos a luchar!
Cada uno con su ataque, intentaron acorralar al engendro. Intentaron guiarle hacía la costa.
__¡Llamarada!
__¡Fuego mágico!
__¡Disparo de aire!
__¡Truenos!
__¡Hielo!
El monstruo quedó a unos metros de su objetivo. Su ataque resultaba muy poco efectivo, pues aunque era fuerte y disponía de unas pinzas poderosas, no era lo que se dice muy flexible, y contaba con la desventaja de que encima, los ataques de los digimons eran a distancia.
__¡Hiedra venenosa!
El ataque de Palmon le hizo retroceder un poco más, pero lo ejecutó con tan mala suerte que el bicho agitó sus pinzas, la enganchó y no la soltaba.
__¡Nunca me había pasado algo así! ¡Ahhh!
__¡Ahora me toca a mi! ¡Golpe de gato!
El monstruo soltó a Palmon y se calló de espaldas acantilado abajo, rebotando sobre las rocas para acabar estampándose contra el suelo.
Los digimons se asomaron.
__¿Estará muerto?__interrogó Piyomon.
__Muy bien no puede estar, si hay que contar los golpes que ha recibido...__objetó Agumon.
Observaron con sorpresa que Gatomon empujaba una gran roca para lanzarla acantilado abajo, teniendo como objetivo el monstruo, que yacía boca arriba con todo el caparazón hundido en la arena.
__¿Se puede saber que haces?__preguntó Gomamon.
__Más vale asegurarse que luego tener que volver a repetir, ¿No crees?__explicó ella.
Gomamon parpadeó varias veces.
__Pues nada, sigue maja, sigue.
La roca cayó, y el engendro quedó medio enterrado por ella. No pudieron ver bien los efectos del aplastamiento, pero escucharon el sonido que produce una costra al romperse: la piel endurecida y escamosa que le cubría.
__Bueno__suspiró Gabumon__Pues ya no queda duda de si está muerto o no.
Empezaron los interrogantes.
__¿Pero que digimon era?__preguntó Piyomon__¡No lo he visto en mi vida!
__No sé si os habréis fijado, pero parecía una fusión entre dos digimons que conocemos. Los dos primeros digimos con los que luchamos junto a Izzy y los demás__dijo Tentomon.
__Pues sí, tenía muchos rasgos__afirmó Piyomon.
__¿Y quién habrá sido el camello que nos lo ha enviado?__preguntó Gomamon.
__¡Le daría una paliza!__aseguró Agumon cruzándose de brazos.
A lo lejos, vislumbraron algo que les llamó la atención. Allí, en posición firme, completamente armada, y con la mirada clavada en ellos, se encontraba una mujer cuyos cabellos rojos brillaban como el fuego.
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Había pasado ya mucho tiempo. Los hechos anteriores habían transcurrido en el año 2004, y ahora nos situamos en el 2017.
Las cosas eran, más o menos, como cabía esperar en el mundo. Las ideas modernas que se habían empezado a llevar a cabo en el siglo veinte transcurrían y progresaban de forma satisfactoria para aquellas personas que las habían iniciado. Naturalmente, todavía quedaba por hacer en muchos lugares, puesto que en un período de tiempo tan corto como lo son veinte y pocos años las cosas no pueden pegar un cambio tremendamente radical; sin embargo, avanzaban de forma positiva.
Los países subdesarrollados experimentaban por aquel entonces cambios significativos para la vida de sus gentes. Debido a las campañas que años anteriores se habían realizado, los pueblos de esos países habían podido mejorar sus condiciones de vida mediante desarrollos tecnológicos que les permitían gozar de elementos esenciales como pozos de agua permanente, máquinas de agricultura, viviendas que ya no podían considerarse "chabolas" y medicamentos gracias a los cuales las tasas de mortalidad habían descendido casi un 80%. Incluso no era algo fuera de lo normal ver a gente trabajando con ordenadores, aunque, por el momento, poca gente podía permitírselo. Gracias al aumento de productividad que habían alcanzado, se habían podido mejorar mucho industrialmente, y se podía decir que algunos ya eran países prácticamente independientes. Socialmente también estaban experimentando bastante mejoría, ya que en muchos de estos países, al haberse desarrollado económica y alimentariamente, había disminuido la violencia y los conflictos racistas. La comida ya no era un problema que tuviera que solucionarse a golpe de puño(o de navaja). Además, las mujeres tenían ya derecho a votar y podían decidir(aunque no en todos los casos)si querían divorciarse o no, y denunciar si recibían malos tratos para que éstos fueran castigados por la ley, que también había cambiado algo.
En los países desarrollados, ya era algo perfectamente legal que una pareja de gays o de lesvianas se casaran y pudieran adoptar hijos de cualquier parte. Había quienes no aprobaban estas ideas tan liberales, pero la mayoría no le veía pegas al hecho de que cada cual, siempre y cuando no se metiera con nadie, viviera como quisiera sin tener que vérselas con la ley.
Japón se había convertido en el segundo país mejor industrializado del mundo. La tecnología japonesa había alcanzado un nivel de importancia casi esencial para el resto del mundo, puesto que muchas de sus marcas y otras materias se distribuían de forma masiva por todas partes.
Ésta es la situación del mundo por aquel entonces. Sin embargo, quedaban muchos asuntos pendientes, y uno de esos asuntos eran los sinhals.
Habían nacido y crecido los diez, que ahora todos contaban la edad de trece años, puesto que habían nacido casi al mismo tiempo; por los mismos días. Tal y como Electra había dicho, todos tenían rasgos físicos que les identificaban con sus respectivos digimons correspondientes, pero eran rasgos humanos, claro. También los tenían en el carácter.
De alguna manera, todos ellos sabían que no eran humanos normales y que su destino se encontraba en otra parte, habían crecido con esa idea. Aunque de forma inconsciente, se preparaban para partir en cualquier momento.
Todos ellos tenían nombres y apellidos, estos últimos heredados de la mujer que había sido su portadora.
En el hogar de los Yoritomo, Shotoku Yoritomo se encontraba haciendo flexiones como un poseso a las siete de la mañana. Le conocían como Kory. Era un muchacho más bien bajito, de ojos verdes, complexión fuerte y tenía el cabello naranja con muchos reflejos rosas. Los niños elegidos sabían que venía de Agumon, y sospechaban que su otro ascendiente era Piximon.
La señora Yoritomo se asomó a la sala, recién levantada y con un café en la mano.
__Kory, ¿Todavía estas así? ¿Se puede saber cuántas llevas?__le interrogó.
__Setenta y cuatro.
__¡Setenta y cuatro!
__Sí.
__habrás desayunado algo, ¿No?
__Sí, cereales energéticos.
__A ver si te vas a desgarrar un tendón o te vas a torcer algún músculo, no creo que sea bueno tanto ejercicio__le regañó preocupada.
__¡Que va! La profesora de educación física dice que tengo muy buena constitución física, pero claro, hay que desarrollarla.
__Esa mujer está tocada del ala. No te tomes sus consejos tan en serio.
__¡Mamá, me vas ha hacer perder la cuenta!
La señora Yoritomo suspiró y salió de la sala. Su supuesto hijo no tenía remedio. Ya de muy pequeño había estado deseoso de superarse en todas las pruebas que el colegio ponía, y cuándo alguien le había dicho que no se había esforzado lo suficiente o que podía haberlo hecho mejor, no lo tragaba nada bien y prácticamente se obsesionaba con contentar a quien se lo había dicho. Y nada más ingresar en el equipo de baloncesto del colegio hace ya algunos años, le había pedido al entrenador que le sometiera a los ejercicios más duros.
Naturalmente, después había acabado con agujetas y dolores por todos lados, pero se sentía inmensamente satisfecho.
Aunque a la señora Yoritomo en el fondo le gustaba esa actitud(ya desde hacía tiempo soñaba con que de mayor pudiera presumir de ser la madre de un atleta famoso)la ponía de mal humor un pequeño factor:
__¡Kory! Vas ha hacer tarde al colegio...¡Dúchate ya de una vez, que tu olor a sudor lo tenemos que aguantar todos!
__¡Que humillante eres, mamá! Son gajes del oficio...
__Pues podían ser unos gajes más higiénicos. Espero que a tu padre no se le haya olvidado comprar el ambientador como siempre.
__Vaya indirecta más directa__comentó Kory__En fin, te voy ha hacer caso.
__¡Arrea!
Después de aquello, se fue a la escuela elemental de Odahiba, que la habían reformado hacía poco tiempo. Ahora contaba con unas instalaciones mejores y un equipo informático mejor.
Por aquel entonces no se conocían muy a fondo los diez sinhals, o mejor dicho, los diez chicos y chicas. Cuándo eran sinhals por supuesto que se conocían bien, siempre habían estado juntos en el Cuarto Reino. No obstante, aunque sabían que todos ellos tenían algo en común(por que los niños elegidos siempre habían estado allí para guiarles)parecían haberse dividido.
Una de las chicas: Candela Santa Emilia. Ella era el bebé, ahora bien crecidita, que había estado dentro de Eliana, la misma que se puso en contacto con Kari la primera vez que un niño elegido lo hizo con el sinhal de su digimon. Ella venía de Gatomon. Kari siempre había afirmado que Candela también venía de Wizardmon, por que según le parecía a ella, tenía más rasgos de él que de Gatomon. Una hipótesis algo alucinógena, según el resto de los niños elegidos.
Candela desde siempre había ido con Kory. Era de estatura media, piel clara, pelo rubio paja y ojos verdes. Era una muchacha inteligente, con magnetismo y profundidad de pensamiento. Parecía seria y reservada al principio, pero a la mínima que cogía confianza con alguien se ponía ha conversar como si lo conociese de toda la vida. Se le daba muy bien el kárate, no hacía mucho que se había apuntado a una escuela para desarrollar ese talento y se había convertido en toda una rival para algunos competidores de su clase. Ella no soportaba la competencia, y cuando comprendió que la única manera de que la dejaran de mirar mal era dejarse ganar, renunció a intentar caerles bien a los de su clase. Ahí se quedaban.
Éste pequeño factor de su personalidad siempre había despertado gran interés en Taisho Fujiwara, otro de los chicos, que pertenecía a Gabumon(y en secreto, Matt pensaba que también de Centauromon). Éste era un chaval bien alto, de pelo rubio muy claro y ojos color miel. Cuidaba mucho su imagen. Parecía una especie de rockero, siempre vestía con prendas blancas con rallas azul marino estampadas, y en la frente lucía una cinta con éstas mismas tonalidades. Antes había sido un poco tímido, pero en los últimos tiempos había pegado un cambiazo bastante radical, que le hacía ser una de éstas personas que se comen el mundo, pero sin dejar de ser de ser alguien a quien merece la pena conocer por su encanto personal. Desde que se empezó a fijar de verdad en Candela, hacía ya bastante tiempo, también iba en el grupo de Kory, en donde había tenido la oportunidad de mostrase tal y como era. Le encantaban las esculturas, era uno de los primeros en la clase de arte.
Con ellos también andaban Meiji Toyotomi y Sadako Minamoto.
Meiji, a quien conocían por Mei, era el sinhal de Patamon, y también de Elecmon, de eso T.K estaba seguro. Era un chico bajito, con el pelo rojo muy fino, y los ojos grandes y azules. Más bien tiraba a tímido, y era bastante buenazo. Continuamente tenía que estar alguien encima de él para decirle: "¡No le hagas caso a ése que te la está jugando!".
Con el tiempo había ido espabilándose, pero como tampoco quería convertirse en un pícaro(como lo había sido Candela de pequeña)se mantenía para no perder sus viejos hábitos.
A Sadako la llamaban Dako, y era la sinhala de Piyomon y supuestamente de Andromon. Era más bien alta, y tenía el pelo de un color rosa metálico que llamaba la atención, y los ojos grises con la misma tonalidad férrea. Era seria y sensata, aunque también sabía cuándo reírse, y afectuosa cuándo quería. Era prácticamente una experta en la robotécnica. Una característica suya muy pronunciada era su intuición. Lo suyo era como si pudiera ver cosas que a los demás se les escapaban por medio de su sexto sentido. Para ello, lo que siempre hacía era estudiar las miradas de las personas que tenía delante. Así podía saber si mentían o no, como se sentían, si alguien tenía algún problema, o simplemente si se les pasaba algo fuerte por la cabeza. Los ojos de su mente eran muy poderosos.
Estos cinco niños tenían mucho contacto entre sí, se podría decir que eran muy amigos. Con los demás, se relacionaban únicamente lo justo, pero no intencionadamente, si no de manera espontánea: simplemente no se hablaban tanto como para hacerse cómplices.
Uno de ellos era Tenchi Ashikaga. Éste muchacho venía de Gomamon y de Leomon. Era muy alto, de composición fuerte, con el pelo anaranjado un poco largo peinado de forma salvaje y ojos verdes de mirada penetrante. Era una persona de coraje, fuerte personalmente, y tenía bastante sentido del honor y la lealtad. Su presencia imponía respeto entre los demás chavales como él, por que se sabía de que no era de esas personas que gustan de provocar. Se podría decir que en éste sentido, Tenchi no era así por naturaleza. Había dado la casualidad de nacer en medio de una familia muy patriota, de esos que piensan siempre en un código de honor familiar. El chico había crecido con eso, y ahora lo manifestaba.
Suiko Fujimo era la sinhala de Palmón y de Meramon. No era muy alta, pero gozaba de una hermosa mata de pelo color magenta con muchos reflejos naranjas que caían por su espalda formando hondas naturales de la cual se enorgullecía. Tenía los ojos de color verde oscuro, como la hoja de un árbol. Era una chica a la cual le gustaba sentirse hermosa, pero se preocupaba mucho más por caer simpática a la gente que por su aspecto, pues era lo bastante madura como para saber que la belleza no es algo permanente, a diferencia de la personalidad y de la fama que te eches.
Kaoru Oishi era en realidad el sinhal de Tentomon y también de Andromon. En éste aspecto, se podría decir que era medio hermano de Dako, aunque por aquel entonces lo ignoraban. No tenía mote alguno, siempre le había gustado que le llamasen por su nombre completo. Tenía el pelo rojo, pero al igual que Dako, de un tono metálico muy llamativo. Sus ojos eran negros y profundos, recordaban a un océano lleno de secretos. Era amable y cordial, y tenía un aire misterioso que le hacía atractivo como persona a ojos de mucha gente. Gozaba de una mente excepcional para las matemáticas y todo lo relacionado con los números.
Entre estos tres había bastante buen argumento, pues aunque no salían fuera del colegio, se hablaban mucho entre las aulas. Se conocían y se llevaban mejor que con el resto.
Pero quedaban un chico y una chica que iban completamente alejados de los demás. Eran dos almas independientes, aunque algo inseguras.
Éstos eran los dos sinhals que se salvaron en el último momento, los dos sinhals que contenían datos de digimons malvados, y que al parecer, no se había pasado por alto ese detalle a la hora de calificarles. Desde que eran bien pequeños, los otros ocho habían notado que en ellos había algo que no cuadraba, aunque no eran malos, si que resultaban un tanto raros para ellos.
La chica era Rumiko Koyama.. La gente la llamaba Romi. Ésta era sinhala de los dos sujetos que en su día habían causado cierta ironía en los niños elegidos, dado sus innumerables bromas sobre lo que sucedería si se crease un sinhal a partir de los datos de esos dos: Gatomon y Myotismon(de hecho, cuándo se dieron cuenta de que había resultado tal y como comentaban, lo primero que hizo Kari fue fulminarlos a todos con la mirada para que se ahorrasen las palabras). Romi era bastante alta, de piel clara, pelo rubio muy fino y ojos grandes y azules. Al igual que Candela, tenía bastante habilidad para el kárate. Era de expresión seria y pensativa, con carácter reservado y tenía una mente calculadora y profunda, de esas que te pueden planear una expectativa de cabo a rabo y que después se cumpla al pié de la letra. Resultaba difícil entablar una conversación con ella, su reserva natural le impedía expresarse de forma abierta, y siempre parecía tener en mente algo que acaparase toda su atención. Cuándo se enfadaba, lo que ocurría con frecuencia, se le encendían los ojos y te clavaba su mirada de una forma que te intimidaba. A pesar de todo, nadie la conocía lo suficientemente a fondo como para juzgar realmente como era.
Y el segundo era Naka Odawa. Lo que es la ironía: éste venía de Patamon y de Devimon. Era bastante alto, de piel morena, cabellos lacios y de una tonalidad casi negra, y tenía los ojos de un azul increíble, como el cielo al anochecer. Era muy contradictorio como persona, puesto que aunque con frecuencia reía y estaba de buen humor, en otras ocasiones se le veía frustrado y sumiso en una profunda melancolía, lo que le sorprendía incluso a él, puesto que desconocía el porque de sus extraños cambios de ánimo. Notaba con frecuencia una extraña sensación de rabia y ansiedad, como si le faltara algo para realizarse por completo. No tenía nada que ver con la necesidad de cambiar de humano a sinhal mas tarde o mas temprano, era algo personal. Y en ello había orientado su búsqueda en los últimos tiempos. Aunque tenía cierta picardía, sí que era muy honesto, esto hay que decirlo, no era de los que prestan de engañar con el fin de conseguir algo.
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Era ya casi verano, faltaba bien poco para la entrega de notas y las vacaciones. Algunos asimilaban suspensos, otros intentaban recuperarlos, y a otros les daba exactamente igual. Normalmente, los del primer y tercer género eran quienes repetían curso.
Aquel día coincidieron en la oficina del director Tenchi y Candela. Los había llamado para darles la charla sobre lo que tenían que hacer si no querían recaer en ninguna asignatura.
El primero en ser llamado fue Tenchi. Con él, la cosa iba de matemáticas, su asignatura maldita. Y encima, el director le caía gordo. Odiaba a los tipejos que comportaban como si lo supieran todo delante de los jóvenes.
Para mostrar su desagrado al haber sido llamado, entró en la oficina soltando un bufido.
__¿Cansado, señor Ashikaga?__le preguntó con sorna el director levantando las cejas.
__No se podría decir exactamente eso__replicó Tenchi. Luego, con un fingido tono jovial, dijo__Bueno, ¿Cómo va eso, no me irá a abrir un expediente ni nada por el estilo, verdad? Creo recordar que mi conducta no ha dejado que desear.
__No, claro que no, su comportamiento se podría mejorar en algunos aspectos, pero no está mal comparándolo con años anteriores.
__Ya.
__Recuerdo como no tenía usted piedad ni con las chiquillas, era todo un guerrero. Llegó a estar al borde de la expulsión.
__¿Para eso me ha llamado, para relatarme lo que hacía? Vaya pérdida de tiempo pues__suspiró Tenchi.
__¿Lo ve? Cuando le digo que su conducta podría mejorar en varios aspectos, me refiero a cosas como su manera de contestar a las autoridades. No es nada beneficioso para ningún alumno tratar con impertinencia al mismo director.
__Ejem...perdón__dijo ocultando su sonrisa y mirando hacia otro lado.
El director lo notó, pero extrañamente no dijo nada.
__Bueno, el verdadero motivo de mi llamada era recordarle que las nuevas normas de la junta directiva imponen que ningún alumno puede pasar de curso si tiene algún suspenso, y de paso, recordarle también la media de su nota en matemáticas__explicó el director con cierto sarcasmo.
__Muy agudo__añadió Tenchi imitando su tono con un poco de disimulo.
__No es una frase irónica, señor Ashikaga, es un aviso__replicó__Tendrá que recuperar este verano lo que no ha hecho durante el curso mediante unos trabajos que tendrá que ir realizando que le prepararán para el examen de septiembre.
__Ah. ¿Y cuales son esos trabajos?
En aquel instante entró Candela.
__Buenos días, señor director.
__Buenos días, señorita Santa Emilia__se giró hacia Tenchi__¿Lo ve, señor Ashikaga? Ésta chica también anda floja en una asignatura, pero al contrario que usted, tiene buenas maneras.
Tenchi murmuró unas palabras en voz baja que el director no alcanzó a entender, pero Candela sí lo hizo.
__¿Cuál es esa asignatura, señor director?__preguntó ella.
__Informática.
__¡Informática! Vaya...creía ir bien en eso__manifestó con cierta indignación.
__Su problema es, a todas luces, que no se esfuerza lo suficiente. No es posible que saque sobresalientes en unas cosas y suficientes pelados en otras.
__¡Ah! ¿Entonces no he suspendido?__dijo aliviada Candela.
__No, como suspender no ha suspendido, pero anda muy justita. Yo le recomendaría que asistiera a unas clases de informática que daremos este verano en esta misma escuela para gente que está en las mismas.
__Sí, creo que me interesan__afirmó.
__No se le harán muy pesadas, son solo tres horas a la semana, y es únicamente repasar y alguna cosilla mas.
__Bien, de acuerdo__aceptó Candela.
__Mañana mismo repartiremos unas hojas informativas sobre el asunto__dijo el director.
__Ejem...director, ¿No podría decirme donde me tienen que dar esos trabajos de una vez y así podré ausentarme?__intervino Tenchi molesto__No me interesan las cosas de la señorita Santa Emilia.
Candela se hartó de la antipatía de aquel chaval.
El director les dijo a ambos lo que tenían que hacer, y después salieron por la puerta casi a la vez, teniendo que abrirse paso a trompicones. Cuando estaban en la misma entrada del colegio, volvió a sucederles lo mismo.
__Cuidado, me vas tirar__le vaciló Tenchi.
__¿Puede saberse por que antes has dicho eso?__interrogó Candela.
__¿El qué, lo de que no me interesan tus cosas? Es la verdad.
__No, eso me trae sin cuidado, lo de "La pelota de turno".
__¡Ah! ¿Me has oído?__sonrió Tenchi.
__Claro que sí. Que el director esté medio sordo no significa que yo también lo esté, ¿Sabes?
Tenchi se encogió de hombros.
__Bien, ¿Acaso no es verdad?__dijo él.
__No me considero pelota. ¡Simplemente saludé con educación, entre otras cosas por que si no, te miran mal!__replicó candela con rabia plantándose delante de él.
__¿Y que quieres decir ? ¡Quita de en medio!
__Lo mínimo que puedes hacer ahora es aceptar que no tenías razón para decirme eso, ¿No te parece?__dijo con desafío.
__¡Pues no me da la gana!__exclamó Tenchi propinándole un empujón a Candela__ ¿Pasa algo?
Aquello fue la gota que colmó en vaso. Candela se exasperó. Cogió a Tenchi por un brazo y le hizo una llave que le tumbó en el suelo.
__¡Esto para que trates a la gente con respeto, nene!
__¿Quien mierda te has creído que eres?
Agarró a Candela por un pie y la tiró al suelo con él, y entonces ésta se puso a dar golpes a diestro y siniestro.
¿Quién dijo aquello de que las mujeres son débiles físicamente? A Tenchi que se lo expliquen, no contaba con que le costara tanto de pelear con una chica de su misma edad y encima mas bajita.
No hubieran aguantado mucho tiempo así. La intervención de Kory y Taisho, que dio la santa casualidad de que jugando al fútbol los avistaron a lo lejos y se acercaron corriendo, les salvó de acabar llenos de cardenales.
Se podría decir que Kory estaba tranquilo dentro de lo que cabe, pero Taisho iba como loco. Por lo general, solía ser al revés.
__¡Eh! ¡Eh! ¿Qué pasa aquí? ¿Qué pasa?__gritó Taisho agarrando por la camiseta a Tenchi y apartándolo de Candela.
__¿Pero como puedes caer tan bajo?__exclamó Kory__¿Te das cuenta de que estás pegando a una chica?__pero tras observar a Tenchi de arriba abajo, añadió__Aunque, bueno, se podría decir que ella ha ganado. ¡Y como!
__¡Eso me trae sin cuidado!__replicó Taisho empujando a Tenchi__¡Metete conmigo!
Candela estaba de piedra.
__¿Cómo que se meta contigo, Taisho? ¡Pero si él está que da pena de ver, y yo sólo me he despeinado!__dijo con ironía__Anda, dejadle, y vamonos de aquí.
__¡Antes quiero saber que ha pasado!__insistió Taisho.
__¡Que dais asco, eso es lo que pasa!__vomitó Tenchi. A continuación escupió en el suelo__¡Todos vosotros dais asco!
__¡Quien fue ha hablar, el vacilón de turno!__atacó Candela__¡Tú sí que das asco, no llegas a gusano!
Y en aquel momento sacaron a relucir un punto en que se revelaban sus identidades.
Tenchi deseaba darse la vuelta y largarse, pero había iniciado una disputa y estaba obligado a permanecer firme hasta el final. Entonces estaba convencido de que la confianza era simplemente eso.
__Espero que en el futuro vayamos cada cual por nuestro lado y que no tengamos nada que ver con vosotros. ¡Espero que no actuemos juntos para nada!__dijo Kory con rabia__Lo que es yo, paso de trabajar con basura como vosotros.
__¡Kory! ¡No involucres a los demás!__frenó Candela.
__¡Desde luego!__continuó Tenchi caminando hacia atrás__¡Tenedlo por seguro, no pensamos acercarnos a vosotros! ¡Si así lo queréis, a partir de ahora somos enemigos!
__¡No desvaríes, Tenchi, esto no tiene que ver con nadie de...!__empezó a decir Candela.
__¡Lo que me ha reventado, es que no solo pasáis de nosotros, si no que encima causáis problemas!__dijo Taisho__Está claro que tendremos que andar cada uno por nuestro lado. ¡Si toda nuestra vida hemos ido separados, no veo por que tendría que ser diferente cuando nos toque marcharnos!
__Pues sí__añadió Kory.
__¡No toda nuestra vida hemos ido separados!__desmintió Candela__Intentad recordar, que no es difícil...
__¡Bien, que así sea, pues!__terminó Tenchi.
Acto seguido se fue.
Se quedaron los tres un segundo pensativos, sin hacer ni decir nada.
__Estúpido idiota incivilizado__gruñó Kory__Es un perdido. Bueno, ¿Nos vamos?
__Kory, entonces yo soy tan incivilizada como él__dijo Candela mirándole.
__No es lo mismo. Por que...bueno, empezó él, ¿no?
__Sí, Candy, todos sabemos de sobra que Tenchi es un maníaco peleón, pero tú jamás hubieras proseguido con la pelea de no haber ocurrido algo fuerte__dijo Taisho__Es de cajón.
__Por cierto, ¿Qué pasó?__preguntó Kory.
Candela suspiró.
__Se podría decir que yo exageré las cosas__explicó__Él se metió conmigo sin razón, vale, pero sabiendo como es, tendría que haber pasado de él y haber ido a mi bola.
__Tranquila, a partir de ahora, vamos a ir a nuestra bola fijo__rió Taisho, refiriéndose a el sello de alejamiento entre un bando y otro que acababan de pactar.
__¡Es una tontería lo que acabamos de hacer!__exclamó Candela__¿No os dais cuenta? ¡Todos somos....todos somos lo que somos!__todavía les resultaba fuerte calificarse como "sinhals"__y tarde o temprano, tendremos que pelear todos juntos. Es una jilipollez que nos peleemos. ¡Por que queramos o no, estamos destinados a estar juntos!
Kory chasqueó la lengua.
__Todavía es algo pronto para pensar en eso. Solo contamos con trece años.
__No es pronto__contradijo Candela__Por que...cuerpo maduro...puede equivalerse a la edad que tendremos dentro de un par de años, tres como mucho...no, no es pronto. Tenemos que estar preparados.
__Pues prepárate tú__rió Kory__Por que yo pienso tener tratos con esa chusma. Ni con nadie que tenga algo que ver con él.
__¡Pero en el Cuarto Reino...!__ella pretendía sacar a relucir hechos pasados significativos, pero ninguno de ellos estaba dispuesto a entenderlos. Simplemente no querían entenderlos aún, solo contaba el presente y la riña.
__Candy, candy, olvídalo, no tiene remedio ya__dijo Taisho con voz serena.
Sólo Taisho la llamaba a veces "Candy". Le gustaba ese gesto, así que le hizo caso y dejó el tema.
Pero solo superficialmente, por que por dentro seguía dándole vueltas a lo mismo.
Decidió que hablaría de ello más tarde con Kari o con Eliana.
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Romi estaba haciendo prácticas extrañas aquel día. Se había quedado sola en la sala en donde se practicaba el kárate, en la misma escuela elemental, que, por cierto, era un curso que se daría todo el verano, dado que en los últimos tiempos se habían apuntado muchos nuevos alumnos, y el director quería que resultase una actividad rentable. Además, al profesor le venía bien un dinero extra por trabajar unas horitas en vacaciones.
En los últimos días, Romi había estado muy pendiente del poder de su mente. No es que tuviera algún don sobrenatural, pero si que se había visto capaz de levitar en varias ocasiones, sobretodo cuando se concentraba en las clases para poner en práctica algún golpe o llave. Y puesto que tenía aquel momento libre, con la excusa de que quería quedarse a practicar, intentaba levitar. Tenía el pensamiento de que si lograba hacer eso, podría hacer lo que fuera.
Expiró varias veces. Cerró los ojos y fijó su pensamiento en más allá de los valles, más allá de las montañas, más allá de los mares, más allá del cielo, más allá del universo, adentrándose en otra dimensión, en las fronteras de la libertad...
Se notaba más ligera que una nube.
Se puso de puntillas de forma casi inconsciente fijando su punto de apoyo en la misma punta de los dedos de los pies.
Levantó los brazos poco a poco.
Sentía como una energía, una fuerza, fluía a través de ella, haciendo como su espíritu se elevaba a los abismos.
Ya hacía rato que no tocaba el suelo con los pies.
Lo que se le formaba en la mente no se le hacía claro. Sabía que era una fuerza imperial, inigualable, inmensa...pero no lograba descifrar que tipo de fuerza era. No sabía si era buena o mala.
Tocaba los abismos, las fronteras...pero, ¿de que? Era energía poderosa, pero, ¿buena o mala?
No lograba descifrar eso. Sin embargo, notaba como la fuerza crecía, y arrastraba su mente cada vez más...
Empezaban a tomar forma imágenes, estaba en un punto culminante para resolver que cosa era aquella que cogía su espíritu y lo reclamaba.
Naka se llevó un buen susto al ver a Romi flotando en el aire abierta de brazos y de piernas. Primero se quedó un momento como hipnotizado observándola, notando vibrar su energía, pero después recobró el buen sentido. Creyó que era algo relacionado con espíritus y fantasmas.
__¡Aaaaaahhhhhh!
Romi abrió de golpe los ojos y casi al instante perdió todo punto de conexión con todo elemento sobrenatural y cayó al suelo con un golpe seco.
__¡Ah! ¡Hay!
La chica jadeaba. Los mechones rubios le caían por la frente. Había empleado un gran esfuerzo en la levitación.
Naka parpadeó varias veces.
__Romi...esto...¿Qué...estabas...haciendo?
__Algo importante__replicó mirándole con dureza__Pero tú me has fastidiado.
Naka no entendía nada.
__No suelo ver chicas flotando en el aire todos los días__manifestó__Podrías explicarme de que va el asunto.
Romi dudó. ¿Debía contárselo? Era cierto que no tenía para nada la suficiente confianza con él como para empezar a contarle su vida. Pero sabía que, de una forma que ella entendía, ese asunto les involucraba a los dos. Sin embargo, no dijo nada, se quedó un rato pensativa.
Naka imaginó que seguramente ella pensaría que se chachondearía o algo por el estilo si se lo contaba. Pero el problema no era él, el problema era que ella no se abría ni a tiros.
__No pasa nada...oye, me ha llegado esa energía a mi también. Ha habido un momento en que...en que me he sentido llamado hacía esa energía que canalizabas a través de ti misma__sonrió y su expresión se volvió irónica__¿Qué te crees, que voy a ir por ahí como un crío diciendo "Romi está poseída"? ¡Venga, va, como en la película del exorcista! Tú harás de Regan Teresa, y yo del sacerdote. ¿Te parece bien?
No estaba seguro de sus palabras despertarían su enfado, pero no fue así. Romi miró hacía un lado y soltó una risita.
Aquello agradó a Naka, y a la vez le sorprendió. La conocía desde críos, y le parecía que nunca la había visto sonreír, salvo cuando le había hecho la burla a alguien imitándole.
Miró a Naka a los ojos como quien mira algo increíble.
__Si te has sentido llamado hacía la energía, significa que tú y yo somos lo mismo__dijo convencida pero a la vez un poco cortada__Creo. ¿No es cierto?
__¿Cómo lo mismo?__se extrañó Naka frunciendo el ceño__¿Qué quieres decir?
__Sí. Ya...ya sabes que no somos iguales a los demás__argumentó refiriéndose a los otros ocho niños__Ya sabes que tenemos algo que nos hace duplicar nuestro ser, por así decirlo. Hay una parte de nosotros que se impone a la otra y viceversa__clavó su mirada azul en Naka__Y ahora he comprendido que una de esas dos partes nos reclama para pertenecer a ella para siempre, y no tener más problemas de contradicción interna. Es una fuerza poderosa, tan poderosa e inmensa como el universo mismo, ¿sabes? Y nos llama, nos reclama...y lo peor es que esa fuerza la llevamos nosotros dos dentro. La llevamos dentro y no sé si es buena o mala__bajó la vista con aire pensativo y preocupado__Tarde o temprano nos someteremos a esa fuerza para siempre y seremos como nos haga. Y según como nos haga, cambiaremos de una forma u otra , pero...¿Para mal o para bien?¿A que parte pertenecemos realmente? ¿En que nos convertiremos?
Naka se puso nervioso. Empezó a temblar un poco, los ojos le brillaban por la excitación y se quedó sin palabras. Era como si él hubiera tenido escondido en un baúl un gran secreto sin que nadie conociese su existencia, y finalmente hubiera llegado una persona nueva para él, hubiera roto el candado del baúl y se hubiera llevado el secreto con ella.
__¿Cómo...como sabías eso, Romi?
__No lo sabía, Naka, lo sentía, al igual que tú.
Era algo increíble, como mirarse en un espejo.
Incluso en su físico se traslucía su parentesco, ambos resultaban bastante bellos a la vista, tenían las facciones muy bien hechas, y un cuerpo muy bien formado. Parecían la reencarnación de la eterna belleza que cantaban los poetas del Renacimiento. Aunque era una belleza contradictoria a ojos de los demás. No era eso en sí, si no la forma en que estaban combinados los elementos que la componían.
__¿Y que haremos?__preguntó Naka.
__Esperar hasta que llegue el momento en que nos revelemos tal y como somos...aunque nosotros mismos no lo sepamos__suspiró__No podemos hacer otra cosa.
__Esa fuerza que nos exige para ella me da miedo.
__A mi también.
__Y esta situación me estaba empezando a dar agonía__añadió Naka.
__A mi más__convino Romi. Luego, divertida, añadió__Tío, ¿de verdad somos tan raros? Asustamos al miedo, ¿A que sí?
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Kaoru se encontraba en su casa con Suiko, aquel mismo día por la tarde. Suiko tenía el típico problema con la informática, que no se aclaraba con la mitad de las cosas, y Kaoru actuaba de maestro de repaso.
__Entonces...hemos quedado en que con este programa puedo mandar virus sin que me pillen, ¿verdad?
Kaoru resopló y se echó a reír.
__Vamos a ver...¡No te estoy enseñando a mandar un virus, obsesa, te estoy diciendo como crear un programa!
__Ah...lo siento, jeje.
__¿Qué pasa, tan interesada estás en saber mandar virus, Suiko?
Se puso roja.
__Sí, bueno, es que el otro día un chaval del chat me dio calabazas y quería vengarme.
__¡Madre mía! ¿Y para eso quieres aprovechar las clases de informática? Lo tuyo es grave. ¡Piensa en tu futuro como ingeniera técnico industrial, no en un jilipollas del chat!
Suiko abrió mucho los ojos.
__¿Ingeniera técnico industrial? Me inclino más por el mundo de la moda y la belleza...
__Ya lo sé, como si no te conociera__rió Kaoru__Te estaba tomando el pelo. Bueno, seguimos con la clase, pon atención y escucha...
__¡Ah! ¿Sabes quien va dar clases de repaso de informática conmigo este verano?__sacó Suiko.
__¿Quién? ¿Algún chico-barbie?__replicó poniendo los ojos en blanco.
__¡Calla, hombre! Pues no soy yo tan pava, a ver por quien me tomas.
__Perdón, era coña.
__Ya. Bueno, pues la chavala en cuestión se llama Candela.
Kaoru se extrañó.
__¿Candela la sinhala? ¿Esa Candela?
__Sí, no hay otra__replicó Suiko.
__Pues vaya. ¿Te has fijado en que no nos hablamos casi con ella, ni con Kory, ni con Mei, ni con Dako, ni con...ninguno de éstos?
__Sí, por eso te lo comentaba. Y se supone que teníamos que estar juntos, ¿no? Todos somos...lo mismo, al fin y al cabo. Y apenas sabemos nada de ellos, ¿eh? Si te das cuenta, no les conocemos casi.
Kaoru reflexionó.
__Es normal. Hablé con Izzy de eso no hace mucho, ¿Sabes? Dice que es posible que el cambiar de mundo nos hay afectado, por que la situación ya no es la misma. Aquí somos...no sé, libres de desarrollarnos tal y como nos dé la gana. Y en cambio, en el Cuarto Reino estábamos atrapados. Allí no teníamos más remedio que estar juntos, en cambio aquí, podemos hacer lo que nos dé la real gana, sin miedo a que nos maten a la vuelta de cada esquina.
__Bueno, eso es cierto__admitió Suiko__Parece mentira, ¿eh?
__Ya.
__Lo que no sé es cuanto tiempo tendremos que seguir así. Por que de aquí a nada cambiamos de humanos a sinhals y ...¡Se nos acabó el chollo!
__Hablas de eso como si tal cosa, ¿Acaso el tema no te impone? La mayoría de nosotros lo evitamos continuamente, incluso el hecho de pronunciar la palabra "sinhal" nos da grima. ¡En cambio, para ti es lo más normal de mundo!
__Kaoru, es que es una tontería huir de la propia realidad. Además, ¿Por qué abría de imponernos? ¡Si lo tenemos más pasado que pasado!
__Llevas razón, pero me veo incapaz de expresarme con esa espontaneidad sabiendo lo que nos espera__sonrió__¡Mejor para ti!
Suiko no lo alcanzaba a comprender. Se echó a reír.
__¿Para que vamos a temer al destino? ¡Con lo que mola cambiar de cuerpo y de mundo cada equis años! ¡Y de nombre! ¿No es sencillamente perfecto?
Kaoru abrió mucho los ojos.
__¿Liarnos a puñetazos con los engendros asquerosos del cuarto reino?
__¡Jobar, tío, le quitas el encanto enseguida!__se quejó Suiko empujándole de broma__De todas formas, me sigue preocupando el hecho de que cada uno vayamos por nuestra cuenta como si fuéramos extraños. ¡Si ya ni siquiera nos miramos por los pasillos, ni por ningún lado!
__¿Y que piensas hacer?
__¿Que qué pienso hacer? Pues intentar hablar más con ellos a partir de ahora, a ver que puñetas pasa. Empezando por Candela, ya que la tendré en repaso de informática...
__No digo que sea una pérdida de tiempo, pero dudo que saques algo en claro__expuso Kaoru__¿Qué le vas a decir?
__¡Lo que sea, ya lo pensaré en su momento! ¡Y con los demás lo mismo! Por que esto no es normal.
__Bien, suerte pues. Bueno, se nos ha ido el santo al cielo...¿Seguimos con el programa o no? Por que te advierto que el hecho de que a estas alturas todavía no sepas crear un programa, está muy mal visto en el mundo de la informática de hoy en día...
__¡Que a mi el mundo de la informática me trae sin cuidado, pesado, solo quiero aprobar esa asignatura maldita, y después olvidarme!
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Al día siguiente, en el colegio, estaban Dako y Mei en el comedor del colegio sentados en la misma mesa. Al contrario que los demás, no habían notado nada raro en aquellos días, ni se habían planteado cuestiones, ni habían meditado sobre el tema que reconcomía a los demás. Para ellos, todo seguía como siempre.
Pero bastaba con que intercambiaran unas palabras con cualquiera de ellos para que automáticamente, por pura naturaleza se les contagiara el mismo pensamiento: ¿Qué pasa? ¿Cuándo?
Les pasó allí mismo. Estaban hablando de los estudios y de lo que harían aquel verano cuando avistaron a Candela y a Taisho. El chico traía la misma cara despreocupada y amable de siempre, pero a Candela se la veía rara, más callada de lo normal quizás.
__¡Eh, que ya es casi verano!__dijo Dako__¡A mi no me veréis el pelo, me largo de esta ciudad a cambiar de aires! Voy a viajar, y a viajar...
__Sí, seguro__repuso Taisho__Lo mismo dijiste el año pasado. ¡Y te tiraste el verano entero tumbada a la bartola viendo capítulos de manga atrasados!
__¿Quién te lo ha dicho?__preguntó.
__Conociéndote, resulta evidente, Dako__explicó Mei__Eres demasiado perra para hacer eso. Te lo he dicho antes: tu saldrás de Odaiba cuando yo me case.
__¿Para el viaje de novios, no?__bromeó Taisho.
Dako se sonrió, pero Mei se ruborizó al cien por cien.
__Que sabrás tú...loco.
__Oh, eso me ofende__replicó Taisho irónico.
__¡Candela! No dices nada, ¿qué pasa?
Pero ella no hizo caso. Se había quedado mirando a una persona que se acercaba hacia donde ellos estaban.
__Mirad, por allí va mi amigo.
__¿Quién?__preguntó Mei volviendo la cabeza__¿Tenchi? ¿El guerrillero ese?
__El mismo.
__¿Ahora es tu amigo?
__Lo decía en plan de coña__explicó Taisho por ella__¿No sabéis que se peleó con Tenchi, verdad?
Primero se les escapó una risita.
__¡Venga ya!
__Que sí, os lo juro__insistió Taisho. Luego le dio un codazo a Candela__Explícales tú la aventurita de ayer.
Candela hizo una mueca.
__En palabras simples y comunes os diré que como sigamos así, estamos más perdidos que Myotismon en Odaiba.
Mei y Dako se la quedaron mirando sorprendidos por el comentario.
__Eh...
__Candelita, explícate...
__Eso.
__Bueno__dijo con un suspiro__No sé si os acordareis o si alguna vez pensáis en ello, pero el caso es que tendremos que partir al mundo digital dentro de nada, ¿no creéis?
Se quedaron estupefactos.
__¿Qué dices, loca?__repuso Mei.
__Claro que sí. Somos sinhals, ¿pillas? Guerreros digitales. Y estoy viendo que cada vez pasamos más del asunto. Deberíamos hablar, y ...¡Que ya tenemos trece años! ¿A que equivale eso? Lo que yo os diga: Tenemos que marcharnos.
Dako se quedo seria.
__Eso es verdad, pero...no sabemos nada. No sabemos si nos ha llegado el momento.
__¿Y si fuera así, que? Estaríamos aquí, rascándonos la barriga, siendo que nos crearon para algo más que para eso. Si no, no se hubieran molestado en mandarnos a la Tierra...__insistió Candela.
__Yo no tengo prisa__dijo Mei__Si que es verdad que antes o después tendremos que hacerlo, pero...hasta que no nos llamen, yo de aquí no me muevo.
__¿Es que tienen que llamarnos? Se supone que ya estamos sobre aviso__replicó Candela.
__¿Y que? Pero no podemos hacer otra cosa. Como no quieras ir ya al Cuarto Reino porque sí...imagínate el panorama__Mei puso voz de narrador__Diez niños jilipollas se creen Hércules o Xena, la princesa guerrera. Y un buen día, se les ocurre ir a un mundo totalmente corrompido por la oscuridad con el fin de eliminarla...y como no son más que diez niñitos y niñitas, pues sale un Airdramón podrido y les mata. ¡Que divertido!
Todos soltaron una risita.
__¿Acaso tenemos que transformarnos aquí mismo, en la Tierra?__preguntó Candela.
__Tía, sabes de sobra que para eso necesitamos a los digimons__dijo Taisho__Pero claro, aún no sabemos si ya nos corresponde cambiar. Electra les mandará un mensaje a Matt y a los demás, o recibiremos algún tipo de señal telepática para decirnos que ya nos ha llegado la hora y que ya necesitamos a los digimons...¡Que se yo! Pero no seas pesada, que de momento, no hay de que preocuparse. Tú tranquila, sigue con tu kárate y con tus peleas con Tenchi, que es a lo que te tienes que dedicar. Y lo demás, el tiempo lo dirá__dicho esto, se hundió el silla y se desperezó.
Candela estaba alucinando. Se había pensado que sacar el tema provocaría en sus amigos algún tipo de preocupación por el asunto y empezar a investigar sobre que tenían que hacer exactamente. Sin embargo, la única que se había dado un poco por aludida era Dako, que se había quedado con aire pensativo. Pero los demás, prácticamente pasaban de todo, por lo que había podido ver.
__¡Ah! Eso, cuéntanos que te pasó con Tenchi, que te has ido por las ramas y nos hemos quedado con la palabra en la boca__recordó Mei inclinándose un poco hacia delante.
__Os vais a partir, si hubierais estado presentes...__dijo Taisho riendo al recordarlo.
No con muchas ganas, Candela les contó la breve historia. Aunque a ella le daba vergüenza admitir que había empleado la violencia con alguien...pero por otro lado, le gustaba saber que había dejado a Tenchi Ashikaga por los suelos. No obstante, se regañó a ella misma por sentirse orgullosa de ese último pensamiento. ¿Acaso no era quien más estaba dando la tabarra con todo el follón de los diez sinhals, que se habían dividido y que si seguían así, no iban a estar preparados para luchar juntos en un futuro? No había aportado mucho por su parte.
__¿Has hablado de eso con Kari?__le preguntó Taisho.
__Sí, lo hice. ¿Y tú con Matt?
__Pues no__se echó a reír__Le suelo contar otro tipo de anécdotas...además, él tampoco me habla del tema de momento, así que...bueno, ¿Y que te dijo Kari?
__La verdad es que me dijo lo mismo que vosotros: que hay que esperar a que nos den una señal.
__¿Lo ves?
__Sí, pero...
__Todavía no es la hora.
__Sí, pero...
__Pero nada__replicó Taisho dándole un ligero empujón__Que te olvides ya del asunto. Desde ayer que estás con eso, nena, eres pesada como tú sola...
ROMI Y NAKA: LA LLAMADA DE LA LUZ
Llegó el día de fin de curso. En aquel colegio era costumbre hacer una pequeña ceremonia religiosa después de entregar las notas. Constaba en llevar a cabo una especie de rezo mientras se meditaba sobre lo que has mejorado y lo que te queda por mejorar, sobre que camino debes marcarte para solucionar tus inquietudes y alcanzar tus metas.
Se llevaba a cabo en la sala de actos. Habían colocado unas cortinas y un pequeño micrófono en donde algunos estudiantes(los más brillantes)habían salido a dar una charla sobre la fascinación y el interés que habían despertado en ellos diferentes tipos de asignaturas.
Romi estaba colocada casi en el centro de la multitud, de pie, como todos.
No estaba tranquila desde hacía un buen rato. Notaba que alguien la seguía y la observaba. No obstante, cuando miraba a su alrededor, todo seguía tan normal; nadie se daba por aludido.
Cuando salió el tercer estudiante a dar su discurso, notó de repente mucho calor. Y allí había aire acondicionado, incluso algunos estudiantes tenían frío debido a su intensidad. Al principio pensó que quizás se debiera al agobio que suele producir tanta gente amontonada, pero se percató de que no era el mismo tipo de calor. De repente lo sentía en algunas zonas, después desaparecía y lo sentía en otras. Entonces se iba...y después volvía otra vez.
Esa sensación mezclada con la otra le empezaron a producir verdadero nerviosismo.
No estaba loca. Realmente notaba como alguien la seguía. Y se multiplicaba por momentos, puesto que llegó a sentirlo encima suya.
Cuándo notó esto, se giró tan bruscamente que las personas que tenía detrás se la quedaron mirando con cierto temor y sorpresa. Pero no había nada raro, o al menos nada raro que se pudiera ver.
Esa situación continuó durante el largo discurso.
Naka ya la llevaba observando desde hacía un rato. No estaba muy extrañado por su comportamiento, pero sí preocupado. Recordaba como unos días atrás la había visto flotando en el aire, en estado de éxtasis profunda, poniendo en contacto su mente con otra dimensión...¿Le iría a ocurrir aquello...allí mismo? No sería muy bueno para ella que la gente conociese su "sexto sentido". Si antes su personalidad ya resultaba un tanto misteriosa, añadiéndole aquello...
Naka se preguntó por que a él no le ocurrían nunca esas cosas. Al fin y al cano, tenía mucho paralelismo con Romi. Y no era algo nuevo de entonces, ella ya tenía varios antecedentes: cuando estaba en preescolar, a veces los chiquillos de su clase no se querían sentar a su lado por que decían que "oían voces", de eso Naka se acordaba bien. Y a ella no parecía importarle. Sí, en esa época se mostraba muy ecuánime frente a ese tipo de circunstancias, como si supiera algo que los demás ignoraban. Y recordaba también otro dato extraño, que hubo una época en que, cada vez que se le sacaba una foto a Romi, fuera del tipo que fuera, a su lado aparecía siempre una sombra blanca, mucho más alta que ella misma. Y de eso no hacía demasiados años.
Sin embargo, a él nunca le había ocurrido algo así. Mejor entonces, pensó con un suspiro. Echó otra mirada a Romi para ver como seguía llevando aquello, y pudo comprobar que ya estaba realmente molesta y asqueada, sin dejar de mirar a su alrededor. Y también a veces se llevaba la mano al brazo o a la cara con aire de sorpresa, como si alguien la hubiera tocado o hubiera tenido una sensación repentina, pero tratando de disimularlo.
Naka cruzó los dedos y lo dejó correr. Se intentó centrar en el discurso, que ya tocaba a su fin.
Empezaron entonces con la ceremonia. En éste punto, las cosas tomaron un calibre más profundo.
Todos estaban rezando al unísono, como correspondía que fuera. Mientras se hacía, era obligado mantener los ojos cerrados como señal de concentración pura, sin embargo, Naka se atrevió a mirar de reojo a Romi. Esperaba ver como su extraña situación había mejorado y las cosas habían tomado un cádiz más estable, pero se encontró con algo bien distinto: Justo detrás de la chica, un poco suspendida en el aire, se encontraba una sombra blanca con cierto poder luminoso de una estatura considerable.
A Naka le dio un vuelco el corazón, y casi al instante empezó a sudar y a temblar ligeramente. ¿Que estaba sucediendo? ¿Acaso los demás chicos no la veían, ni habían sentido nada raro?
No. Solo él.
No sabía que hacer. ¿La avisaba? ¿Debía pegarle un chillido? ¿O ella se había dado cuenta ya, y lo estaba llevando bien? Desde luego, parecía tranquila. Aunque había dejado de orar con los demás. Se limitaba a mantener los ojos cerrados, y permanecía con la cabeza ligeramente agachada y el ceño fruncido.
La sombra se movió, se iba acercando a ella cada vez más...hasta introducirse dentro de su ser. Entonces Romi empezó a brillar igual que había brillado la sombra. No reaccionaba de ninguna manera al principio, pero al rato empezó a temblar. Entonces la aureola de luz desapareció.
Abrió los ojos como si acabara de despertar de un trance. Se levantó de un brinco, se dio la vuelta como el rayo y corrió abriéndose paso a codazos entre los estupefactos alumnos para llegar a la salida.
Cuándo estuvo fuera, se sentía cansada, pero con la suficiente claridad mental como para deducir que había ocurrido en la sala de actos.
Simplemente la energía celestial que tantas veces se le había presentado la llamaba de nuevo. Pero esta vez estaba segura de que no era mala energía. Se le había revelado con tal ella sola, sin necesidad de profundizar en ella.
Se dio cuanta de que alguien la había cogido del brazo. Era Naka, que la había seguido.
__Romi, ¿Estás bien?
Ella le miró con resignación.
__Ya ha quedado claro. Es la luz la que nos reclama, no la oscuridad.
__¡Eso es estupendo!__sonrió Naka__Estamos preparados entonces. Ya sabía yo que tenía que tener esperanza, por que al final...
De repente, la expresión de Romi se endureció.
__¡Yo no quiero!
__¿Qué?
__No. A mi la luz no me necesita para nada. No soy digna de pertenecer a ella.
__¿Cómo que no? ¿Qué quieres decir?
__¡Lo que oyes!__repitió Romi apartándose de Naka__Yo no soy quien se piensa, lo sé. ¿Por qué alguien como yo es reclamada para pertenecer a la luz? La luz está cargada de energía positiva que es la que mueve la felicidad del mundo...¡Y yo no tengo nada que ver con eso!
__¿Qué dices, loca? O sea, ¿Llevo todo este tiempo esperando una respuesta como la que te acaban de dar ahora mismo y tú dices que no? ¿Pero de donde sacas que no eres digna? ¡Eso lo decidirán ellos! ¿No te parece?
Romi se le quedó mirando durando un rato sin decir nada, analizando sus palabras. Sí, era verdad que ella no era nadie para decidir eso. Y Naka llevaba toda su vida orientando su búsqueda hacía descubrir a donde pertenecía, y ya lo había encontrado. No tenía derecho alguno a arrebatarle esa verdad.
Aunque por otra parte, no se veía preparada, ni mucho menos, para formar parte de algo así como lo es la luz...su otra tendencia la arrastraba hacia un abismo de oscuridad. Y entonces, ¿Por qué no dejarse llevar por la luz, ya que así se salvaría de la fría oscuridad?
Quizás fuera por que ella pensaba que desde siempre había estado mucho más ligada a la oscuridad que a la luz, y no sabía por qué. Simplemente notaba que luz y oscuridad solo eran las caras de una misma moneda, y supuestamente ninguna de ellas superior a la otra, y ella pertenecía a la cara oscura.
Así lo sintió en aquel momento.
__No. No quiero__murmuró.
Se soltó de Naka y se alejó con paso rápido. Cuando ya llevaba unos veinte pasos, el director del colegio se asomó con una expresión de enfado en el rostro.
__¡Rumiko Koyama!__voceó__¿En que está pensando?
Ella no hizo caso. Se giró solo un momento para mirarle y después echó a correr.
__¡Rumiko! ¡Rumiko!
Naka no sabía que hacer. No se atrevía a salir corriendo detrás de ella.
__¡Naka Odawa! ¡Vuelva dentro!
Él obedeció.
__Que vergüenza de niña, interrumpir un acto tan importante como éste__refunfuñó el director__Voy ha hacérselo saber a sus tutores, eso desde luego. Naka, ¿Sabe con quién vive Rumiko?
__Está bajo la custodia de la mujer que la dio a luz, señor__explicó.
__¡Ah! Es uno de esos niños que nacieron de forma anormal, cuando el desmayo general en Odaiba hace trece años, ¿no?
__Sí, señor. Pero yo no preocuparía a esa señora con una tontería así__manifestó Naka__ Tenga en cuenta que vive sola con Rumiko, y llevan una vida bastante atareada, con la casa, el trabajo...__sabía que mentía, por que la madre de Romi no era precisamente un ejemplo de responsabilidad.
__Naka Odawa, no se meta en esos temas, por que a usted no le conciernen__le cortó el director. Señaló la puerta__Haga el favor de entrar. Ya decidiré yo que es lo que hay que hacer, y la próxima vez limítese a contestar cuando le pregunto, no se entretenga en expresar su opinión. Y tampoco vaya detrás de la gente cuando cometa estas faltas de respeto, igual que acaba de hacer con Rumiko Koyama.
Naka se molestó. Cada vez le caía peor aquel hombre. No tenía concepto alguno de la democracia, como bien acababa de demostrar. Entró en la sala de actos con una expresión de profundo cabreo.
Pero del cabreo se pasó a la preocupación por Romi en cuestión de décimas de segundo.
Ese sentimiento llegaba a más allá de la mera preocupación. ¿Por qué no quería pertenecer a la luz, si la había llamado, a ella y a él mismo? Pensó que ella no debía jugar con ese tipo de cosas. ¿Si seguía negándose a pertenecer a la luz, que le ocurriría? ¿Sería absorbida por ella de todas formas, le gustase a Romi o no, o se quedaría en la oscuridad?
Naka apretó los dientes.
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¿LLEGÓ LA HORA?
Aquella mañana, al finalizar el acto, cada cual se fue a su casa. En ellas les esperaban o bien regañinas o bien alegrías: según sus notas.
Candela acompañó a Kory hasta la suya, puesto que le quedaba de paso.
__¡Eh! ¿Pero que ha pasado cuando ha salido el director, que no me he enterado?__preguntó Kory.
__Pues ni más ni menos que Romi ha salido pitando fuera de la sala__contestó Candela__Y aún se la ha cargado Naka por haberla seguido.
__¿Sí? Que subnormales que están esos dos, macho. ¿Y por que han hecho eso, por que les ha venido en gana?
__Pues yo diría que sí.
__Patéticos. En fin, entonces, ¿Cuántas te han caído a ti?
__¿Asignaturas? Como caer, ninguna. Pero ya sabes que tendré que dar clases de repaso de informática este verano.
__¡Joer, que ganas!__rió Kory__Macho, ¿Y por que no le dices a Dako que te de clases?
__Ya ha hecho planes, ¿Recuerdas? "No me veréis el pelo este verano..."
__¿Eso dijo? Sí, sería bonito verlo...se va a poner incluso gorda de estar sentada todo el tiempo. Bueno, lo que quieras.
Llegaron a casa de Kory, y lo primero que se temió él fue la presencia de su padre(o el que hacía de padre) y su interés por los cotilleos.
En efecto, cuando salió a recibir a su hijo, lo primero que dijo fue:
__¡Hola, Candela! ¿Y las notas, que tal?
__En general, bien. Se podría decir eso.
__¿De verdad? Vaya, pues que situación más extraña: Kory que tiene el constante apoyo de sus padres ha suspendido más de una, y tú que solo ves a Eliana de higos a peras con su trabajo, vas y apruebas. Eso está bien.
Kory empezó a sudar. ¿Por qué su padre tenía que decir siempre algo referente a la situación de los demás...delante suya?
__Por cierto, ¿Cómo está Eliana?__preguntó el padre.
__Está bien__respondió Candela__Ahora la veo menos por que le han doblado el turno en la biblioteca. Estos días también tiene que quedarse de recepcionista.
__¡Que pesadez! ¿Y a que hora vuelve a casa?
__Suele venir de noche.
__¿Y gana suficiente como para sacaros adelante a las dos?
__Sí, de momento no podemos quejarnos.
__¿Y el piso, como lo compró?
__He...creo que ya le expliqué que nos lo pagó la seguridad social.
__¡Ah, es verdad! ¿Y por que no se casa Eliana? Así ella no tendría que trabajar tanto y podríais vivir en mejores condiciones de vivienda. Ese piso es algo pequeño, además me han dicho que las instalaciones se han quedado algo atrasadas para lo que hoy en día se exige.
Candela pestañeó varias veces.
__Er...no creo que sea necesario eso...además, tendría que decidirlo Eliana, no yo.
Kory atravesaba a su padre con la mirada. Temía que hiriese la sensibilidad de Candela de un momento a otro, pues aunque no solía enfadarse por esas cosas, sí que tenía principios.
__¿Y ahora, cuando llegues a tu casa, que harás? ¿Te tocará comer sola?
__Sí, estos días sí__respondió quitándole importancia.
__¿Te quedas con nosotros?__la invitó.
__Eh, no gracias, es que Eliana ya me la dejó hecha__se excusó Candela.
Era mentira. La llevaba haciendo ella desde los nueve años.
__¡Pasa, tonta!__insistió el padre.
Ella ya empezaba a verse en un compromiso, y Kory se dio cuenta.
__¡Papá, no seas pesado! ¡Que ya se la ha dejado Eliana hecha!
__Bueno, pues como quiera.
Kory miró con súplica a Candela, dando a entender que disculpara el entrometido comportamiento de su padre, y ella sonrió divertida. Lo había pasado peor Kory con las preguntas que ella con las respuestas.
Se despidieron, y siguió su camino sola. Suspiró. Que hombre más pesado. No era que le desagradara la idea de pasar una velada con la familia de su amigo, era que no quería ser sometida a más interrogatorios. En más de una ocasión, Eliana le había dejado bien claro a ella que si alguna vez se enteraba de que iba por ahí largando cosas privadas, la correría a hostias por el pasillo. Era una mujer bien amable, pero con esos temas era muy escrupulosa, por eso no se tomaba a mal que empleara términos como "hostias".
Empezó a llover, así que aceleró el paso.
__La suerte del enano, macho__refunfuñó__Cuando hay colegio, un sol impresionante, y cuando empiezan las vacaciones...
Decidió que parecía idiota hablando sola, así que se guardó de expresar sus pensamientos.
Pero de un tema se pasó a otro en cuestión de segundos. Ahora se centraba en lo que la había mantenido en vilo durante varios días ya: el cambio de humanos a sinhals, ¿Cuándo? ¿Y la llamada de Electra, la científica que los creó? ¿Acaso la habían recibido ya y no se habían percatado? ¿O tenían que tenían que partir hacia El Cuarto Reino ellos por su cuenta y allí estaban, rascándose la barriga y viviendo estupendamente cuando habían sido creados con otro fin bien distinto?
Vaya forma de complicarse la existencia...los demás pasaban prácticamente del asunto. O, al menos, eso se pensaba en aquel momento.
Algo ocurrió en el camino. Estaba cambiando todo simultáneamente, las aceras, las viviendas, los coches, la gente...
De repente, se vio andando sin rumbo por un caminito solitario en donde todo era natural, rodeado de algunos árboles incluso.
Miró a su alrededor con cierta sorpresa. ¿Desde cuándo estaba allí? ¿En que momento se había alejado de su trayectoria?
Pensó que se estaba volviendo tan loca que ya no sabía ni por donde iba.
No obstante, enseguida sintió algo más. Pareció venirle a la cabeza el mensaje de que abandonara toda duda y siguiera adelante.
Ella así lo hizo.
Y se encontró enfrente de un paisaje marítimo. Se lo quedó mirando con sus grandes y profundos ojos verdes. Era hermoso, pero bastante apagado. Había niebla, y el susurro que producían las olas resultaba más bien siniestro.
Volvió a llegarle el mensaje de que continuara caminando. No dudó ni por instante hacer caso a aquella extraña voz que solo hacia presencia en su mente.
Así continuó acercándose cada vez más a aquel mar surgido de la nada. No podía pensar, estaba como hipnotizada por aquellas aguas grises.
Romi había estado vagabundeando desde que había abandonado el oratorio. Tenía la mente hecha polvo y la moral por los suelos. ¿Qué clase de idiota es invitado por la luz a pertenecer a ella y la rechaza como quien rechaza un trozo de tarta? Sólo ella, Rumiko Koyama, la que se piensa que es mensajera de la oscuridad por naturaleza y que ni siquiera las fuerzas celestiales pueden cambiar eso. Pero tal vez era cosa de su obsesión y continua preocupación por la oscuridad: tal vez no estaba corrompida por la oscuridad por naturaleza, tal vez se estaba introduciendo ella sola poco a poco.
Pero si se entregaba a la luz, tal vez se rompiese el equilibrio entre la misma luz y su fuerza opuesta, que es la oscuridad. Si la luz se estaba equivocando al querer iluminar a alguien que únicamente pertenecía a la fuerza opuesta, probablemente sucedería algo terrible.
Todas estas cosas iba pensando Romi, profundamente sumisa. Las lluvia la empapaba, y no parecía percatarse siquiera.
Y con estos pensamientos fue a parar al mar. Cuando se vio allí, no tardó en analizar lo que había sucedido: su elemento natural, la oscuridad, se apoderaba de ella de nuevo. No se alteró, ni sintió miedo, ni nada por el estilo. Estaba tan acostumbrada a verse rodeada por las fuerzas oscuras, que lo tenía asimilado desde bien pequeña. Y nunca había intentado revelarse contra ellas: cada cual tenía un destino.
Pero sí que se sorprendió realmente al descubrir que no estaba sola en aquel mar que para ella representaba las tristezas y los remordimientos. No tardó en reconocer a la chica de la larga melena rubia y de ojos grandes como dos praderas.
__¿Candela? ¿Qué pinta ella aquí?
Se acercó hacia donde ella estaba. Iba en camino de adentrarse en el mar; ya las olas de la orilla rozaban sus botas.
__¡Eh, nena, nena!__la llamó Romi.
Al escuchar su voz, Candela se detuvo, pero no se giró. Romi se acercó por detrás.
__¿Qué estás buscando tú aquí?__preguntó secamente. Cuándo se lo proponía, resultaba realmente intimidante__¿Has venido por tu cuenta?
No contestó.
__¿Eres acaso enemiga de la luz?__las palabras que dijo le salieron espontáneamente.
Cualquiera que las oyera, se pensaría que estaban hablando de brujería o cosas por el estilo.
__No, Rumiko, no lo soy...
__¿Entonces? ¿Te estás metiendo aquí por las buenas? Creo que estás algo confundida...
__Te equivocas__replicó Candela, y esta vez se giró y la miró con actitud directa, pero amable__Tú eres la confundida.
__¿Eh?
__Como no cambies de ideas, te vas a arrastrar a la perdición.
__¿Qué quieres decir...?
__Tú pertenecerás a dónde tú quieras pertenecer, no a dónde te designen.
Asimiló las palabras, era lo mismo que en más de una ocasión se había planteado ella, pero que por alguna razón no la había convencido del todo.
__Y Naka, lo mismo. Aunque parece que él está más centrado que tú en ese aspecto. Te voy a decir una cosa, si te metes en la oscuridad, arrastrarás a Naka contigo, por que está más ligado a ti de lo que piensas. Si no vas a salir por ti, hazlo por él.
Romi estaba alucinando.
__¿Pero que dices, por que me hablas de eso? ¿Qué sabes tú de Naka?
__Lo que me acaban de transmitir desde El Cuarto Reino__cerró los ojos un momento y respiró el aroma del mar__Es como si hablara por su cuenta.
__¿El Cuarto Reino?
__Sí. Yo me voy ya. Me han llamado. Y has llegado en el momento justo, por que tenía la misión de decirte eso antes de irme.
__Pero...
__¡Ya has sido advertida! Errores no corrigen otros.
Romi se quedó mirando el mar. ¿Era eso la entrada al Cuarto Reino? ¿Uno podía ir sin problemas simplemente cuando era llamado? A ellos siempre les habían enseñado que eran necesarios sus ascendientes digimon para ir allí como sinhals.
Sin embargo, no era muy apetecible ir. Acababa de deducir que si la entrada al Cuarto reino era realmente aquel mar surgido de la nada, viajarían a un mundo totalmente cubierto por la oscuridad, puesto que aquel mar representaba eso: la oscuridad.
__¿Tienes que irte ya entonces?__preguntó Romi.
__Yo, sí.
__¿Y que pasará conmigo?
Meditó un segundo, entornando sus enormes ojos verdes.
__Te diría que te vinieras.
__¿Acaso puedo?
__Sí.
__Vale. ¿Y que pasa con Naka? ¿No decías que...?
__No haces nada malo por eso. Una vez allí, decidirás sobre tu camino. Podrás elegir entre combatir la oscuridad con nosotros__ Candela señaló el mar__o unirte a ella.
__¿Puedo irme dejándole así, sin más?
__Romi, yo también dejo gente__expuso__No me imagino sus caras cuándo se piensen que me ha tragado la Tierra, sobretodo las de Taisho y Kory. Pero podremos ponernos en contacto con ellos para hacerles saber y entender lo ocurrido, eso seguro.
__¿Cómo?__ella seguía con sus dudas.
__Ahora mismo no sabría asegurártelo, pero hay montones de maneras__sonrió__Por e-mail, por ejemplo. Aunque yo personalmente prefiero la telepatía.
__¡No te ralles! ¿Tienes telepatía?
__Aquí no, pero en el Cuarto Reino la tendré cuándo sea sinhala__miró hacia atrás__La puerta está abierta. ¿Vendrás o no?
Romi ya lo tenía decidido desde hacía rato, aunque había preferido jugar un tiempo con su inteligente "hermana" a la confusión.
Candela se introdujo en el mar seguida de Romi para viajar a su mundo paralelo.
Nadie vio nada.
Se podría decir que el revuelo formado trece años atrás era bien comparable con el que se montó por aquellos días siguientes.
Cuándo aquel día por la tarde llegó Eliana del trabajo y se encontró la casa exactamente igual que como ella la había dejado aquella misma mañana, entendiendo por lo tanto que Candela no había estado en casa, se empezó a sentir inquieta pero no le dio demasiada importancia. Sin embargo, cuando se le presentó Kory buscándola, ya empezó a torcer el morro.
__¿Pero no estaba contigo?
__¡Que va, si no ha querido...!
__¡Que asco de cría! ¡Ahora, a movilizar a todo el mundo por que la niña no aparece!
__Bueno__dijo Kory mirándola con la cabeza gacha__Tampoco es que lo haga siempre...
El chico dio por sentado que estaría con Kari, por que llevaba ya bastantes días dando la lata diciendo que la situación de los "diez niños" no podía ser, que tenía que hablar con ella...pero tampoco. De hecho, confesó no haberla visto desde hacía una semana.
En el caso de Romi, ni se enteraron. Su supuesta madre llevaba una temporada bastante inestable, ya que había estado trayendo a su casa a bastantes hombres últimamente, y sabía de sobra que Romi prefería evitar entrar. De hecho, en las últimas semanas sólo había ido cuándo había sido estrictamente necesario, y ni entonces: si se había encontrado con que tenía algún dinero suelto, se había ido a comer cualquier cosa fuera. Y le había chocado que el director se negara a la propuesta de construir dormitorios en el colegio...
De modo que en su casa no la echaron en falta al principio, ya que su actitud fantasma de "vengo, voy y desaparezco" era muy habitual, tanto que ya incluso pasaba de decirle a su madre a dónde iba y de dónde venía. Antes lo hacía por mantener un ligero contacto con ella, pero la vez en que llegó a su casa a las cinco y media de la tarde y se vio toda una tira de ropa interior y exterior, masculina y femenina cuyo rastro terminaba en la habitación de matrimonio de su madre, se le juntaron tal cantidad de pensamientos negativos que...
Dos días después ya lo sabía toda Odaiba, y la policía rastreaba la zona.
Si al principio Eliana se había enfadado, ahora estaba llorando.
Y cuándo llegaron dos agentes a casa de Romi y se encontraron con su madre, toda hecha un esperpento, y la interrogaron para saber sobre su hija, ésta parecía no saber nada de nada.
__¿Rumiko? ¿Desaparecida?
__Sí, ¿Acaso no lo sabía?__preguntó uno de los agentes sorprendido__Ella y otra muchacha.
__Bah, que va__replicó la mujer haciendo un gesto de desdeño mientras le daba una calada al cigarro__Se habrá ido de pendoneo por ahí, cuándo necesite dinero volverá.
Los dos se quedaron de piedra. Se miraron entre sí y pestañearon. ¿Qué hacían? ¿La mandaban al tribunal de menores?
Aquel día los hermanos Kamiya tuvieron visita, una reunioncita de algunos niños elegidos y sinhals. Apenas cabía toda la tropa en el pequeño apartamento. La señora Kamiya puso los ojos como platos cuándo se encontró aquello en su humilde morada.
__¡Kari, hija! Ya sé que quieres ser profesora de guardería, pero...¿De verdad es necesario que practiques en nuestro piso?
Taisho, Kory, Naka, Mei , Tenchi y Suiko protestaron:
__¡Macho, pero como que guardería!
__¡Ya sé que soy bajito, pero...!
__¡Lentillas es lo que le hace falta!
__¡Luego dicen que me pongo agresivo en seguida, normal!
__¡Menuda indirecta que nos ha lanzado!
Dako y Kaoru, como los maduros de el clan, intervinieron:
__¡Nenes! ¡Ése pico! ¡Que es la madre de Tai y Kari! ¿Estáis tontos o qué?
__¿Con quien os creéis que estáis hablando?
Ellos bajaron la cabeza, arrepentidos por su grosero comportamiento.
Ninguno de los "niños elegidos" intervino en éste punto. Les gustaba dejar hablar a los sinhals para ver que tal reaccionaban y como se desarrollaban. Disfrutaban observando los rasgos que habían heredado se sus digimons, y de sus otros ascendientes.
En aquel momento, Dako, molesta aún por la actitud de sus amigos, al recordar la pelea que tubo Candela con Tenchi por eso precisamente, le dijo a éste:
__Tenchi, si Candela te hubiera visto decir eso te la habría armado por maleducado, ¡Y encima con la madre de Kari, sabes!
__¿Por qué solo me lo dices a mí, tía?__protestó Tenchi__¡Vete a cagar!
Joe le dio una patada floja por detrás.
__Nene, modérate__le regañó__Parece mentira que seas de Leomon...
__¡Otro que tal baila!__gruñó Tenchi__¿Qué pasa, os habéis puesto en un complot para hacerme la existencia imposible, o qué?
Suiko y Mimi bostezaron.
__Me aburro...
__¿Os traigo una infusión tranquilizante aroma de manzana de mi tienda?
Dako miró a Sora.
__¿No deberíamos imponer un poco de orden?
__Déjalos, son siempre igual. Hay cosas que no cambian...
__Uff__suspiró Dako poniendo sus ojos grises en blanco__Parece que soy la que hereda la responsabilidad__dio dos palmadas al aire__¡A ver, nenes, poned atención y escuchad! Haceros cuenta de que ésta situación es un poco...¿Cómo os diría? Patética. O sea, desaparecen dos de nuestras compañeras, como si se las hubiera tragado la nada, y nadie opina ni dice nada...luego, cuatro niños sueltan una parida al azar, y, ¡Halá! Revuelo total__Miró a Kaoru buscando un poco de apoyo.
__Pero, ¿Esto que es?__dijo.
Tai se puso en pie, y se quedó plantado enfrente de todos con toda su altura.
__Bueno, ya está bien, no me calentéis los..., la moral__carraspeó__A ver, hay varias posibilidades. Es posible que hayan sido transportadas al Cuarto Reino, por que, al fin y al cabo, ya tenían edad. Es decir, ya tenían la edad equivalente a "cuerpo maduro", se podría decir.
__Pero Tai, ¿Por qué dices "tenían"? ¿Por qué hablas en pasado, tío?__saltó Kory.
__¿¿¿Insinúas que Candela y Romi están muertas???__añadió Taisho.
Tai se vio acorralado.
__Kory, macho, ¿Cómo voy a insinuar eso? Piensa, chaval, ¡A ver si tienes suerte y has heredado algo de la inteligencia de Piximon!__dijo con una gota__Me estoy refiriendo a ellas como humanas, a ver si nos damos cuenta. Si están en el Cuarto Reino, es muy posible que sean sinhalas, digimons, guerreras digitales...por lo tanto, ya no serían "Candela y Romi". ¡Tendrían otros nombres, otros cuerpos! ¿Entendéis?
__Ah, ya__comprendieron Taisho y Kory al unísono.
__Bueno, pues eso__continuó Tai__Ésa sería la hipótesis más lógica, pero...
Matt intervino.
__No tiene por que ser así, imagínate que realmente las han secuestrado o algo así__opinó.
__No, no puede ser__replicó Taisho__Yo me habría enterado.
__Y yo también__añadió Naka.
Todos les miraron.
__De alguna manera me lo habría hecho llegar con su mente__explicó Naka__ Romi tiene mucho poder en ese aspecto. No la conocéis demasiado bien.
__¿Qué quieres decir con que tiene mucho poder en su mente?__preguntó Suiko.
__Sí. Ahora mismo podría hacernos tener pesadillas si así lo quisiera__dijo Naka serio.
Muchos rieron.
__No me extraña__dijo Matt__Viene de Myotismon.
__Y de Gatomon también__replicó Kari.
__Eso no tiene nada que ver__opinó T.K__Mirad a Naka, ¡Es de Devimon, nada menos! ¿Y acaso le notáis algo excesivamente raro?
__Eso es cierto__confirmó el mismo Naka__No tiene nada que ver una cosa con la otra. Vengo de Devimon, y no tengo para nada el mismo poder que tiene Romi. Ella es capaz de reunir, modificar y canalizar la energía que recibe de otros lugares como quiera. Pero nunca la empleó para nada malo, si no para fines personales.
Kory asintió.
__Yo sabía algo de eso por Candela.
__¿Ah, sí?__se sorprendió Naka.
__Sí, la Candy entendía mucho de todas esas cosas espirituales y misteriosas, a saber por que, acaso por que se podría decir que es medio bruja, acaso por que es medio hermana de Romi, pero el caso es que tampoco se quedaba corta en esos temas. No practicaba, o por lo menos nosotros no la vimos practicar brujería ni artes mágicas ni nada por el estilo__dijo mirando a Taisho__pero tenía también una especie de sexto sentido.
Mimi y Joe se lanzaron una mirada de complicidad como en los viejos tiempos.
__Madre mía, esto es espeluznante.
__Con lo bien que me caía a mí la Candy y ahora resulta que es hechicera__rió Joe.
__¡Que cortos sois! ¡No hemos dicho que sea hechicera!__replicó Kory__¡Sólo digo que, al igual que Romi, era...era...jopeta, ahora no me sale la palabra...!
__¡Un buen centro de atracción para otros mundos o dimensiones!__dijo Mei.
__¡Eso, mucho mejor explicado, chaval!
Izzy habló.
__Concluyendo, que no les ha pasado nada malo por que entonces nos habríamos enterado, ya que de alguna forma nos lo habrían hecho llegar.
__Sí.
__Entonces, si están en el Cuarto Reino...¿Cómo es posible, si Electra decía que eran necesarios los digimons ascendientes para el cambio de humano a sinhal? Si era así, no entiendo por que han ido por su cuenta.
__Eran necesarios los digimons ascendientes, sí__dijo Suiko__Pero en el caso de Candela y Romi veía yo eso un poco difícil.
__¿Por qué?__preguntó Kaoru.
__Pues por que supuestamente Wizardmon está muerto y Myotismon también.
__¡Ah! ¿Pero que también son necesarios esos ascendientes?__se sorprendió Tenchi__Yo me creía que sólo eran necesarios los digimons de los niños elegidos.
__Ya, y yo__añadió Kaoru__Me extrañaba que fuera necesaria tanta gente para un simple cambio.
__Bueno, puede ser, Electra no especificó en ningún momento que fueran únicamente los digimons de los niños elegidos los que hicieran falta, que yo recuerde__dijo Joe.
__Pero, si es así, ¿Qué pasará con Naka?__inquirió T.K__¡Devimon también está muerto, y desde hace más tiempo que Wizardmon y el otro!
Era todo un ambiente de confusiones.
__Tal vez Electra se equivocó__sugirió Sora__Tal vez, en realidad no hicieran falta los digimons ascendientes. Puede haber sucedido que los sinhals__señaló a todos los treceañeros de la sala__sean en realidad lo suficientemente fuertes como para cambiar y viajar por su cuenta cuándo se sienten preparados. Seguramente, Electra les creía más débiles.
__¿Quieres decir que podemos irnos a luchar cuando nos sintamos preparados sin necesidad que montar ningún tipo de revuelo trayendo aquí a los digimos para recibir su energía?__preguntó Mei.
__Eso mismo.
Los antiguos "niños elegidos" dieron por supuesto que los sinhals se pondrían a dar saltos y a expresar con entusiasmo que querían viajar al Cuarto Reino a luchar, que estaban preparados. Por que eso es lo que hubieran hecho ellos a su edad, puesto que se sentían llenos de energía, esperanzas, y ganas de ponerse a prueba. No obstante, su reacción fue otra.
__No sé, chicos__dijo Suiko bajando la cabeza__No me veo demasiado centrada en ésta situación.
__A mí me pasa igual__añadió Tenchi sin darle más vueltas.
__Y a mí__convino Mei__No sé...me gusta ésta vida. Me gusta vivir como un adolescente normal.
__¡Es que es eso!__saltó Kaoru__No me apetece enzarzarme en batalla pudiendo estar de que te cagas aquí, en la Tierra.
__Sencillamente, no hay ganas__confirmó Tenchi.
__Uff. No es por no ir, si hay que ir se va__suspiró Dako__Pero si me dan a elegir...¡Me quedo, la verdad!
Tai y los otros se miraron.
__No sabemos como están las cosas en el Cuarto Reino ahora mismo, por que hace bastante tiempo que no recibimos información ni instrucciones de Electra__dijo Sora__En realidad no sabemos nada desde que nacisteis vosotros...pero__les miró a la cara uno a uno__pienso que deberíais ir, por que es lo que os habían designado. Sin embargo, es decisión vuestra. Como ahora mismo no hay nadie que os apure ni os impulse a hacerlo, la decisión es sólo vuestra.
__Sora tiene razón__dijo Tai__Es vuestra vida, vuestra misión...vosotros decidís.
__¡Entonces, yo ya lo tengo claro!__exclamó Tenchi.
Naka, Taisho y Kory se miraron mutuamente. Todos pensaban lo mismo.
__Ya. Y vamos a dejar a Romi y a Candela, suponiendo que aún se llamen así, peleando contra los defesios de el Cuarto Reino solas__dijo Naka.
__¡Ese compañerismo ahí, a muerte!__exclamó Kory.
__¡Menudos amigos! ¡De narices!__añadió Taisho.
__¡Y todo por un simple asunto de pereza, macho! ¡Por que a los nenes no les apetece luchar!__dijo Kory con una mezcla de ironía y enfado__Madre mía, que panorama, ¡Wizardmon tiene que estar revolviéndose en su tumba!
Matt, T.K y Tai les miraron con orgullo. Se parecían a ellos en cierta manera. A T.K le pareció raro que uno de "sus" sinhals estuviera de acuerdo y el otro no. Así que le preguntó:
__¡Mei! ¿Tú no estás de acuerdo?
El chico miró con recelo a Naka. O sea, ¿Su "hermano" le iba a quitar el puesto de héroe? ¿El "hijo de Devimon"? ¡Mañana se lo iba a quitar!
__No lo había pensado bien antes, T.K__se apresuró a aclarar Mei__Por supuesto que quiero ir a luchar.
Dako le miró de reojo. ¡Sería falso el niño!
__Muy bien, yo también quiero. Lo he meditado en estos últimos treinta segundos y he llegado a la conclusión de que no podemos dejarlas a las dos ahí solas muertas de asco__informó Dako__Me uno a la batalla.
__¡Nena! ¡Tú decías que si podías elegir, te quedabas!__protestó Mei.
__¿Y acaso tú no decías que estabas muy bien en la Tierra y que pasabas de guerras?__replicó ella.
__Em...sí, pero...
__¡Pues ahora vas y lo cascas!
T.K y Sora rieron al ver a sus sinhals discutir.
__¿Qué pasa? ¡Es verdad!__dijo Dako.
__Pues, ahora que lo pienso...__empezó a decir Tenchi__Yo le debo una paliza a Candela, y si Candela está en el Cuarto Reino...ya conocéis el dicho, "Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma". Iré yo también, pero sólo para aclarar deudas con la bruja esa, después, si me sobra tiempo, quizá me pelee con algún otro defesio, no sé...
Taisho y Kory le estaban lanzando a Tenchi una mirada de las que matan. Tai les agarró por detrás por que les conocía de sobra.
__¡Tenchi lo decía en broma, os lo juro!__se apresuró a aclarar Suiko__Una broma, una broma...¡Ya sabéis como es Tenchi!__se volvió hacía su amigo sonriendo con dulzura__ ¿Verdad, corazón...?
__¿Broma? ¿Yo? Sí, hombre...Nunca bromeo con palizas...¡Hay!__acababa de recibir un pisotón.
__¡Creo que ya has bromeado suficiente!__observó Suiko.
__¡Tonterías aparte!__dijo Kaoru__ Señoras, señores...la pregunta de el millón: ¿Cómo se supone que se va al Cuarto Reino? ¿Cómo lo hicieron nuestras queridas amigas? ¡Ni idea!
__Kaoru, que bromista te has vuelto__observó Izzy__Dejando a un lado ese sentido de el humor repentino digamos que, aunque no tenemos ni idea, podríamos suponer que tal vez lo hayan hecho con...con ese poder mental del que hablabais antes. Es decir, tal vez deseaban tanto ir al Cuarto Reino que canalizaron la energía de ese deseo yendo al mismo Cuarto Reino.
__¡Si es así, estamos apañados!__exclamó Kory dejándose hundir en un sofá__¡De aquí nadie tiene ese poder más que ellas dos, y ni siquiera sabía que Romi lo tenía...!
__Bueno, no sé...no me hagáis mucho caso. Era solo una suposición__explicó Izzy__Igual las atrajo Electra de algún modo.
__Ni idea__dijo Mei__No tenemos ni idea. ¡No podemos ir al Cuarto Reino aunque queramos!
Era verdad. Nadie sabía cómo habían hecho sus compañeras para ir a ese lugar...
__Nos enteraremos tarde o temprano__dijo Mimi__Espero. Yo estoy deseando acabar con éste rollo de una vez. ¡Trece años es mucho!
__Jolines, Mimi, será que te he dado mucha faena...__refunfuñó Suiko.
__No quería decir eso...simplemente, que esto está durando mucho...
__¿Y que esperabas?__preguntó Matt__Ya nos lo dijeron.
De repente, Mimi rompió en carcajadas.
__Pero, ¿Tía, de que te ríes?__preguntó Sora.
__Es que me estaba acordando de una película de hace trece años llamada "El pueblo de los malditos". ¡Madre mía, que risa!
__¡Adiós! ¡Ahora se está acordando de la película de hace trece años!__dijo Tai. Se unió a la risa al recordar el argumento.
__¿De que os reís? ¿De que iba esa película?__preguntó Kory arqueando una ceja.
Tai, Mimi y los demás se apresuraron ha hacer un gesto de negación con la mano.
__¡De nada, de nada en especial!
El viajecito había resultado desconcertante y mareante. La chica no había llegado a perder la conciencia ni nada por el estilo, aunque se encontraba agotada y, de haber permanecido mucho tiempo en la misma posición y con los ojos cerrados, se habría dormido en cuestión de segundos.
Entonces, así, tal como estaba, empezó a hacerse cuentas de las cosas. Venía de la Tierra. Cómo humana. Y ahora tendría que estar en el Cuarto Reino, en teoría...entonces, ¿Se habría transformado en sinhala? La respuesta le imponía. Acostumbrada a verse cómo una chiquilla tirando a bajita, rubia, de un aspecto de lo más normal, no estaba segura de aceptar de repente verse convertida en un monstruo digital. Era un poco chocante, se mire como se mire.
Encima, habría cambiado de nombre. Ahora tendría nombre de digimon.
__¡Witchmon, Witchmon!
Abrió primero un ojo y luego el otro. Al encontrarse con la cara de un dinosaurio pegada a la suya, dio un brinco. Pero no fue un brinco normal, fue un salto increíblemente ligero que se convirtió en voltereta. Como el salto de un gato.
Se le hizo raro, pero ya repararía en esos detalles más tarde.
__¿Quién eres tú?
__Me llamo Agumon.
__¿Agumon? Eh...__miró a su alrededor__¿Esto no es el Cuarto Reino, verdad?
__Esto es el mundo digital normal, Witchmon.
__¡Pero que nombrecito! ¿Cómo sabes que me llamo así, tú? ¿Quién me ha bautizado? ¡Que le araño!
__¿Bautizado? No sé lo que eso, pero...no sé, supongo que te llamas así y punto.
Y eso era sólo el nombre. Corrió a cuatro patas(¡¡¡¡!!!!)hacia un lago que tenían justo al lado, se irguió y se contempló.
Se parecía a una de esas sacerdotisas guerreras que tenían rasgos animales, pero que no terminaban de ser animales. Bueno, más que una sacerdotisa, una hechicera...
¡Se acordó de lo guapa que era ella cuándo Candela, menudo cambio! Por un lado, tenía cara de gato, ojos de gato, cola de gato, garras de gato, pies de gato, dientes de gato, el mismo pelo que tiene un gato...pero por otro lado, tenía forma de mujer, y altura prácticamente humana. Por las botas y los guantes, se le salían las uñas. Tenía cinco dedos en cada garra, eso sí...
Las vestimentas sí que eran idénticas a las de una hechicera o una sacerdotisa. Pero tenía muchos anillos sagrados, cinco, nada menos: dos en los brazaletes, uno en la cola, otros dos en los pendientes, y otro en el cinturón.
Además tenía una mata de pelo rubio lleno de mechas moradas que le llegaba hasta la cola prácticamente.
__Hay...preciosa__dijo con sarcasmo__Y cuándo humana me quejaba de que no era muy alta, pero esto...¡Si lo llego a saber! Madre mía, ¡Me llega a ver Kory y se tira por los suelos!
__Pues eres alta, yo me pensaba que serías un retaco como Gatomon__dijo Agumon__¿Y quien es Kory?
__¿Qué quien es?__pestañeó varias veces__Chico, ¡Pues tu sinhal!__soltó una sonora carcajada__¿Es que no sabes nada?
__Um...la verdad es que algo de eso me dijeron__se rascó el cogote con aire despistado__Pero con tanto nombre al final me hago un lío...¿Y dices que tengo un sinhal?
__Casi todos los digimons tienen uno__la ahora llamada Witchmon se percató de que Agumon no era muy lumbreras, así que pasó de explicarle las cosas al modo "sapiens"__A ver, ¿Conoces a Electra?
__La conocemos, sí. Fue quien nos informó. Dijo que tendríais que luchar en el Cuarto Reino vosotros solos, por que si fuéramos nosotros o Tai y los demás, reconocerían nuestros datos como sustancias malévolas o algo así...
__Sí, no vas mal encaminado. Por que vosotros estáis hechos de forma diferente que nosotros y el Cuarto Reino, de modo que no os adaptaríais para nada en ese mundo y moriríais en cuestión de menos de una hora.
__Miedo me das pues__musitó Agumon.
__¿Yo?__se sorprendió ella.
__Bueno, no sé...
__Pues mira que bien__volvió a reír. Luego su gesto se tornó pensativo__Uff, no sé que me ha pasado. La emoción del momento, supongo, pero...¿Por qué no he aparecido en el Cuarto Reino, como tendría que haber sido?
Agumon se disponía a maquinar alguna de sus respuestas equivocadas de improvisación, pero entonces se escucharon unos pasos por detrás, seguidos de una voz. femenina.
__Yo sé por qué no estás en el Cuarto Reino.
__¡Electra! ¡Gatomon!
__¿Eh?__se giró Witchmon confusa__¡Electra! ¿De verdad han pasado trece años? ¡Estás exactamente igual!__se dirigió a la otra persona__Y si tu eres Gatomon, entonces eres mi ascendiente. No te he visto en mi vida, pero los nombrecitos me los sé todos.
__¡Hala! ¿Sabes a quien te pareces?__exclamó Gatomon__¡A Wizardmon! ¿A que es igual, Agumon?
__Hombre, más alta que tu si que es__rió Agumon__Y sí, es verdad, tiene pinta de bruja. Pero también se parece a ti, tiene una mirada que asusta.
__¡Desde luego, le quitas el encanto enseguida!__refunfuñó Gatomon.
__Ahí se podría decir que Agumon tiene razón__intervino Electra__ Witchmon, chica, ya puedes estar agradecida, ¡Sólo tus ojos me costaron cuatro días de hacer!
__¿Y eso?
__Pues por que en ellos reside una buena de tu poder__se puso más seria si cabe__Bueno, comentarios aparte, te decía que yo sé por que no estás donde tienes que estar.
__Ya__la mirada de Gatomon se endureció.
__¿Qué pasa?__preguntó Witchmon.
__Pues, tal y como yo presentí desde que todo esto empezó__dijo Electra cabreada __El mongolito de mi ex compañero Genji nunca en la vida debió de ser encargado para el proyecto sinhal. Es que lo sabía. Es un cateto.
Witchmon se había quedado igual.
__Verás, la palabra exacta es Rumiko Koyama__concluyó Gatomon.
__¿Mi hermana?
__¡No digas que es tu hermana! ¡Me revienta!
__Lo que tu digas, pero...por favor, sed un poco más explícitas...os expresáis de forma tan espontánea que no capto nada de nada.
__Mira__resopló Electra__El programa que yo diseñé al querer mandaros a ti y a los otros siete sinhals de la luz a la Tierra estaba manipulado para que sólo trajera de vuelta de nuevo al Cuarto Reino una vez madurados a los mismos sinhals de la luz. Sabes que refiriéndome a los sinhals de la luz quiero decir sinhals creados unicamente a partir de datos de digimons buenos, ¿No?
Witchmon asintió.
__Bien, pero en el último momento se vinieron a unir a vosotros dos sinhals que también tenían datos de digimons de los podridos...con lo que tenía que haber modificado el programa que diseñé para que también aceptara traer de regreso a ese tipo de sinhals. Pero no pude, por que al hacerlo, se hubiera desmoronado todo. Ya se sabe, al desmoronar el pilar...se viene abajo todo el templo. De modo que tuve que dejar las cosas tal y como estaban__volvió a resoplar__Y al venir contigo esa hija de Myotismon quien en la Tierra es conocida como Rumiko, pues...¡Se distorsionó todo! El programa no estaba preparado para recibir ese tipo de datos que tenía Rumiko, de modo que cada una ha tirado para un sitio.
__Oh, vaya...¿Y ahora, que haremos?__preguntó Witchmon.
__Por ti no hay problema. Puede mandarte al Cuarto Reino ahora mismo perfectamente bien__aseguró Electra__El problema es la hija de Myotismon, que a saber donde estará ahora__dio un suspiro__Menos mal que tú has aparecido aquí, que si no...sería el colmo que desapareciera uno de los sinhals que más me costó crear.
__¿Por qué la llamáis "hija de Myotismon"?__quiso saber Witchmon.
__¿Acaso no es eso?__preguntó Gatomon__Bueno, de todas formas, yo no quiero saber nada.
__Pues ya verás el gustito que le dará a Patamon saber que tiene un sinhal de Devimon__comentó después__Se llama Naka ahora, y se podría decir que es majo, pero... con el coraje que le tenéis a ése tipo de sinhals...y más que le tendrá Patamon.
__¿Por qué debería tenerle Patamon más rabia que yo, Witchmon?__preguntó Gatomon.
__Ah, pues chica, por que a ti Myotismon te traumatizó la infancia a base de unos tratos impresionantemente crueles, pero es que Devimon mató a Patamon en su forma de Angemon.
Todos estaban alucinando.
__Tu sinhala conoce muy bien la historia, Gatomon__dijo Agumon.
__¿Cómo sabes eso, si ni siquiera Kari conoce el primer detalle que has nombrado?__le preguntó Gatomon.
__Bueno__respondió Witchmon un poco cortada__Lo cierto es que no lo sabía__fijó la vista en el cuelo y después la miró con aire irónico__¡Lo que ocurre es que te acabo de leer la mente ahora mismo!
__¡Eres...! ¡Electra, a ver para que de concedes el poder de leer la mente!
__¡Eso no lo hice de forma pretendida, Gatomon, a mi no me abronques!__protestó Electra más divertida que otra cosa__Yo no tengo la culpa de que haya heredado ese poder de Wizardmon.
La sinhala se echó a reír.
__¡Lo siento, lo siento, no me apedreéis! Pero tampoco lamentéis el hecho de que yo tenga ese don, por que gracias a él podré hablar telepáticamente con mis compañeros de la Tierra, que se han quedado allí. Ellos no saben cierto dónde estoy..se pensarán que me habrá tragado la oscuridad o algo por el estilo.
__¡Ah! ¿Puedes hacerlo?__preguntó Electra.
__Sí. No se como, por que nunca lo he hecho, pero...vamos, sé que está ahí.
__Vaya. Yo, desde luego, no te he dado ésa cualidad, la has desarrollado por tu cuenta.
__¿Y que pasará con los demás?__preguntó Agumon.
__También llegarán__respondió Electra__Pero aparecerán directamente en el Cuarto Reino. Cuando estén preparados. Y tú te quedarás aquí quietecita hasta que sean enviados los demás, por que evidentemente, si luchas tu sola, te van a hacer polvo.
__¡Señor, sí señor!__dijo Witchmon riendo.
__Pues ya lo sabes.
__¿Y que pasará con...?
__¿Rumiko? Estará bien, tranquila. Aparecerá en el Cuarto Reino cuándo lo hayan hecho los demás. Y sólo aparecerá en ése momento por el vínculo de energía que tiene para aparecerse dónde le guíe el instinto. Vamos, que tiene poder para regresar cuando sea necesario__de repente, miró a la sinhala extrañada__¿Por qué me has preguntado eso ahora y no antes?
Witchmon desvió la mirada otra vez.
__Has vuelto a leerle la mente, ¿Verdad?__preguntó Gatomon.
__Pues sí, ¡Es que me estaba poniendo a prueba para ver si lo que leía era erróneo o no!
Electra suspiró.
__Dios...Gatomon, vigila bien a tu sinhala, que como alguien piense mal de ella, ya la hemos armado.
De nuevo, Witchmon se echó a reír.
__¡No, que va, si no le diría nada! ¡Le tiraría un mal de ojo de los míos y va que se mata!__replicó.
__¿No habrás comido algo en la Tierra que llevara algún tipo de alucinógeno, Witchmon?__preguntó Gatomon.
__Pues no, y estaba serenísima...entiéndelo, hacía tanto tiempo que no pisaba ningún tipo de mundo digital que...no sé, estoy llena de adrenalina.
__Ya te veo. En fin...__cambió de expresión__Tienes razón, es divertido. ¡Échale un mal de ojo a Agumon, que antes me ha llamado retaco!
__¿Y ahora que haremos? ¿Y ahora que haremos?__repetía Tenchi una y otra vez__¿Cómo vamos a ir al Cuarto Reino? ¡Explicádmelo! ¡A saber que pasos siguieron Candela y Romi para hacerlo! ¡Estamos perdidos, macho, perdidos!
Taisho le miró con pesadez.
__Tenchi, si ellas sintieron la llamada, a ver por que no vamos a sentirla nosotros__dijo de un modo muy despacio.
__¡Pero ya oíste lo que dijimos el otro día, ellas tenían ciertos vínculos mágicos...! ¿Y si nosotros realmente necesitamos a los digimons?
__¡A lo mejor resulta que si! ¡Pero sólo para cambiar de humanos a sinhals!__replicó Kory__¿Y quien te ha dicho que vamos a cambiar aquí y no allí?
__¡Pero si cambiamos aquí necesitaremos a los digimons, en cuyo caso necesitaríamos traerlos ya, ya, ya!__insistió Tenchi.
__¡Pues ya vendrán, ché!__intentó finalizar Kory.
__¿Si no los traemos como van a venir?__preguntó.
__Nos los mandará Electra, yo que sé...__a Kory empezaba a dolerle la cabeza__Os preocupáis demasiado. ¡Cuando nos tengamos que ir, nos enteraremos, de verdad!
__Y si no nos enteramos por que no hemos traído a los digimons, ¿Qué?__Tenchi seguía en sus trece__¡Madre mía, estamos perdidos, perdidos, perdidos...!
Dako se hartó. Se acercó a Tenchi y le dio una bofetada.
__¿Qué haces, loca?
__¡Deja de decir sandeces, nene! ¿Es que no ves que sólo haces que ponerte nervioso tú y ponernos nerviosos a los demás?
Quizá por primera vez en su vida, se puso colorado. Se preguntó si sería verdad que había actuado de forma ridícula. Su orgullo natural siempre le había impedido pensar de esa forma.
Se sentó en el suelo, apoyó la cabeza en las manos y fijó la vista al frente.
__Yo creo que estamos todos un poco confundidos__dijo Suiko con voz serena__Entre la desaparición de unas, el hecho de no saber cierto si los demás correremos la misma suerte...es normal que a veces nos rebotemos.
__Pero Suiko__replicó Dako__¡Llevaba media hora repitiendo lo mismo y ya estaba al borde del éxtasis! Habría que apaciguarlo...
__Como si fuera Tenchi un animal__rió Mei mirándole de reojo.
Suiko suspiró.
__En clases de informática ya hace varios días que me están preguntando por Candela__comentó con cierto pesar__El director ya está diciendo que si sigue faltando, le suspenderá la asignatura. ¡Ya no sé que decirle al hombre ése! La última vez le dije que Eliana se la había llevado a México a visitar a su familia...
__¡Hala!__exclamó Kory__¡Pero si Eliana es de Puerto Rico!
__¿Ah, sí? Menos mal que no me ha pillado...
__Jolines__suspiró Taisho__Hablando de Candela, tenía razón ella.
__¿Qué quieres decir?__preguntó Kaoru.
__Pues que si no nos hubiéramos distanciado tanto estando en la Tierra, ahora no tendríamos que estar conociéndonos...
__Reconociéndonos__rectificó Kaoru.
__Originalmente ya nos conocíamos, sí, pero los que hemos permanecido juntos aquí...no sé, no es lo mismo, estamos más compenetrados__observó Dako__Por ejemplo, yo no tenía ni idea de que Romi tenía ese tipo de dones tan poderosos. ¡Me enteré en la reunión de el otro día!
__Es que a Romi y a mi siempre nos habéis tenido apartados__acusó Naka, serenamente, pero no por ello sin dejar entrever la rabia.
__¡Todos hemos estado divididos, Naka!__replicó Kory.
__No de la misma forma__insistió Naka en el mismo tono anterior__Aunque divididos, os tratabais como iguales. En cambio, cada vez que os cruzabais con nosotros, nos mirabais como quien mira un defesio.
__¡No es cierto!__negó Mei__Nos imponíais un poco, eso es todo. Nos dabais un poco de...de miedo.
__Pero nunca os hemos tenido desprecio__aseguró Taisho.
__Sí, si que lo habéis tenido__insistió Naka, manteniendo sus ojos azul noche fijos en el suelo. Luego desvió la mirada hacia todos y cada uno de los presentes__¿Qué creéis, que no nos dábamos cuenta? Claro que sí. He visto a Kory santiguarse mientras reía al ver a Romi pasar. He visto a Mei evitarme en la mesa de el comedor del colegio a toda costa mientras hacía caras raras. He visto...__de nuevo apartó la vista__Podría nombraros cientos de casos así que yo recuerde.
Durante un par de minutos nadie dijo nada.
__Lo que ha ocurrido es que desde un principio os hemos notado diferentes__explicó Dako sinceramente__Que no erais exactamente como nosotros en cuanto a forma de ser se refiere. Y por eso empezamos a creernos cosas raras, que éramos superiores a vosotros por ser enteramente de "el bien". Por eso os hemos tratado así...os considerábamos del mal y os subestimamos como personas, y sin darnos cuenta, los que entraron a formar parte del mal con esos actos fuimos nosotros...perdonadnos.
__Ya se nos ha caído la venda de los ojos__aseguró Kaoru.
__Es verdad__añadió Kory__Me acuerdo de las subnormalidades que he hecho y me doy asco a mi mismo. Tai me hostiaría.
__Y a mí Matt__convino Taisho__Hemos sido estúpidos a más no poder.
__Hemos tenido la misma capacidad de ver las cosas que tiene un topo vendiendo cupones__dijo Suiko seriamente.
Naka tubo una sacudida. De repente, se echó a reír como nunca le habían visto reírse.
__¿De que te ríes, tío?__preguntó Tenchi.
__Me ha hecho gracia tu forma de expresarte, Suiko__manifestó__Un topo vendiendo cupones...¡Ja, ja, ja!
Los demás se miraron entre sí.
__Tiene razón, es divertido__admitió Mei.
Un segundo después, todos estallaron en carcajadas, incluido Tenchi.
Aquella noche Naka se sentía satisfecho por una vez en su vida, y todo por haber conseguido entenderse con sus compañeros. Llego a su casa hablando y actuando de forma despreocupada. No pensó en el asunto de Candela y Romi durante toda la velada, después de tantos años de remordimientos, se sentía como si lo hubiera conseguido todo. Y tampoco lo hubiera pensado después de no ser por lo que le ocurrió cuando se encontraba en su habitación.
Se encontraba tumbado en la cama con su mirar soñador fijo en el techo. De repente, notó como si alguien le pinchara en el interior de su cabeza, como si le estuvieran "tocando" la mente de algún modo.
__¡Ah!__se sobresaltó Naka agitando la cabeza con tal de aliviar la sensación.
Sin embargo persistía. Incluso se había intensificado. Se inclinó hacia delante, cerró los ojos con fuerza y pegó las manos a su cabeza. Supo que no se trataba de ningún tipo de dolor ni nada por el estilo, si no de alguien o algo que intentaba hacerse presente manifestándose dentro de él.
__¡Basta, déjame en paz! ¡Deja de torturarme...!
Y entonces una voz telepática se hizo de oír.
"Naka...¿Me puedes...recibir?"
Él abrió los ojos.
__¿Candela?
"¿Candela? En absolu...no...ni pareci..."
__¿Eres Romi?__se le iluminaron los ojos a pesar del malestar que sentía__ ¡Sí, eres tú!
"Sí...llevo tiempo...intentan...no podía..."
__Te oigo fatal. Intenta mejorar la conexión, por favor. Me está doliendo.
"Lo sien...ya voy...ojalá..."
Pasados un par de segundos, el malestar de Naka desapareció casi por completo. Respiró aliviado, tanto por eso tanto por recibir noticias de su amiga después de tantos días.
La voz telepática volvió.
"¿Mejor así, verdad? ¿Me entiendes ahora?"
__¡Sí, sí, alto y claro!__dijo sonriendo de alegría__¡Dime, por Dios! ¿Dónde estáis? ¿Habéis ido al Cuarto Reino, verdad?
"No. Me he separado de Candela. Ella ha ido a parar al mundo digital normal, por culpa de mis datos de digimon malvado"
__¿Cómo es eso?
"Esos datos alteraron el orden lógico de las cosas. Mientras que las dos debimos aparecer en el Cuarto Reino, ella apareció allí, y yo..."
__¿Tú que? ¿Dónde estás?
"Electra cree que me encuentro en algún tipo de dimensión extraña y que regresaré al Cuarto Reino cuando lo hagan los demás y estén listos para luchar, pero...lo cierto es que ya estoy en el Cuarto Reino"
__¿Cómo? ¿Tú estás allí? ¿Y como es que Electra dice que estás en otra dimensión? Si estás en el Cuarto Reino, ¡Tiene que haberte visto!
"No. Estoy en el Cuarto Reino desde que desaparecimos, pero Electra no me ha visto por que...verás, mis datos de digimon malvado no sólo alteraron el proceso de regreso a nuestro mundo"
__¿Qué otra cosa han alterado? ¡Romi, no me asustes!
"Me he quedado sin cuerpo. Ahora soy sólo datos. No tengo materia para recoger mis datos."
__ ¿Qué? No puede ser, Romi, Rumiko, no...no puede ser, tiene que haber algún fallo, pero...¡No puedes haberte quedado sin cuerpo!
"Así ha sido, Naka. No he cambiado de humana a sinhala como debía de haber ocurrido. Simplemente mi cuerpo de humana se ha...desintegrado en el viaje"
__No...
"Soy como un simple espíritu...__su tono se apesadumbraba__Soy una mera entidad oscura..."
__¡Cállate! ¡No somos oscuros ni tú ni yo!__no pidió disculpas por su tono brusco por que sabía de sobra que Romi le conocía y por tanto percibía que no llevaba intención de gritar así__Mira, hoy mismo he hablado con nuestros compañeros...todos los sinhals. Ellos han admitido que el trato que mantuvieron hacia nosotros no fue el correcto. No debieron actuar como si fuéramos hijos de demonios...eso es lo que me han dicho. ¡No te atormentes más por eso, no fue culpa nuestra!
"Te creo. También Candela me habló de eso"
__¡Eso espero!
"Me alegra saberlo."
__Y yo de que lo hayas entendido__sonrió Naka__Ahora lo que tenemos que hacer es buscar el modo de encontrar tu materia. Es decir, tu cuerpo de sinhal. Hablaremos con Electra o lo que haga falta__su expresión se ensombreció un momento__Tendré que pedirte que tengas paciencia. Hasta que no conozcamos a nuestros ascendientes y podamos cambiar a sinhals no podremos ver a Electra...
"He de decirte que no necesitáis a vuestros ascendientes digimons para nada. Viajaréis al Cuarto Reino cuando os sintáis preparados y realmente deseéis ir. Electra se equivocó en ése punto. Realmente, nos creía más débiles de lo que somos. Pero un sinhal, por más que tenga forma humana, sigue siendo un sinhal, no es un humano, y por lo tanto, tiene mucho poder, de sobra para hacer eso."
__¿De verdad? ¡Eso es fantástico! Entonces estaré allí en un momento.
"No te apures. Debéis de viajar todos juntos"
__¡Pero no todos vamos a estar preparados a la misma vez!
"Tendréis que hacerlo. Candela y yo fuimos antes de tiempo debido a esa energía que poseemos por naturaleza...Pero pudo habernos ocurrido algo terrible. Bueno, de hecho, a mí me ha ocurrido. Pero la casualidad ha estado de parte de Candela. Al viajar juntas, mis datos de digimon malvado modificaron el transcurso, como ya he dicho. Debido a ello, Candela apareció en el mundo digital normal, y no en el Cuarto Reino. Pero, si hubiera aparecido dónde le correspondía, al estar sola, los sinhals oscuros hubieran acabado con su vida enseguida."
__Es verdad. Pero...si viajo yo con ellos...mis datos también trastornarán algo, Romi. Ten en cuenta que yo soy como tú...
"No, por que al ser más cantidad de gente la que vayáis, inclinará la balanza. No tendrás nada de que preocuparte."
__Eso es genial...no habrá problema entonces...__de nuevo se sintió feliz__Verás como te encuentras con tu cuerpo de sinhala enseguida. Hablaré con ellos, y aunque sea a hostias, les prepararé para viajar...
Le llegó la risa de Romi, aunque realmente ya no tenía voz con la que identificarse. Era telepatía normal la que empleaba.
__Seguro que como sinhala eres preciosa.
"Pero, ¿Tú que dices?"
__Lo que oyes, ¿No vistes lo guapa que eras como humana?
"No sabía que te fijabas en esas cosas. Como humana, no te quito la razón, de acuerdo, pero un mezclaillo entre una gata y un vampiro...no sé si será digno de calificar como guapo." Rió de nuevo.
__Y más guapa que estarás riéndote.
"Sigue, sigue. ¡No me molesta!"
__Como eres...¡Si no tienes abuela, yo te dejo la mí!__era un alivio volver a tenerla cerca, aunque sólo fuera su espíritu.
__¿Y que tal es mi sinhal? ¿Cómo se llama?__preguntó Palmon.
__¿Es igual de presumido que Mimi?__inquirió Gomamon bromeando.
Desde que Witchmon se encontraba en el mundo digital por error, los digimons no dejaban de hacerle preguntas respecto a sus sinhals, los antiguos niños elegidos a los que pertenecían y su vida como humana. Se había convertido en el centro de atención de aquellos días. Además, no dejaban de observar sus rasgos y de pedirle que pusiera a prueba sus ataques, todo por curiosidad, ya que nunca habían tenido ocasión de conocer ningún sinhal en persona.
__Tú sinhal es una chica, y se llama Suiko__respondió tras bostezar. Al principio se había mostrado muy receptiva, pero ya empezaba a cansarse__¿Presumida? No, yo diría que no. Le gusta ir a la moda y fascinar a los demás con la simpatía que tiene, pero no es lo que solemos entender por "presumida". Además, nunca se ha mostrado egoísta ni nada por el estilo, que yo recuerde. Ah, y su otro ascendiente es Meramon. Supongo que de ahí habrá sacado ese tono fuego que tiene su pelo.
__O sea, que no es como Mimi__insistió Gomamon__¿Y el mío? ¿Me has dicho que es muy decidido, verdad?
Witchmon rió.
__No modifiques mis palabras__dijo__Lo que yo dije fue que era realmente rebotado y bastante chuleta. Decidido...bueno, cuando se le mete una idea en el tarro suele ser bastante decidido, sí...pero no es de los que se meten en líos sólo para conocer el peligro. Si se mete en líos, es por que le ha venido en gana. Pero nunca por cuestiones de ver quien es el más valiente__suspiró__De hecho, él no quería saber nada de El Cuarto Reino__no mencionó que en realidad nadie en absoluto quería hacerlo, sería dejar mal a sus compañeros y quedar ella como la hipócrita.
__¿Y que más me puedes decir de Kaoru?__preguntó Tentomon.
__Es uno de los más responsables y maduros. A veces bromea también, pero es de los que siempre quieren quedar bien con todos y mostrarse siempre correcto__explicó__Es un buen alumno. Se le da bien la maquinaria, y la informática. Viene también de Andromon.
__¡No me has dicho de quien más veía Tenchi!__exclamó Gomamon.
__De Leomon. Imagino que ése temperamento guerrero vendrá de ahí.
__¿Y Kory, es verdad que es tiene tanta fuerza de voluntad como Piximon?__quiso saber Agumon.
__Sí, chico, y es bastante inteligente además. Lo que pasa es que lo disimula bastante bien a base de hacer el payaso__se echó a reír al recordar las tonterías que le había visto hacer últimamente__Pero es uno de mis mejores amigos. Es muy leal.
Continuaron con el interrogatorio un buen rato. Al final, Agumon le pidió que pusiera a prueba su ataque más poderoso contra un árbol sólo para verlo.
__¿¡Quieres que lance el "Hechizo del Trueno"!? ¿Aquí, ahora?__Le miró con una mezcla de ironía y amabilidad__¿Qué quieres, que me expulsen? ¿Tan mal te he caído?
__¡Que sí, que sí! ¡Hazlo!
__¡Que no, hombre!
__Agumon, no seas pesado__le regañó Piyomon.
__Pero, oye, ¿Cómo es posible que tú tengas cinco anillos sagrados y yo solo tenga uno?__le preguntó Gatomon.
__¿A mi me lo preguntas? Ni idea. Para tener más poder, supongo.
__¿Más poder?
__No lo sé, ¡No me marees más!
__¡Pero me interesa!
__¡Pues chica, habla con Electra, yo que sé! ¡No me he fabricado a mí misma!
Gatomon se empezó a reír.
__¿Me estabas vacilando? Um...tenía que habérmelo imaginado.
__Pues sí__sonrió__ Oye, vámonos de aquí, que quiero hablar contigo.
Witchmon fingió espanto.
__Adiós. ¿Qué quieres, interrogarme sobre por qué tengo ciertos poderes mentales? Te recuerdo que no tengo ni idea, yo no me he creado a mí misma, no lo sé...
__Calla y anda__cortó dándole un ligero empujón por detrás__Tus poderes...hay tus poderes...
Los demás las vieron alejarse. Gabumon refunfuñó que se había quedado con las ganas de preguntar que tal era su Taisho con la música.
__Pues el caso es que me gustaría saber por qué fuiste transportada antes de tiempo hasta aquí. Ya sé que en realidad no necesitáis a los digimons para hacerlo, pero teníais que haber llegado todos juntos.
__¿Ah, sí?
__Pues claro. ¿No ves que uno solo corre peligro? Has tenido suerte de haber venido a parar aquí gracias a la distorsión que se produjo, por que de haber ido al Cuarto Reino tal y como estaba previsto...estarías muerta.
__Ya...
__¿Por qué has llegado tú antes?__repitió Gatomon.
__Bueno__bromeó Witchmon__Ya sé que estoy acaparando toda la atención y que al final resulta un poco pesado, pero...
__Oye__dijo muy seria__Te estoy hablando en serio.
__Vale, lo siento, ya estoy centrada.
__¿Y bien?
__Pues...si te digo la verdad, no lo sé muy bien. Sé que sentí una llamada...o al menos así lo interpreté al principio: como una llamada. Pero fue muy extraña.
__¿Cómo?
__Yo volvía de una ceremonia de despedida que se celebraba en el colegio. Durante un trozo de el camino, me estuvo acompañando Kory, ¿Sabes ya quien es, no?
__Sí, claro__afirmó con un poco de impaciencia..
__Cuando él llegó a su casa, continué sola__recordó__ Yo iba tan normal, no me ocurría nada en absoluto...pero conforme iba andando me adentraba en otro lugar.
__En el mar, ¿Verdad?
Witchmon se extrañó.
__Sí, exacto, en el mar. Sé que en estos casos el mar simboliza la oscuridad, pero...
__Y Romi te siguió.
__Me siguió, sí__empequeñeció los ojos en señal de sospecha.
__Bueno. Está claro que tú y ella tenéis un vínculo con las fuerzas mágicas.
__Lo imaginaba.
__Teníais muchas cosas en la cabeza. Muchas preocupaciones. Y debido a ese vínculo, canalizasteis la energía que desarrollabais pensando en vuestros remordimientos haciendo realidad lo que deseabais. Que en éste caso era viajar al Cuarto Reino.
__Sí...
__Quisiera saber de dónde viene exactamente esa energía que poseéis.
__¿La energía que poseemos? Um...no lo sé...
__¿No? ¿De verdad?
Witchmon se resignó.
__Tengo un par de teorías__admitió.
__Dime.
__Creo que somos tan poderosas por qué...bueno...
__Tranquila, mujer. ¿O debería decir brujita? Ja ja. Venga, di.
__Creo firmemente que lo que ha ocurrido es que nuestros ascendientes nos han pasado su energía., fuerza, poder, como quieras definirlo.
__¿Quieres decir que...?__empezó a concluir Gatomon.
__Myotismon está muerto. Y Wizardmon también. Al morir ellos, nosotras nos hemos quedado con todo el poder que tenían. Romi y yo.
__Dios mío. ¿Estás segura de que es eso?
__Yo misma sentí recibirlo en el Cuarto Reino al poco de nacer como sinhala. Estaba como si toda la fuerza de el universo se hubiera concentrado en mí...no era tanto, naturalmente, pero no sabes lo fuerte que te encuentras cuando cuentas con tu propio poder más aparte el de otra persona.
Gatomon alucinaba.
__Entonces Romi y tú sois las más fuertes de el grupo. Contáis con una ventaja muy grande.
__Eso es verdad.
__Mírate a ti: Tienes nada menos que cinco anillos sagrados y un poder de brujo multiplicado por dos.
__Y Romi...
__Madre mía, Romi__suspiró Gatomon__Miedo me da entonces. Cuando sea sinhala tendrá también algún anillo sagrado mío o cualquier otra cualidad, los poderes que le corresponden por venir de Myotismon y ...¡Todo el poder de Myotismon!
__Sí...se podría decir que es incluso más poderosa que yo__pensó un momento__Aunque ahora que caigo, Naka tendría que ser como nosotras, en teoría. Por que si devimon también murió, también tendría que haber heredado su poder, pero....Naka no parece tener la misma fuente de energía, por que de tenerla, habría venido con nosotras. O habría dado indicios de poseerla de alguna otra forma, igual que hacíamos Romi y yo. Sin embargo, nunca hizo nada. Pero, de todas formas, aunque la tuviera, Romi seguiría siendo la más fuerte y poderosa.
__Claro. Myotismon era mucho más fuerte que Devimon.
__Exacto, por eso.
__Habrá que esperar a ver lo que ocurre. Por nuestro bien, espero que Romi no se ponga de parte del mal nunca. ¿Tú que opinas que hará?
__No hay de que preocuparse. Naka busca la luz, la espera, la desea. Y a Romi le pasa lo mismo con Naka__sonrió__Si ese chaval se queda con la luz, Romi también lo hará. Además, Romi nunca deseó pertenecer a la oscuridad, simplemente creía que así era y que tenía que resignarse a ello. Pero ya ha sido...alejada de la oscuridad. ¡Igual que te alejaste tú!
__Que alivio.
Naka corría a toda pastilla a la casa de su compañero más cercano, que en su caso era Suiko. Pero pretendía visitar a todos.
Se sentía contento. Corría con energía, sus ojos azul cielo de noche centellaban, y no podía evitar sonreír, sin enseñar los dientes, como era su estilo. Su pelo oscuro, el cual ofrecía el aspecto de una cortísima melena, ondulaba con el aire.
Aporreó la puerta de su amiga, y a pesar de que le recibió bostezando por haber estado durmiendo, no tardó en pegársele el entusiasmo de Naka. Al verla en condiciones de salir a la calle, la cogió de el brazo la llevó consigo.
__¡Pero chico...!
__¡Me he enterado de lo que esperábamos saber!__exclamó__¡Corre, corre!
__¿Ah, sí...?
__¡Sí!
Pronto iban ya seis treceañeros corriendo juntos por la calle. Naka parecía encabezar el grupo. Algunas personas se les quedaban mirando admirando tanta vitalidad.
__Hay, la juventud...__murmuró un anciano sonriente.
__Seguro que acaban por estamparse con alguien__gruñó su pareja.
Cuando alcanzaron la calle próxima a las viviendas de Kory y Taisho, se encontraron con que ellos dos se dirigían a ellos en dirección contraria.
__¡Que suerte!__exclamó Kory__¡Ya no tenemos que andar de casa en casa para buscaros!
__¡Hemos hablado con Candela!__fue al grano Taisho, antes siquiera de que llegaran a estar frente a frente los unos con los otros__¡Ya es una sinhala!
__¡Y yo con Romi!__contestó Naka__¡Y ni es humana ni es sinhala, sencillamente no es!
__¿¿¿Qué???__exclamaron todos.
Se sentaron en el bordillo de un patio y se contaron todo lo ocurrido. Al parecer, Candela(Witchmon)se había puesto en contacto con Kory y Taisho del mismo modo que hizo Romi, empleando la telepatía. Y les había dicho también que tenían que viajar al Cuarto reino enseguida, todos juntos, para equilibrar el viaje y que los datos de Naka no afectaran al destino.
__Una vez estemos todos dispuestos, Electra nos atraerá al Cuarto reino__dijo Kory__Lo tiene preparado así. Candela nos lo ha dicho.
__¡Y dale con Candela!__exclamó Taisho dándole un ligero empujón__¡Que es Witchmon ahora!
__Chico, ten en cuenta que han sido muchos años...__se excusó__Y encima, en el Cuarto Reino era Nyaramon...y de ahí se pasó a Amazonmon y ahí se quedó...
__Bueno__dijo Dako__Pues parece que tendremos que aprendernos unos nombrecitos nuevos. ¡A mi, desde luego, no volváis a llamarme "Dako" cuando sea sinhala!__se hechó a reír ante la mirada de confusión de los demás__Odio mi nombre, ¿Sabéis?
__¡No te quejes, que el mío es el más difícil de pronunciar!__dijo Kaoru.
Tenchi sólo pensaba en el viaje.
__¡Venga! ¿Nos vamos ya o qué?__exigió.
__Pero Tenchi, ¿No decías que el Cuarto reino te lo pasabas por el...?__empezó a decir Mei.
__¡Eso era antes, quiero hacer algo de provecho de una vez!
__¡Hombre!
Todos aplaudieron.
__¡Ya, bueno, sí, lo que digáis, pero parad!
__¡Tenchi se ha puesto rojo!__le picó Suiko__Huy...tú has cambiado un poquito...
__¡Calla!
__¡Ja, ja, ja!
Kory se puso en pie.
__Bueno, ¡Vá!__sentenció sacudiéndose las manos__¡Todos al mar!
__¿Al mar?__se extrañó Mei.
__Sí, sí, ¡Al mar, al mar!__afirmó Naka__¡Nos vamos desde allí!
__¿Sin despedirnos de nadie?__dijo Dako levantando una ceja.
__Mimi me hostiaría si me fuera sin despedirme de ella__informó Suiko__Y mis padres más...
Todos soltaron dieron un respingo de sorpresa.
__¡Nuestros supuestos padres!__exclamó Kory__¡La madre que nos parió! ¿Qué haremos? ¿No se nos hará un poco así como...?
__Violento__murmuró Taisho.
__Pues sí, eso mismo.
__Con lo bien que estaba yo con ellos, macho...__gruñó Suiko.
__Y ahora lo tenemos que dejar todo por matarnos a luchar con unos monstruos degenerados__dijo Tenchi__Aunque bueno, tampoco me llevaba muy allá con mis padres...
__¡Romi si que tubo suerte!__proclamó Mei.
__¿Ah, si?__preguntó Dako levantando las cejas.
__¿Cuál suerte, la del enano, que se calló de espaldas y se rompió el pito?__bromeó Kory.
__No. ¡Pero como sois!__contestó Mei__ Hombre, pensad que si se llevaba a muerte con su madre, pues ahora estará más feliz que unas castañuelas, ahí, rodeada de todos esos monstruos, y sin un cuerpo del que preocuparse...¡La alegría de toda mujer! Jaja
__Ejem...__dijo Naka__¡Tiene la gracia en el culo! Hijos míos, pues yo no me reiría con ese tema, por que nada más llegar al Cuarto Reino tenemos que hacerle saber a Electra que le tiene que devolver a Romi su cuerpo de sinhala...ella es la más fuerte, por lo que Candelita os ha contado, así que si no luchamos con ella tendremos menos posibilidades de vencer a todos los defesios.
__Eso es verdad__convino Kory__¡Ah, Naka! Candela quería saber por que tú no tienes el mismo poder que ella y su "hermana" si Devimon también está muerto. Según ella dice, tenías que haber heredado su poder.
__¡Y dale con Candela!__dijo Taisho poniendo los ojos en blanco__¡Que tío más ...!
__Pues...la verdad es que no caigo...__admitió Naka.
__Es que Devimon murió en el mundo digital__explicó Dako__Ningún digimon que muera en el mundo digital muere para siempre. Renace tarde o temprano...o no renace, pero nunca deja de existir. En cambio, si muere en la Tierra, pues...
__Muerto para siempre__terminó Taisho.
__Sí. Y obviamente, si un digimon no está lo que se dice muerto, pues su sinhal nunca podrá heredar su poder.
__¿Qué?__sonrió Mei__¿Romi tiene suerte o no la tiene?
__Muchísima__le dio al razón Dako como a los locos__Ser hija de un vampiro es tener una suerte...para mí que nació besada por la suerte...
__¡Nena!__gritó Naka sin estar enfadado__¡Yo soy hijo de un demonio!
__¡Pues chico, los dos habéis tenido suerte!__dijo Suiko riendo__¿Qué mas quieres?
Tenchi carraspeó.
__Bueno...¡Hay prisa!
__Eso, desde que dijimos que nos íbamos...__añadió Kaoru.
__¡Pues venga, vamos a despedirnos!__apresuró Kory__¿A que cuernos esperamos? ¡Venga, va, andando! ¡Un, dos, un, dos...!
Ya se disponían todos a ir cuando vieron que Taisho se quedaba plantado sin moverse del sitio.
__¡Taisho, ya sé que el suelo es bonito, pero...deja de mirarlo y ven, que a fin de cuentas está lleno de roña...!__apremió Kory.
__Chavalines__dijo Taisho__Lamento informaros de que no hay tiempo para despedidas que valgan.
__Pero, ¿Tú que dices?__dijo Dako.
Taisho rió con pesar.
__No lo sabéis, pero...Witchmon me dijo que teníamos que estar en el mar para Electra nos atraiga exactamente a la puesta de sol de el día de hoy.
__Y como que va a ser ahora__observó Kaoru mirando el cielo.
__¡Yo eso no lo sabía!__exclamó Kory indignado__¡A mí Candela no me dijo nada!
__Ya...__contestó Taisho con picaresca mirando hacia otro lado__Es que me lo dijo a mí solamente, en privado...por que como tú tenías tanta prisa por irte a tu casa a ver Pokémon, pues...
__¡Eso es mentira!__protestó__¡A mí no me gusta Pokémon! Ya hablaré yo con Candela...
El resto se miraron entre sí. ¿Se iban...ya, así, sin más?
__Bueno...pues...__empezó a decir Kaoru__¿Cómo se va al mar? Candela y la otra fueron solitas, pero nosotros...
__Electra nos guiará hasta la playa__dijo Taisho haciendo un gesto con la mano__O mejor dicho, nos atraerá a la entrada de el Cuarto Reino.
__Pero para eso se necesita concentración total, ¿Eh?__advirtió Kory__Pensad únicamente en ir al Cuarto Reino, y ella hará el resto.
__En marcha__avisó Dako haciendo una seña con la barbilla.
Empezaron a caminar todos. Durante un rato, fueron todos en silencio, concentrándose en el Cuarto Reino, y elementos que guardaban relación con él: Los digimons corrompidos, Electra, la misma Candela...
__¿Por qué la entrada al Cuarto Reino tiene forma de mar?__preguntó Suiko.
Naka había adoptado una postura solemne, seria y pensativa, nada que ver con la expresión alegre y despreocupada de hace poco antes.
__El mar representa la oscuridad en el mundo digimon__dijo, manteniendo los ojos fijos en el frente, como hipnotizado__Todo aquello que no ha podido progresar de acuerdo con la luz y se ha quedado guardado en la fría oscuridad. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido con el Cuarto Reino.
__Entiendo__asintió Suiko.
__Criaturas funestas, peligrosas, asesinas...__continuó Naka__Pero inocentes, no obstante...
__Sí.
__Han tenido la desgracia de heredar lo peor de sus ascendientes__añadió Mei con los ojos muy abiertos fijos enfrente__Los odios, los remordimientos, la desgracia, el ansía de conseguir el poder...
__De conseguir el poder mediante la violencia__dijo entonces Dako, con la misma mirada__Creyendo que así se librarán de su sensación de vacío interior...
__Ellos en realidad están vacíos...__dijo Tenchi con la misma mirada de hipnotizado, pero más firme__Demasiado vacíos.
__Ya nacieron vacíos__dijo Kaoru.
Suiko pestañeó.
__Chicos...¿Os estáis rallando?__preguntó.
__Todo el que está vacío necesita llenar ese hueco con algo que exprese su rebeldía y su ansía de significar__dijo Taisho.
__Por que ellos pertenecen a la oscuridad__concluyó Kory__Todo el que está alejado de la luz, ya sea por voluntad propia o inocentemente, como es el caso de los sinhals corrompidos de el Cuarto Reino...
__Está vacío__terminó la frase Tenchi__Todo el que pertenece a la oscuridad está vacío. Vacío de todo.
Aquellas palabras resonaron en la cabeza de Naka. Vacío, vacío, todo lo que pertenece a la oscuridad está vacío...
Se paró en seco. Su mirada se calmó y la fijó en el suelo.
__Rumiko__murmuró__No te alejes de la luz, Rumiko...
De repente, apareció el mar frente a sus ojos.
__Mirad...
__El mar...la oscuridad...
__Nuestra entrada al inframundo.
Kory se puso enfrente de todos.
__Recordad que no es nuestra condena. Es nuestro deber. Cuando lo hallamos destruido, acabará todo.
__Esas criaturas son inocentes en realidad__murmuró Dako__No se hicieron ellas mismas, les metieron la oscuridad nada más nacer...
__No penséis en eso__replicó Kory__Alegraos incluso de que vayamos a matarlas. La muerte...es el mejor regalo que les podemos dar. Por que están condenadas.
__Eso es cierto.
Naka arrugó el entrecejo. Empezaron a correr lágrimas por sus mejillas.
__¡Rumiko, no te rindas, no te dejes llevar por la oscuridad! ¡Allá voy!
Un instante después, las olas de el mar se separaron.
Ocho niños más desaparecían en Odaiba de forma misteriosa a los ojos del resto de la humanidad.
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