Abelardo Falletti
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En una gruta de Lascaux (Dordoña, Francia) se descubrió en el
año 1940 uno de los más asombrosos testimonios del paleolítico
consistente en una especie de Capilla Sixtina pintada dentro de la misma. Es
tal la calidad de esta obra de arte que en un principio se pensó que
se trataba de un fraude, pero hoy se sabe a ciencia cierta que la misma constituye
la máxima expresión de la civilización rupestre.
Se trata de una caverna provista de magníficas pinturas prehistóricas
( 17.000 años a.C. ) cuyos autores fueron -en ese caso y según
se cree- miembros de la sociedad magdaleniense. La misma que se supone inventó
la aguja de coser y el farol de grasa.
La pintura revela las técnicas empleadas que no difieren de las actuales
como degradado cromático, coloración parcial de patas, vientre
y hocicos, y por sobre todo indican un profundo conocimiento del cerebro en
cuanto a su funcionamiento de inmovilidad a inmovilidad ya que descomponían
el movimiento en imágenes sucesivas, empleaban la perspectiva y deformaban
algunas siluetas para que sean vistas desde todos los ángulos tal como
se manifiestan de hecho. Hay, por ejemplo, un friso con cinco ciervos nadando
de los que sólo emergen el cuello, la cabeza y las astas como si vadearan
en fila india un río imaginario, y aparecen numerosos caracteres de una
escritura que tal vez nunca llegue a descifrarse.
Las lámparas de grasa al no despedir humo como las antorchas permitían
conservar intactas las pinturas que contaban con 25 tonalidades, desde el negro
de manganeso hasta el óxido de hematites.
En el sitio más recóndito de la caverna llamado Pozo se encuentra
la pintura más dramática basada en un bisonte cuyo vientre -perforado
por una jabalina- desparrama las entrañas mientras frente a él
se desploma el matador simbolizado por un hombre con cabeza de pájaro
muerto a causa de una cornada.
Esta pintura realizada en el Pozo tiene una resonancia de gran belleza estética.
El reino del conjunto Yo Ilusorio-Imagen de Sí dividido por un lado,
y el hombre-pájaro, por el otro, es el símbolo egipcio, el del
Apocalipsis, y muchos más, que representa al dragón que custodia
la manifestación de ese reino. La lucha que se entabla en ese reino dividido
concluye con el "suicidio" del yo ilusorio. ( "La enseñanza
oculta en el Vaticano y Tívoli- 1977 - Abelardo Falletti).
Diez años después, 1950, cerca del Lago Eduardo ubicado en el
Congo, se encontró un extraño hueso de 20000 años de antigüedad,
que luego de numerosos estudios realizados por especialistas belgas se constató
que se trata del sistema numérico, cálculo y relaciones matemáticas
más antiguo del que se tenga conocimiento.
Estos investigadores belgas observaron en ese instrumento matemático
tres grupos de inscripciones que revelan valores numéricos y relaciones
matemáticas, encontrándose expuesto al público en el Museo
de Ciencias Naturales de Bruselas.
Esta cueva de Lascaux del valle del Vezere, cerca de Montignac, en el suroeste
de Francia, se compone de un amplio espacio que es denominado Sala de los Toros
y numerosas galerías que se encuentran decoradas con casi 1500 grabados
y 600 pinturas en tonos amarillos, marrones y negros.
En la mencionada Sala de los Toros aparecen pequeñas figuras de ciervos
y caballos en claro contraste con enromes figuras de toros que tienen unos 5
mts. de longitud. Se han encontrado encajes que se suponen eran utilizados para
colocar andamios, y los análisis del material orgánico con carbono
14 señalan que la cueva comenzó a estar habitada alrededor del
año 15.000 a.C., mientras que las pinturas datan aproximadamente del
año 9000 a.C. y se encontraban en perfecto estado de conservación.
Como es característica esencial en las actividades del hombre máquina
cerebral, basada en el utilitarismo, se ha dedicado desde siempre a destruir
las obras más monumentales e imposibles de realizar con los conocimientos
científicos y tecnológicos de los que dispone actualmente y que
fueron concebidas y construidas por los supuestos monos de los cuales cree descender.
Así fue que después del año 1940 se deterioraron las pinturas,
los colores palidecieron y comenzó a desarrollarse cierto hongo verde
sobre los pigmentos. ¿Qué hicieron entonces los hombres máquina
cerebral que creen con toda justicia ser una réplica de la actividad
de los monos? Hicieron una imitación, una réplica, para seguir
en el año 1983 con el utilitarismo de dejarla visitar por el público.
Las representaciones originales se traten de bisontes, caballos y ciervos, por
nombrar algunas, están realizadas con pigmentos extraídos de la
tierra, compuestos de diferentes minerales pulverizados y mezclados con grasa
animal, clara de huevo, extractos de plantas, cola de pescado y también
sangre. Los pinceles que usaron estaban hechos de varitas y juncos y utilizaban
técnicas que les permitían soplar la pintura sobre la pared.
Lo menos que demuestran aquellos antepasados del hombre-máquina es que
no eran monos, sino que tenían un profundo conocimiento del hecho religioso
en el Hombre y además la capacidad analógica entre diversas disciplinas
(incluida la astronomía) que es realmente creativa para expresar ese
conocimiento abstracto por medio de imágenes y símbolos, anexando
a todos los materiales que fueron necesarios para semejante obra arquitectónica
y pictórica un material esencial, fundamental, que jamás puede
ser desechado para realizar una obra de esa naturaleza, como es la Luz.
Para entender la importancia del material Luz en este tipo de construcciones,
las memorias consolidadas del hombre son las rocas en que se encuentra incrustada
la cueva y demás materiales utilizados para levantar el teatro donde
se desarrollará el drama onírico de la existencia humana como
parte del hecho religioso en el Hombre, pero la evocación que es la esencia
de dicho hecho religioso y que también forma parte de los materiales
necesarios no son de la misma clase de materialidad que las rocas o memorias
consolidadas. La evocación es la Luz para la obra arquitectónica
llamada Hombre.
Alberto Campo Baeza en su libro "La Idea construida" hace una descripción
muy bella, poética y profunda a la vez, entre la arquitectura y la luz.
Baeza dice en ese libro que ninguna arquitectura es posible sin el material
de la luz. Voy a tomar su texto y lo corregiré llevándolo a lo
que ha ocurrido con el afán del utilitarismo por parte del hombre máquina
cerebral:
"Si en la cueva de Lascaux algún hombre utilitario, en aras de satisfacer
su curiosidad y soñando con la especulación utilitaria del descubrimiento,
destruyera el pequeño boquete de entrada agrandándolo para ingresar
a la cueva, que era pequeño pero exacto, pasarían muchas cosas...
o dejarían de pasar. La recia construcción de la cueva no variaría.
Su libre composición quedaría indemne. Sus sublimes grabados y
pinturas podrían seguir viéndose quizás en mejores detalles
a raíz de una mayor entrada de Luz. Sin embargo la obra artística
y simbólica del conjunto armónico en el interior de la cueva,
y la Arquitectura con él, se habrían encontrado en la noche oscura."
Cambiando de lenguaje, se está diciendo que sin la evocación mediante
imágenes de la Alta Fuente de Origen, la arquitectura del Hombre se encontraría
en la noche oscura. Esa arquitectura del Hombre tiene una alta ventana abierta
por la que penetra la luz de dicha evocación, y si esa ventana es definitivamente
modificada entonces la Naturaleza completa enmudece.
Baeza lo vislumbra con estas sentenciosas palabras: "Y es que la luz es
algo más que un sentimiento..." "Es capaz de remover los sentimientos
de los hombres..." " y hacernos temblar en nuestro más Intimo
interior".
Ese "ínfimo" vandalismo del utilitarismo que cabalga sobre
la ignorancia destruyó el significado de la obra completa. Una obra humana
excepcional sobre el hecho religioso en el Hombre que fuera construida 15000
años a.C.. Esto explica las razones por las cuales las obras de esta
magnitud están intencionalmente ocultas para la voracidad utilitaria
del hombre máquina cerebral. En este caso el autor y sus ejecutores lograron
mantenerla físicamente oculta durante 17000 años. El propio autor
se ocupará ahora de restaurar el significado que no pertenece a la existencia
física o visible.
¿Qué material esencial de la obra se dañó al modificar
el boquete de la entrada a la cueva?
Se dañó la exactitud del material de Luz empleado que es imposible
de reconstruir.
A través de la entrada original el último rayo de sol del día
del solsticio de verano (21 de junio) iluminaba en forma circular la figura
del bisonte rojo, y el primer rayo de sol de ese día iluminaba el caballo
invertido, según pruebas electrónicas que se realizaron.
Solsticio quiere decir "sol inmóvil" porque cambia muy poco
su declinación de un día a otro y aparenta cierta inmovilidad.
De modo que la entrada sellada de la cueva tenía un mensaje que le daba
un significado unívoco a la obra arquitectónica !
El bisonte rojo con sus dos cuernos gruesos señala la presencia de la
dualidad u opuestos del funcionamiento del cerebro animal en el Hombre, y al
mismo tiempo el color rojo indica el lugar más alejado y grosero en el
círculo cromático (por tal motivo queda iluminado con el último
rayo de sol, es decir al anochecer, en la caída de la Luz) mientras que
el caballo tiene el significado muy claramente expuesto en el ajedrez porque
su movimiento es un triángulo áureo de reproducción de
sí mismo que circula el perímetro del cuadrado de ocho en 12 pasos
recurrentes o circulares. De modo tal, que el material de la luz muestra invertida
su mitad dentro del círculo de luz (para la existencia cerebral) y la
otra mitad queda fuera del círculo recurrente que proyecta la entrada
de la cueva (para la Vida en la Alta Fuente de Origen), con el primer rayo de
sol o amanecer.
Es evidente que la puesta en escena de estas imágenes no obedecía
a algo antojadizo, y que cada una de ellas está colocada en un lugar
predeterminado que está indicado por un patrón o plan maestro
elaborado y posteriormente llevado a cabo con toda precisión durante
varias generaciones (como en el caso del conjunto de pirámides de Gizeh,
Egipto), lo que está señalando la forma religiosa del gobierno
de la sociedad en que los constructores existían. De lo contrario esa
obra hubiese sido imposible de realizar en tan largo período manteniendo
en todos sus detalles el Plan Maestro o Patrón.
La cueva es lugar donde se unen la existencia onírica y la Vida en el
Hombre.
Y este es otra característica que asemeja a la Cueva de Lascaux con las
tres pirámides de Gizeh. Esta relación queda patentizada por la
relación que ambas tienen con el mundo estelar.
Entre los dibujos de toros, antílopes y caballos de la cueva hay 12 puntos
que terminan en un cuadrado. Precisamente es el caballo, como se dijo anteriormente,
que como transmisión en el ajedrez, recorre circular y recurrentemente
el cuadrado de ocho en 12 pasos. Esto señala, por lo menos, dos cosas
simultáneamente. Una está diciendo que el cuadrado es un círculo,
y la otra que existe un zodíaco estelar que tiene como punto relativo
de observación en el cerebro humano desde la Tierra.
Los estudiosos universitarios en cuestiones de astronomía, entre ellos
Gérard Jaswniewicz de la Universidad de Montpellier aseguran existen
constancias en la cueva que no pueden ser refutadas como la posición
de Escorpio y la del toro en la casa de Capricornio.
Es decir, que en la cueva se ha simbolizado parte de la bóveda celeste.
Dichos estudiosos han determinado que las estrellas de la constelación
de Capricornio constituyen un dibujo lineal sobre el cual está montado
el unicornio pintado en el extremo superior izquierdo de la Sala de los Toros.
Capricornio (del latín "cuerno de cabra), es una constelación
situada muy al sur del ecuador celeste, y su nombre procede de las leyendas
griegas relacionadas con el dios Pan, que era representado en forma de cabra.
Se trata de una constelación situada en la elíptica trayectoria
anual aparente del Sol en el cielo constituyendo un zodíaco de 12 pasos.
En Astronomía, Unicornio es una constelación ecuatorial atravesada
por la Vía Láctea, y que se encuentra entre las constelaciones
Can Mayor, Hidra, Can Menor, Géminis y Orión, que fue descripta
por primera vez en el siglo XVII d.C. por el astrónomo alemán
Jakob Bartsch.
La Can Mayor es una constelación del hemisferio sur ubicada al sureste
de Orión y alberga numerosas estrellas dobles.
Estas estrellas dobles son parejas de estrellas que se mantienen juntas y giran
alrededor de un centro de masa común, en una clara analogía con
Géminis. Las estrellas dobles tienen diferentes periodos orbitales que
van desee minutos en el caso de dobles muy cercanas hasta miles de años
en el caso de parejas distantes, dependiendo esto de la separación entre
las estrellas con sus respectivas masas.
En el caso de parejas muy próximas sólo se descubre que son dobles
cuando se estudia su luz mediante espectroscopia y en este caso se observan
los espectros de dos estrellas mientras que su movimiento orbital sólo
se puede deducir por los diferentes efectos doppler.
El efecto Doppler significa que las líneas del espectro de un cuerpo
luminoso, como es una estrella, se desplaza en forma similar a lo que ocurre
con el sonido pero en este caso se trata de un desplazamiento hacia el rojo
si la estrella se aleja del observador. Midiendo, por tanto, este desplazamiento
pude calcularse el movimiento relativo de la Tierra y la estrella en cuestión.
La espectroscopia es posible porque cada elemento absorbe y emite luz descomponiéndose
ambas cosas (absorción y emisión) dentro de una octava de colores
característicos que componen su espectro.
La Can Menor, a su vez, está simbolizada como perros que corren detrás
de los talones del bello y gigante cazador de la mitología griega llamado
precisamente Orión. Era hijo de Poseidón y su propio padre, con
la ayuda de Dionisio, lo hundió en un profundo sueño y lo cegó.
A su muerte fue trasladado al cielo como una constelación.
Hidra, también forma parte de la mitología griega, y se trata
de una constelación cercana al ecuador celeste, y su forma larga y sinuosa
la ofrece con la imagen de suna serpiente de agua. La única estrella
brillante de su constelación la solitaria Alphard, que en realidad es
una estrella doble. En la mitología forma parte del segundo de los doce
trabajos zodiacales de Hércules.
En definitiva, esta cueva de Lascaux es la manifestación de un Conocimiento
Viviente en el Hombre.
(Tomado del libro " El lenguaje unívoco de la
Doctrina Sagrada. Tomo V", de Abelardo Falletti)